Llámese Papa Noel, Santa Claus, Kris Kringle o San Nicolás, estamos hablando de un personaje de leyenda, mito y folklore sin ninguna base histórica, que reparte regalos por Navidad tal y como también lo hacen los tres Reyes Magos, el Olentzero vasco o el Tió catalán. Su origen se ha novelado y explicado en muchos cuentos, pero quizás nadie lo había hecho de forma tan épica como el escocés Grant Morrison.

Santa Claus es un guerrero vikingo, un chamán siberiano, un superhéroe del siglo XXI y mucho más. Descubre la historia que no te contaron tus padres.

Un año más, pese a que parecía que no iba a suceder, ha llegado el frío, las primeras nevadas tiñen de blanco las montañas de nuestro país, las bufandas y los guantes salen del fondo del armario, las estufas despiertan de su letargo, y por fin se acercan las fiestas de Navidad. Estamos en diciembre, y eso significa que los más pequeños de la casa ya deberían estar afilando sus lápices para escribir una carta con sus deseos y decorando el árbol de Navidad. Y en esta ocasión, para celebrar tan entrañables días, también tenemos un cómic. «Klaus«, el recopilatorio publicado por Panini Comics que recoge las siete entregas de esta serie limitada publicada originalmente en la editorial independiente BOOM! Studios en el año 2015. La nueva obra de Grant Morrison, en colaboración con el dibujante Dan Mora, se atreve a contar el origen de… ¿Santa Claus? Sí: Santa Claus.

Reinterpretar el mito, atreverse a contar un nuevo origen de un personaje tan emblemático como Santa Claus no es un reto al alcance de cualquiera, pero estamos hablando de Grant Morrison, del guionista responsable de obras de arte como «Batman. Asilo Arkham: Un lugar sensato en una tierra sensata» con Dave McKean o el «All Star Superman» con Frank Quitely, de algunas de las mejores etapas de los X-Men, WildC.A.T.s y Batman, y quizás nos podríamos ahorrar el repaso a su trayectoria… pero hay un detalle que es importante mencionar para poner en contexto este «Klaus«: Morrison es conocido por recoger personajes clásicos de capa caída, reinterpretarlos y relanzarlos con éxito, como hizo con Animal Man, Doom Patrol, la JLA, X-Men y Superman, entre otros.

Yo mismo, lector ocasional de Batman, me he sentido siempre seducido por las propuestas sorprendentes de Morrison para con el Hombre Murciélago, sus formas no convencionales de plantear las aventuras del Caballero Oscuro que, aunque no podría clasificarlas como rompedoras, por lo menos sí que coincidiremos en que se suelen salir de los senderos habituales. No iba a ser menos con su versión personal de «Santa Claus: Año Uno«, donde deja la labor artística al talento del costarricense Dan Mora, que fue galardonado con el premio Russ Manning Promising Newcomer del año 2016 por su excelente trabajo en esta serie limitada y en «Hexed«.

Klaus es un salvaje solitario, que vive como un ermitaño en las montañas acompañado solamente por un gran lobo blanco, lejos del resto de los hombres y de la civilización. Su regreso a la ciudad de Grimsvig con ánimo de comerciar tras muchos años de ausencia desatará la acción: un barón malvado que somete a la población, un niño cruel y malcriado encerrado en un castillo sin compañía alguna, los hombres esclavizados en una mina de carbón, las libertades ahogadas y sometidas, y los niños sin los regalos tradicionales de las fiestas de Yule del solsticio de invierno son razones suficientes para que el vagabundo Klaus abandone su exilio voluntario y se decida a poner remedio a la situación. Será la ocasión para recuperar su pasado, limpiar su nombre, desvelar la verdad oculta y, de paso, sazonar el cocido con una pizca de venganza.

El resultado es, en mi opinión y en contra de la mayoría de críticas que la dejan bastante mal, muy satisfactorio. No solo porqué supera con nota el reto de manejar con solvencia a un personaje arraigado en lo más profundo de la cultura popular occidental, sinó porqué construye una aventura entretenida, con ritmo, y con un apartado artístico sobresaliente, muy vistoso, cuajado de composiciones de página originales y ángulos increibles.

Quizás Morrison se podría haber ahorrado los elementos sobrenaturales (el demonio, los seres mágicos del bosque, los juguetes que aparecen sobre la nieve por arte de magia) y haber construido todo el relato a partir de su ambientación medieval clásica y de las tradiciones vikingas, sin entrar en la fantasía. Y también, por añadir un par de peros más, se podría señalar que abundan los tópicos (el rey asesinado por el malvado y celoso personaje que se esconde en las sombras, el rufián que acusa del crimen al héroe y se casa con la hija del fallecido, la dama desdichada, el héroe que regresa al cabo del tiempo para limpiar su nombre y desvelar la felonía, los soldados malvados que someten al pueblo, la semilla de la revolución, los niños que ayudan al héroe en su momento más difícil,…) y los déjà vu (¿un héroe acompañado por un gran huargo blanco?… ¿dónde he visto y leído algo así?). No, «Klaus» no es un cómic fallido pero la carga de tópicos le lastra.

Si consideramos que el escocés Grant Morrison es uno de los mejores guionistas de la historia del cómic y que la mayoría de sus obras rayan la excelencia tendremos que reconocer que «Klaus» no es uno de sus mejores trabajos. Es lo que hay. La intención de «Klaus«, sin embargo, el reto de reimaginar el origen de un personaje tan emblemático como Santa Claus y conseguir una obra tan entretenida como ésta, pese a sus altibajos y sus huecos, pese a sus tópicos y sus déjà vu, quizás se merece una oportunidad. Y su precio no es excesivo.

Klaus
Guión: Grant Morrison
Dibujo: Dan Mora
Traducción: Raúl Sastre
ISBN: 9788491671763
Formato: 18×27,5cm. Cartoné. Color
Páginas: 208
Precio: 22,00 euros