Dolmen Editorial lanza un nuevo tomo del aventurero del espacio Flash Gordon con páginas dominicales creadas por Mac Raboy entre 1957 y 1960 a todo color y que lleva por título «Los Skorpi contraatacan«.
Tras incidentes sin cuento en su periplo de regreso desde el planeta Mongo a la Tierra, Flash, Zarkov y una doctora especializada en cibernética suben a un cohete robot que no necesita de presencia humana para surcar el espacio y que se rebela contra los humanos por protegerlos primero y por protegerse a sí mismo después. Flash Gordon ya se enfrentó a un émulo de H.A.L. 9000 ocho antes de 2001 una odisea del espacio.
Dolmen Editorial sigue completando en su colección Sin Fronteras todas tiras clásicas de Flash Gordon. La colección se compone las páginas que realizó Alex Raymond de 1934 a 1944 y de sus continuadores. Austin Briggs, Dan Barry, Don Moore y Mac Raboy. En esta ocasión. «Flash Gordon (1957-1960): Los Skorpi contraatacan» llega a las librerías para seguir la publicación de las tiras de Mac Raboy en los sundays o dominicales, que realizó hasta su muerte en 1967.
Como bien indica
Rafael Marín en el prólogo de este libro, se nota una diferencia absoluta entre las historias diarias y las tiras dominicales. Teniendo como ejemplo más reciente el trabajo de
Dan Barry, que aquí hemos comentado en varias ocasiones, no hay ni rastro del aventurero del espacio que vemos allí con el que nos ofrece
Mac Raboy, con todo el oficio del mundo, quién lo duda. No sabemos si los argumentos y diálogos corren de su cuenta en estos años compilados aquí, lo que está claro es que el dibujo es suyo y es deudor de las aventuras más añejas de
Flash Gordon frente al más moderno estilo de
Dan Barry.
El tomo arranca a partir de lo que vimos en el anterior, con Flash Gordon, su compañera Dale y el científico Zarkov buscando un medio para irse de Mongo con destino a la Tierra. Encuentran unas naves cuyo piloto está a punto de sufrir un accidente. Flash lo salva pero el piloto queda impedido para participar en una carrera de cohetes. Cómo no, Flash lo sustituirá. Como es habitual, los sabotajes y malas prácticas de algunos de los rivales sazonarán esta carrera que a Flash le da igual. El objetivo de los tres amigos es ir a su planeta natal, pero en todas las aventuras algún contratiempo impedirá que lleven a buen puerto ese cometido.
Curiosamente uno de los primeros obstáculos en el camino es un tipo al que conocen como
El Recolector, un coleccionista de héroes que no se contentó con cromos. Digo lo de curioso porque un personaje de Marvel, que no es otro que El Coleccionista, esté posiblemente inspirado en él. Dicen que todo se repite, aunque de diferente manera, como pasará con los skorpi, que asoman la cabeza en las tiras diarias y también en las dominicales. Los skorpi son un espejo en el que se miraron los
Skrull de Marvel, que también toman referencia de la serie de televisión de «
Los Invasores«. Los que vemos aquí se parecen ligeramente a los de Barry, sobre todo en el concepto creado para ellos: mantienen una guerra de hace siglos contra los dhreen y Flash debe buscar la protección de la alianza de planetas contra la invasión que plantea esa raza.
Estas aventuras, de corta duración, no alcanzan a las diez páginas cada una y es por ello que a veces el final es algo abrupto, o mejor sería tildarlo de soso. Una vez que llegan a la Tierra, los protagonistas no van a conocer el descanso y nuestro héroe aceptará cualquier misión que se le encomiende. Por ejemplo, atraer con un cohete especializado una nube de residuos mortales antes de que abrase la vida de nuestro planeta; o probar el X-84, la nave estratosférica más rápida que existe; o participar en un derbi del sistema solar (de nuevo Indianápolis y similares inspirando estas aventuras) lleno de peligros. También visitará Venus, lugar habitado por colonos terrestres, en una historia que incluye un mensaje ecológico muy didáctico, que a buen seguro aplaudieron los niños lectores de las dominicales, público potencial de estas tiras.
Para finalizar es de rigor comentar la última aventura del libro, que nos lleva a una nave que toma decisiones malvadas al más puro estilo H.A.L. 9000, la famosa inteligencia artificial aparecida en 2001 una odisea del espacio. El caso es que sucede ocho años antes que la película. Posiblemente «
Kubrick y Clarke» tomarían como referencia este relato… O igual no, pero ahí queda eso. En definitiva, las aventuras contenidas en «
Flash Gordon (1957-1960): Los Skorpi contraatacan» se sienten un poco caducas y no tienen el atractivo de las que, en esa época, realizaba diariamente Dan Barry
. Con todo
, son interesantes para los coleccionistas de Flash Gordon y amantes de la ciencia ficción de antaño.
Flash Gordon (1957-1960): Los Skorpi contraatacan
Autor: Mac Raboy
Fecha de publicación: Octubre de 2022
Formato: Cartoné. Color
Páginas: 160
Precio: 31,90 euros
Así me gusta, que me pongas los dientes largos, jajaja