A medidados de los años ochenta una joven generación de lectores quedó cautivada por «Dragonlance«, una prolífica saga de novelas de fantasía épica, con un innegable aroma a J. R. R. Tolkien pero de estilo propio. Empezando por las Crónicas, siguiendo con las Leyendas y cerrando con los Héroes, Margaret Weis y Tracy Hickman abrieron las puertas de Krynn para que otros muchos autores nos contaran sus propias historias. O, como es el caso, para que volvieran sobre sus pasos y nos contaran los orígenes de alguno de los Héroes de la Lanza.
Ésta es la historia de cómo Raistlin Majere llegó a ser el poderoso mago llamado a jugar un papel decisivo en la Guerra de la Lanza. Raistlin es el elegido por la Torre de la Hechicería para hacer frente a las fuerzas del Mal en el sombrío futuro que amenaza a Krynn. Y aunque él puede ser la salvación de un mundo, está por ver si su alma no se perderá irremediablemente en la tremenda lucha que se avecina.
Cuenta la leyenda que la idea de la saga de la «Dragonlance» nació el día que Tracy R. Hickman y su esposa Laura iban de camino a las oficinas de TSR para una entrevista de trabajo. Justamente el mismo día y el mismo lugar en el que conoció a su futura compañera de escritura, Margaret E. Weis. Sea como sea la realidad del primer encuentro entre Weis y Hickman, lo cierto es que gracias su fructífera relación literaria hemos podido disfrutar de una fértil saga de fantasía épica, con varias trilogías y numerosos libros independientes que sumaron casi doscientas obras publicadas, así como la creación de personajes tan emblemáticos y carismáticos como el mago Raistlin Majere, su hermano Caramon, el enano Flint Fireforge, el caballero Sturm Brightblade, el semielfo Tanis, el kender Tasslehoff Burrfoot, la elfa Laurana o la sacerdotisa Goldmoon, entre muchos otros. Y tras años de ausencia, Margaret Weis y Tracy Hitman han regresado recientemente con una nueva trilogía ambientada en su mundo de Krynn.
De todos los personajes de «Dragonlance» uno de los preferidos de todos los lectores es el mago de la túnica negra Raistlin Majere. Complejo, retorcido, torturado, ambicioso y terriblemente carismático, él fue uno de los Héroes de la Lanza, aquellos que se reencontraban en la posada del Ultimo Hogar de Solace tras cinco años separados al principio de las «Crónicas de Dragonlance» y que iban a derrotar al malvado Señor del Dragón lord Verminaard y al ejército draconiano de Takhisis, la Reina de la Oscuridad, poniendo fin a la Guerra de la Lanza.
Ambientada unos quince años antes de la Guerra de la Lanza, «Raistlin, el aprendiz de mago» es la primera entrega de la serie «La forja de un Túnica Negra«, formada por dos libros. Escrita por Margaret Weis en solitario, pues la escritora ha considera siempre que Raistlin era su personaje fetiche, la novela nos cuenta como Antimodes, un mago de la Orden de los Túnicas Blancas de camino a la Torre de la Alta Hechicería de Wayreth, hace una parada en su camino en Solace donde conoce a un chico peculiar, con habilidades innatas para la magia, llamado Raistlin Majere. De ese encuentro accidental, Antimodes apostará por el potencial del niño y le inscribe en la escuela de magia más cercana a su casa, la del maese Theobald Morath. Al final del camino le espera la Prueba a la que son sometidos todos los magos, en la Torre de la Alta Hechicería. Aquella que le iba a dejar la piel dorada, el pelo blanco, la salud quebradiza y dos pupilas con forma de reloj de arena.
Con la saga de «Dragonlance» Margaret Weis y Tracy Hickman mezclaron con acierto un numeroso elenco de personajes interesantes y arquetípicos (un caballero, un bárbaro, un guerrero, un medio elfo, un enano, un mago,…) con sus historias personales y con sus conflictos individuales, en un entorno épico y fantástico llamado Krynn (de raíces evidentemente tolkienianas) y acompañaron esta sólida base de una magnífica historia, de lectura fácil y amena, que enganchaba al lector ávido de fantasía desde la primera línea para no soltarlo hasta el último suspiro. En «Raistlin, el aprendiz de mago» veremos fugazmente como eran algunos de estos personajes de los que nos encariñamos (Flint, Kitiara, Caramon,…) mucho antes de la Guerra de la Lanza pero, sobretodo, acompañaremos a Raistlin como aprendiz de mago, dando sus primeros pasos en su formación. Podremos ver que el niño ya tiene algo de esa sombra, del carácter complejo y carismático que mostraría en su esplendor en las trilogías más conocidas de «Dragonlance«. Siempre en equilibro precario, cerca de caer en el abismo, siempre empujado por su ambición.
«Raistlin, el aprendiz de mago» es una novela entretenida, sencilla, de lectura fácil y rápida. Menos de doscientas páginas, que se leen en un suspiro. Es fiel al espíritu original de la saga de «Dragonlance«, más aún cuando una de sus creadoras es quien la escribe, pero queda muy lejos de las obras más emblemáticas de la franquicia. Y para disfrutar adecuadamente de esta historia es muy recomendable, aunque no indispensable, haber pasado antes por las «Crónicas» y las «Leyendas». Sobretodo para saber cual será el destino de Raistlin y conocer de antemano el poderoso hechicero en el que se convertirá en un futuro, capaz de enfrentarse a los dioses y provocar la destrucción de Krynn. Sin esta información, el lector simplemente descubrirá en este libro a un chico que aspira a ser mago.
Raistlin, el aprendiz de mago
Autora: Margaret Weis
Traducción: Mila López
Fecha de publicación: Enero de 2025
Colección: D&D Dragonlance
ISBN: 978-84-450-1137-9
Formato: 14×22.5cm. Rústica con solapas
Páginas: 192
Precio: 20,95 euros











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