«Lobezno: Orígenes Salvajes« explora el camino de Logan tras escapar del programa Arma X, mostrando su lucha por recuperar su humanidad gracias a los Hudson y su breve paso por el Departamento H. Aunque la premisa promete, el cómic queda a medio gas por un guion superficial y un arte irregular, ofreciendo una lectura interesante pero poco memorable.

Lobezno: Orígenes SalvajesDescubierto como un salvaje en medio de la nada, reclutado como agente secreto, destinado a perseguir un sueño… Sé testigo del nacimiento de Lobezno tal y como lo conocemos, en la reveladora historia que cubre el tiempo transcurrido desde su encuentro contra el Wendigo hasta que fue reclutado por Charles Xavier para La Patrulla-X.

Recuerdo que hace años, antes de las películas, Lobezno era un personaje carismático y misterioso, del que apenas conocíamos nada de su pasado. Entonces tuvimos esa obra maestra llamada «Arma-X» que nos dejó algo tocados y aún añadía más misterio si cabe a su figura. Algo más tarde, para no perder el paso en las viñetas al Logan peliculero, se decidió lanzar «Lobezno: Origen«, una monumental miniserie que arrojaba luz a la infancia y juventud del personaje. A esta le siguió la segunda parte para rellenar más huecos. Aún quedaban puntos oscuros de una época canadiense que John Byrne y Chris Claremont habían tratado muy por encima en «La Patrulla X«. Un Lobezno cuya primera aparición en «The Incredible Hulk #180» nos lo había mostrado trabajando para un tal Departamento H.

De todo ello surge «Wolverine Season One» (2013), una aventura escrita por Ben Acker y Ben Blacker (que suenan como los Dupont y Dupont tintinescos) y dibujada por el español Salva Espín. Con la fórmula de Season One, una línea de Marvel en la que se cuentan las primeras aventuras de los héroes más famosos de la editorial, con una narrativa accesible para todos los públicos, con el punto de mira en un público joven que se acerquee a los personajes de La Casa de las Ideas por primera vez.

El cómic «Lobezno: Orígenes Salvajes» se presenta como una pieza clave para los fans que desean llenar los vacíos en la biografía del mutante más querido de Marvel Comics. Ubicándose entre los eventos de «Arma-X» y el primer encuentro de Lobezno con Charles Xavier, este volumen explora la transición de un Logan perdido en su naturaleza salvaje hacia un hombre que, aunque aún atormentado, empieza a recuperar su humanidad y sentido de propósito. Sin embargo, pese a las expectativas que esta premisa podría generar, el cómic se queda en un terreno irregular, con un guion que parece no terminar de despegar y un apartado gráfico que, aunque tiene sus méritos, no siempre está a la altura de las circunstancias.

La historia comienza con un Lobezno completamente desorientado, deambulando como un animal herido por los fríos bosques canadienses, tras haber escapado del Programa Arma-X. Aquí vemos a un Logan primitivo, desconectado de su humanidad, entregado a sus instintos más básicos de supervivencia. Es en este punto donde entra en escena la pareja formada por James y Heather Hudson, quienes representan un rayo de esperanza en medio del caos que envuelve a nuestro protagonista. Los Hudson no solo salvan a Logan de sucumbir definitivamente a su lado salvaje, sino que también le brindan un hogar temporal y, más importante aún, la posibilidad de recuperar algo de su cordura. Este tramo, aunque prometedor, podría haber profundizado mucho más en la conexión emocional entre los personajes, especialmente considerando la relevancia de los Hudson en la vida futura del mutante de las garras.

La narrativa avanza hacia la integración de Lobezno en el Departamento H, un programa secreto del gobierno canadiense que sirve como antesala a su fugaz pertenencia a Alpha Flight. Esta etapa podría haber sido una oportunidad de oro para explorar los dilemas morales y el sentimiento de pertenencia de Logan en un equipo de superhéroes. Sin embargo, el guion opta por un enfoque más superficial, centrándose en la acción y en las misiones, con diálogos que a menudo parecen forzados y un humor que, en lugar de aligerar la trama, termina restándole impacto a momentos clave.

Uno de los enfrentamientos más esperados del cómic es el de Lobezno contra el Wendigo, una criatura mítica canadiense que refleja la lucha de Logan contra su propia naturaleza salvaje. Pero la cosa no queda ahí, pues unas páginas después se añade Hulk a la ecuación. Ahí los autores recrean el mencionado número del goliat verde donde se mostró por primera vez el mutante canadiense.

El arte, a cargo de un joven Salva Espín, muestra destellos de talento, pero no logra capturar del todo la ferocidad y el ambiente oscuro que esta historia demandaba. Crea páginas y viñetas muy buenas, algunas en plan homenaje (como la portada de Barry Smith de «Arma-X»). Hay páginas donde los diseños de personajes y los fondos parecen demasiado limpios o poco detallados, lo que contrasta con la crudeza que debería emanar de una narrativa centrada en la lucha interna y externa de Logan. No obstante, hay que reconocer que, para un artista que aún estaba comenzando, algunas viñetas logran transmitir dinamismo, especialmente en las escenas de acción.

La inclusión de notas de humor en el guion es otro aspecto que juega en contra del cómic. En una historia donde la introspección y el dolor son pilares fundamentales, estos intentos de aligerar la atmósfera resultan fuera de lugar, rompiendo la inmersión y diluyendo el impacto emocional de los momentos más intensos. En lugar de construir un equilibrio, estas intervenciones humorísticas parecen añadidas a última hora, como si no hubiera una plena confianza en el tono oscuro y reflexivo que la historia exigía. Pero claro, esto es una opinión personal que choca con este formato del Season One, donde todo es más ligero y el público objetivo no es el mismo que el de la serie regular, o eso pienso yo.

En última instancia, «Lobezno: Orígenes Salvajes» se siente como una oportunidad desaprovechada. Aunque cumple con la tarea de rellenar un capítulo importante en la vida de Lobezno, lo hace de una manera que no alcanza las expectativas que el personaje y su rica historia merecen. El guion, de ejecución correcta pero poco ambicioso, y el arte, que muestra potencial pero no siempre encaja con el tono, hacen que este cómic quede a medio gas. Para los fans más acérrimos de Lobezno, puede ser una lectura interesante por el contexto que aporta, pero difícilmente se convertirá en un título imprescindible dentro de su bibliografía.

La edición que nos trae Panini Cómics viene en el formato 100% Marvel HC, en tapa dura y papel de altísima calidad. Incluye varios diseños de Salva Espín y bocetos de la portada de Tanino Tedesco.

Si algo queda claro tras leer este volumen es que la historia de Lobezno es tan compleja y multifacética que requiere un tratamiento que le haga justicia. Y aunque «Orígenes Salvajes« tiene momentos rescatables, como el encuentro con los Hudson o el enfrentamiento con Wendigo, carece de la fuerza narrativa y visual que se esperaría para una obra que explora una etapa tan significativa del personaje.

Lobezno: Orígenes Salvajes
Autores: Ben Acker, Salva Espín y Ben Blacker
Fecha de publicación: Febrero de 2020
Edición original: «Wolverine Season One»
ISBN: 9788413343945
Formato: 17x26cm. Cartoné. Color
Páginas: 128
Precio: 18,00 euros