«Yuko«, de Ryoichi Ikegami, es una de esas obras que impactan, una auténtica obra maestra que nos trae Satori Ediciones en una edición inmejorable. Normalmente suelo dar la opinión al final de la reseña, pero he creído conveniente avisar de antemano a los lectores que solo se asomen a los primeros párrafos. Esta obra lo merece, como expondré a continuación, tras una breve semblanza del autor.

Doce historias de obsesión, perversidad, sexo y muerte que nos invitan a descubrir la belleza intrínseca de lo malsano.
Las mujeres, ya sea adoptando el papel de víctimas o el de verdugos, se erigen en protagonistas absolutas de estos doce relatos. Ellas son la puerta de entrada a un misterioso mundo donde reina la sensualidad y el goce, pero donde acecha también el peligro siempre latente de la obsesión. La inocencia entregada a la perversidad, la pureza sacrificada por la ambición, el deseo llevado a sus máximas consecuencias o la muerte entrelazada con la pasión son algunos de los temas sobre los que se construyen estos doce relatos.
Nueve historias originales de Ryoichi Ikegami y tres basadas en relatos de Akutagawa, Kan Kikuchi e Izumi Kyôka.

Ryoichi Ikegami (1944, Japón) es un mangaka reconocido por la popular obra «Crying Freeman«, publicada en España de la mano de Planeta en dos ediciones, una en los años noventa y en 2005, descatalogadas a día de hoy. La serie se adaptó en animación e incluso en película con actores de carne y hueso. Antes de dar el golpe ilustrando esta serie en 1986, Ikegami había debutado a los 17 años escribiendo cómics de alquiler, que le llevaron a ser asistente del dibujante Shigeru Mizuki cuando esté descubrió su trabajo y le llamó a su lado. Ikegami se trasladó a Tokio en 1966 y junto a Mizuki colaboró en la revista «Monthly Garo«.
En 1970 y en la revista «Monthly Shonen Magazine» dibujó la versión japonesa del manga Spider-man, junto a Kazumasa Hirai, basada en parte en el cómic de Lee y Ditko, aunque más tarde se añadirían elementos nuevos, puesto que el personaje, un estudiante de instituto llamado Yu Komori, vivía en Japón y no en la ruidosa Nueva York. En 1977 Ikegami se dedicó a la docencia en la famosa escuela de manga de Kazuo Koike. Su estilo iba evolucionando, y junto a la mencionada «Crying Freeman«, sus series «Mai, the Psychic Girl» y «Sanctary«, en 1987 y 1999 respectivamente, gozaron de gran éxito internacional. «Sanctuary» tuvo dos ediciones españolas gracias a Planeta y Otakuland. Ikegami ha seguido dibujando hasta bien entrada la década de 2000, convirtiéndose en profesor de la Universidad de arte de Osaka en el año 2005.
El mangaka responde a su interlocutor en una entrevista que encontramos como extra de este volumen «Yuko» el por qué a partir del año 2000 no ha publicado ninguna otra obra con esta tendencia: «Aunque ilustre mis propias obras, las exigencias del género del entretenimiento son muchas. Tiene que haber sexo, acción, etc. Al final acabo añadiendo tantas cosas que dejo de ser yo mismo«. Por suerte, en «Yuko» encontramos su obra más personal a lo largo de nueve historias originales y tres basadas en relatos de Akutagawa, Kan Kikuchi e Izumi Kyoka.
Todas las historias publicadas en «Yuko» salieron originalmente en la revista japonesa «Big Comic» -entre los años 1991 a 1999- dedicada al manga seinen, es decir, enfocada al público adulto al tratar temas como la violencia, el sexo, la política o situaciones extremas. Son estas situaciones extremas las que más asoman en la mayoría de estos relatos, como en el primero «En tiempos de Yuko«, ambientado en 1969, con un ilustrador pasando tiempos difíciles y permitiendo que su novia Yuko pose al estilo bondage (kinbaku) para poder pagar una deuda de juego. Yuko perderá la inocencia que destilaba en las primeras páginas.
«El lado oscuro de Shangai» es otra gran historia donde se entremezclan elementos de sado maso con otras situaciones terribles en las que se ven implicados niños, alguno sólo en apariencia, en una Shangai corrompida y terrorífica. «La serpiente» es otro de esos relatos inolvidables, que trata de la fascinación de un alumno por su profesora. «El roce del súcubo» es una pieza políticamente incorrecta que golpea con fuerza al lector. El autor no se corta en mostrarnos el aspecto negativo de las personas y el excitarnos con unas bellísimas ilustraciones, perfectamente integradas en la narración secuencial. «El zarcillo«, «La memoria de la piel«, «Fuego fatuo» y «En el remanso del manantial» completan el juego de relatos originales de Ryoichi Ikegami, no tan geniales como las otras, pero nada desdeñables.
La perversidad, el sexo, la obsesión y la muerte están retratadas con un gusto estético y una belleza sublime, subrayada por esos primeros planos de mujeres que entran por los ojos y anonadan, uno de ellos usado para ilustrar la portada. Muchas de ellas se parecen a nuestra protagonista Yuko y todas nos seducen con su belleza. Es un manga excitante, realmente apasionante, que remueve las entrañas. Una obra maestra.

Satori Ediciones nos lo trae en su formato habitual (tipo tankobon) con sentido de lectura oriental, perfectamente traducido por Marta Moya de Daruma. El volumen tiene sobrecubierta impresa en las dos caras con un diseño sublime. Incluye una entrevista al autor por Tokiashi Sato realizada en agosto de 2010. Un total de 450 páginas en blanco y negro (con portadilla a color) que desearíamos fueran más. Y este libro no va a ser el único de Ryoichi Ikegami que saque Satori Ediciones este año. Ya tenemos otro esperándonos en las librerías.

«Yuko» es un manga que hay que tener para engrandecer cualquier biblioteca, y que merece varias relecturas. Impresionante.

Yuko
Autor: Ryoichi Ikegami
ISBN: 978-84-17419-65-3
Formato: 15x21cm. Encuadernación rústica con sobrecubierta
Páginas: 448
Precio: 22,00 euros