Ayer, 10 de marzo, se cumplieron diez años de la muerte del malogrado Jean Giraud, uno de los mayores artistas de todos los tiempos. Con su muerte, a los 73 años de edad tras una larga enfermedad, perdimos a un autor irrepetible, cuyo trabajo influyó y sigue influyendo a generaciones enteras de creadores. Como dijeron en Norma Editorial tras su muerte, hay artistas que no deberían morir nunca. Y Moebius era uno de ellos. Le seguimos recordando, y le seguimos añorando.

Artista prolífico, inclasificable y multidisciplinar, más autodidacta que academicista, con la muerte de Jean Giraud (1938-2012) perdimos a un autor irrepetible, genio del noveno arte y maestro de maestros, cuyo trabajo ha influido a generaciones enteras de creadores. Su estilo claro, limpio y depurado como pocos, adaptativo, moldeable, líquido y múltiple como Moebius, Jean Giraud y Gir (según el estilo empleado en el dibujo firmaba de una manera o de otra), brillaba en cualquier proyecto que cayese en sus manos: “Arzach“, “El mundo de Edena“, “El Garaje Hermético“, la serie del Teniente Blueberry, colaboraciones de muchos quilates con Jean-Michel Charlier en “Jim Cutlass“, con Alejandro Jodorowsky en “El Incal“y “La loca del Sagrado Corazón“, o con Stan Lee en “Estela Plateada: Parábola“, entre muchos otros títulos esenciales de la historia del cómic.
Jean Giraud también fue fundador, con Jean-Pierre Dionnet y Philippe Druillet, de la mítica revista francesa “Métal Hurlant“, donde desarrollará sus obras más importantes y reconocidas y realizó participaciones puntuales en el cine, casi siempre en obras esenciales del género de la ciencia-ficción y la fantasía, como diseñador de personajes, escenarios y storyboards en “Alien“, “Tron“, “Blade Runner“, “Masters del Universo“, “Willow“, “The Abyss“o “El quinto elemento“, así como en el campo de la animación en “Los amos del tiempo“, “Little Nemo” o “Arzach Rhapsody“. Entre el realismo, el western, la ciencia-ficción, los paisajes oníricos y la imaginación, Moebius incluso tuvo tiempo de dibujarse a si mismo, y como muestra la serie de álbumes que editó sobre su propia vida bajo el título “Inside Moebius“.
Francia pierde uno de sus artistas más conocidos internacionalmente, uno de los genios que más ha influido al cómic. Pasará a la historia del dibujo igual que Durero o Ingres“, aventuró el director del prestigioso Festival International de la Bande Dessinée de Angoulême tras su muerte. Moebius era un genio. Que nadie lo olvide.