La violencia forma parte de la esencia de los cómics de superhéroes. Es inherente en el modelo. El conflicto jamás se resuelve de forma pacífica y dialogada sino que los héroes, quienes deberían representar el bien y la vía no violenta, a menudo optan por solucionar las disputas a puñetazos, aderezados éstos convenientemente con onomatopeyas aquí y allí, salpicando las viñetas.

Hay líneas que La Patrulla-X prometió no cruzar nunca. Pero después de los acontecimientos de “Complejo de Mesías”, Cíclope ha comprendido que hay que acabar de una vez por todas con algunos enemigos… Y sin que el resto de los pupilos de Charles Xavier ni siquiera lo sepa. Lobezno, Sendero de Guerra, X-23 y Loba Venenosa tienen una nueva misión. ¡Ellos son el nuevo X-Force!

Es cierto que la violencia de los cómics de superhéroes norteamericanos del siglo XX fue siempre muy teatral, poco explícita. Sus lectores, jóvenes y adolescentes en su mayoría, el contexto de los tiempos (desde los felices años cincuenta hasta los revolucionarios noventa y la Caída del Muro, pasando por la Guerra Fría y la guerra de Vietnam), y también los estrictos códigos que regularon su contenido durante décadas (el Comic code, por ejemplo) diluyeron la violencia explícita en los cómics. Evitaban mostrar la sangre, por ejemplo, y la muerte de los personajes, heroes y villanos, era sutil, a menudo fuera de plano, sin dolor ni sufrimiento. La crueldad de los villanos y a la fragilidad moral de algunos de los antihéroes obligaba a que la violencia apareciese en las páginas de los cómics, como una demostración de que el malvado siempre pagaba por sus fechorías, pero la cosa se acentuó a partir de los años noventa. La violencia explícita se convirtió en algo habitual. No hay que ignorar que en 2001 Marvel abandonó la Comics Code Authority para adoptar su propio sistema de valoración. Su propia autocensura.

La colección de X-Force surgió en el marco del crossover de la franquicia mutante “Complejo de Mesías“, como un grupo de asalto clandestino organizado por Cíclope para realizar aquellas misiones moralmente cuestionables y tácticamente complejas que no podía llevar a cabo la Patrulla-X. Los guionistas Christopher Yost y Craig Kyle fueron los primeros encargados de narrar las aventuras de este peculiar grupo liderado por Lobezno que, acompañado por Sendero de Guerra, X-23 y Loba Venenosa (a los que más adelante se añadirán Domino, Elixir, Desvanecedor, y Ángel en su encarnación de Arcángel), tenían como primer objetivo atacar a los Purificadores en lugar de esperar que los fanáticos religiosos anti-mutantes hagan el primer movimiento. O ellos o nosotros.

Hay que recordar que los mutantes viven tiempos complicados. “No más mutantes“. Con estas palabras llenas de rencor y de dolor, una desquiciada Bruja Escarlata terminó con la realidad y convirtió al homo superior, a 198 mutantes, en una raza moribunda y diezmada. Fueron los acontecimientos narrados en “Dinastía de M“, a los que luego siguió el advenimiento de Hope, la primera mutante desde el Día-M. Cuando ya no quedaban posibilidades de futuro para los mutantes, llegó una luz de esperanza. Pero hay que luchar para mantener viva esa llama y X-Force es una de las mejores opciones, pues alguien se tiene que manchar las manos.

Como ya habían hecho antes, en “X-Men: Evolution“, “Inocencia perdida“, “Blanco X” o en “Nueva Patrulla-X“, Christopher Yost y Craig Kyle llegaron con ideas frescas a esta colección y la pusieron patas arriba para contarnos las aventuras de aquellos mutantes que, para alcanzar el sueño de Charles Xavier, optaron por seguir exactamente aquel camino que el Profesor-X no hubiese seguido nunca: el de la violencia. La coexistencia pacífica entre hombres y mutantes es posible, nadie ha tirado todavía la toalla, pero para conseguirlo hay que sacar las manzanas podridas del cesto.

La parte gráfica de “X-Force: Ángeles y demonios” recae en los hombros de Clayton Crain y Mike Choi, que tienen un estilo perfecto para este cómic. Casi pictórico, (muy) oscuro y de trazo sucio, hasta el punto que en ocasiones los personajes se funden con el fondo nocturno para sumir al lector en la confusión. Esa es la idea de los guionistas y de Crain (o Choi, pues sus dibujos son bastante parecidos): toda la acción sucede en la oscuridad y entre las sombras, pues para eso son un C.A.T. (Covered Action Team). Sus actos deben ser secretos, directos, violentos y quirúrgicos. La noche y las sombras son sus aliados.

X-Force” fue una serie muy recomendable para aquellos que buscaban la violencia explícita que Marvel Comics había escamoteado siempre a sus lectores, un cómic para lectores adultos de cómics de superhéroes, y se merecía la edición de un tomo recopilatorio a la altura de lo que nos ofreció. Quince años después lo tenemos. “X-Force: Ángeles y demonios” recopila en un volumen de la colección 100% Marvel HC de Panini Cómics la primera parte de la etapa de los X-Force de Craig Kyle y Christopher Yost, los números 1 a 13 de “X-Force” y el one-shot “X-Force: Ain’t No Dog“, publicados originalmente por Marvel Comics entre abril de 2008 y mayo de 2009.

Para cerrar la reflexión con la que hemos abierto la reseña, es un hecho que los cómics del siglo XXI ha superado la limitación que se habían autoimpuesto sobre la representación gráfica de la violencia, y el debate se ha trasladado a otros ámbitos. La diversidad sexual, religiosa, cultural o racial también han roto las cadenas, y en Marvel Comics está representada la gran diversidad que tienen los EE.UU., aunque sin profundizar demasiado en los motivos, en los problemas o en la búsqueda de respuestas a las preguntas que se formulan. Por otro lado aún quedan barreras por superar, y una de ellas es la representación de las relaciones sexuales, o la crítica política o, como hemos comentado, atreverse a formular propuestas a los lectores para mejorar la desigualdad, luchar contra el racismo, mejorar el medio ambiente o combatir el cambio climático. No se trata solamente de representar sino también de tomar partido.

X-Force: Ángeles y demonios
Autores: Christopher Yost, Clayton Crain, Jefte Palo, Mike Choi, Jason Aaron, Craig Kyle y Charlie Huston
Fecha de publicación: Febrero de 2023
Edición original: “X-Force” núms. 1 a 13 y “X-Force: Ain’t No Dog One-Shot”
ISBN: 9788411502191
Formato: 17x26cm. Tapa Dura. Color
Páginas: 352
Precio: 42,00 euros