Llega «El Viejo Logan #2: El último Ronin» de la mano de Panini Cómics y, una vez más, el anciano de las garras termina en Japón, país que ya es casi su segunda residencia. Si has seguido sus aventuras a lo largo de los años, sabes que mandar a Logan allí significa peleas por doquier, flechas atravesando su carne y sangre a borbotones. ¡Temblad, ninjas!

El Viejo Logan #2: El último RoninDespués de recibir una segunda oportunidad, El Viejo Logan está decidido a arreglar todo lo que fue mal en la realidad que conoce. Ese intento de desafiar al pasado está a punto de meterlo en serios problemas. Se enfrentará a la Orden Silenciosa, un grupo de monjes guerreros tan letales que necesitará la ayuda de Dama Mortal para tener alguna posibilidad contra ellos. Y mientras Logan lucha por cambiar el futuro, su mayor adversario podría llegar en la forma de su pasado.

«El Viejo Logan #2: El último Ronin» incluye «Old Man Logan #9-13» y es el segundo volumen de esta colección bajo la línea Marvel Saga, tercero si contamos el tomo número cero. Aquí tenemos a Logan obsesionado con encontrar a Dama Mortal, esa némesis/rompecabezas humana con la que arrastra décadas de peleas, cuchillazos y esa energía extraña de «no sé si vamos a matarnos o a besarnos». Jeff Lemire retoma esa tensión, pero sin llevarla a ningún lugar que realmente sorprenda. Logan simplemente decide que tiene cuentas pendientes y se sube al avión —o a lo que sea que use ahora— rumbo a Japón. Y ahí empieza la fiesta de katanas, golpes silenciosos y monjes misteriosos que aparecen como si alguien hubiera activado el generador automático de clichés orientales.

Pero, curiosamente, lo que realmente salva el tomo no está en el presente, sino en los fragmentos del pasado. Los flashbacks a la vida de Logan en los Baldíos con Maureen funcionan muchísimo mejor que la persecución principal. Lemire ahí se despega del piloto automático y toca emociones más profundas: la culpa, el duelo, el miedo a perder otra vez aquello que le dio un poco de luz en medio del desierto emocional que siempre ha sido Logan. Es en esos momentos cuando uno recuerda por qué «El Viejo Logan» fue, en su día, tan potente. Cuando tiene algo que proteger, el personaje vuelve a brillar, incluso con toda su barba gris y sus huesos crujientes.

El problema es que cada vez que regresamos al presente, la narrativa pierde oxígeno. El arco de Japón se siente innecesariamente largo, como si se hubiera estirado un par de números más de lo que pedía la historia. La aparición de «La Orden Silente«, que de silente tienen poco, tampoco ayuda mucho. Son una amenaza competente, sí, pero bastante olvidable. Y la resolución con cierto personaje telequinético calvo (no es Xavier, no) que de repente muestra un súbito interés por portarse bien… bueno, digamos que el giro no gana ningún premio a la sutileza.

Por suerte, ahí está Andrea Sorrentino para recordarnos que uno puede perdonar muchas cosas si te lo cuentan con páginas tan chulas. Sus composiciones siguen siendo una locura: paneles que se rompen, se multiplican, se expanden y se contraen como si estuviéramos viendo los recuerdos de Logan estallar detrás de sus ojos. Hay una doble página en particular —una especie de collage mental— que es una joya absoluta y vale por sí sola medio tomo. Le ha tenido que llevar horas elaborarla, qué tío. El color de Marcelo Maiolo, además, mantiene ese tono apagado, arenoso y casi crepuscular que le sienta fenomenal a esta versión vieja y cansada del mutante.

En conjunto, «El Viejo Logan #2: El último Ronin» es un tomo que se deja leer con gusto y se termina rápido (que eso no es malo), pero que deja sabor a oportunidad perdida. Tiene momentos buenos, peleas que entran por los ojos y flashbacks que realmente aportan, pero la historia principal es tan típica que cuesta emocionarse. Da la sensación de que Jeff Lemire tenía piezas interesantes, pero nunca terminó de encajarlas en algo memorable. La edición que nos trae Panini Cómics recoge una portada variante y el prólogo escrito por Julián Clemente. El formato es tipo Marvel Premiere, tapa blanda y papel económico.

Para quienes ya están subidos a la serie, «El Viejo Logan #2: El último Ronin» funciona: entretiene, avanza un poco el viajecito que se está marcando Logan en el Universo Marvel tradicional y mantiene el nivel gráfico por las nubes. Pero si alguien está buscando algo del calibre del «Viejo Logan» primigenio, que siga buscando. Es más bien un paseo correcto, con algunas postales preciosas y un protagonista que, incluso cuando lo meten en una trama medio floja, sigue teniendo un magnetismo imposible de negar.

El Viejo Logan #2: El último Ronin
Autores: Andrea Sorrentino y Jeff Lemire
Fecha de publicación: Octubre de 2025
Edición original: «Old Man Logan #9-13»
ISBN: 9791370132712
Formato: 17x26cm. Rústica
Páginas: 120
Precio: 13,00 euros