Aparece «Thunder 3«, el primer tomo del manga de Yuki Ikeda publicado por Panini Manga. Una divertida aventura shonen cargada de ciencia ficción, amistad y dosis perfectas de acción. Su premisa, que combina un toque nostálgico con una ejecución fresca, convierte esta obra en un disfrute para los lectores jóvenes y también para quienes buscan una historia sencilla pero efectiva. ¡Los nipones también saben crear multiversos apasionantes!
Pyontaro es un estudiante de secundaria que está muy apegado a su hermana pequeña Futaba. Junto a sus amigos Tsubame y Hiroshi son apodados “los 3 pequeños” por su baja estatura. Un día, los tres ven un DVD ¡que los traslada a un universo de ciencia ficción hiperrealista en el que tendrán que rescatar a Futaba!
La historia nos presenta a Pyontaro, un estudiante de secundaria que vive pegado a su adorable pero irritante hermana menor Futaba, que no lo deja ni a sol ni a sombra. Junto a sus amigos Tsubame y Hiroshi, forman el grupo de «los 3 pequeños», llamado así debido a su baja estatura, pero grande en espíritu aventurero. Su rutina, marcada por sesiones de manga, videojuegos y el bullicio de Futaba, da un giro radical cuando un misterioso DVD les es prestado por su profesor. Lo que parece una sesión inocente de cine casero se convierte en una odisea: al reproducir el DVD, son transportados a un universo alternativo hiperrealista de ciencia ficción donde la acción no se hace esperar.
Este universo paralelo está repleto de tecnología futurista, peligros inesperados y enemigos misteriosos. Para colmo de males, Futaba es secuestrada por unos seres extraños, obligando a los tres amigos a embarcarse en su rescate. La gran sorpresa llega al descubrir que en este mundo alternativo tienen habilidades sobrehumanas, lo que equilibra las probabilidades y abre la puerta a espectaculares escenas de combate. Es en este contexto donde los personajes muestran su verdadero crecimiento: cada uno, desde el líder improvisado Pyontaro hasta el analítico Hiroshi y la valiente Tsubame, aprende a superar sus inseguridades y usar sus poderes de forma creativa.
El autor, Yuki Ikeda, logra un equilibrio entre el humor ligero y la tensión narrativa. Aunque la trama parte de una idea simple, la ejecución es efectiva gracias a diálogos naturales y situaciones que conectan emocionalmente con el lector. Los personajes son entrañables, con rasgos distintivos que evitan caer en estereotipos comunes. Pyontaro, por ejemplo, combina su rol de hermano mayor con sus dudas sobre la vida adolescente, lo que lo convierte en un protagonista con el que empatizar. Futaba, por otro lado, no es solo la “víctima” que necesita ser rescatada, sino un personaje que aporta chispa y humor incluso en su ausencia. Otro detalle interesante es que todos los personajes del mundo estilo «anime» tienen su contrapartida en el mundo realista. ¡Tal cual los mismos pero dibujados con el estilo que toca!
El arte también merece mención especial. Ikeda tiene un estilo limpio y detallado, que brilla especialmente en los escenarios del mundo alternativo. Las escenas de acción son fácilmente comprensibles y dinámicas, con un uso excelente de las perspectivas para transmitir la escala de los enfrentamientos. Las criaturas y tecnologías del universo paralelo tienen un diseño atractivo que mezcla influencias clásicas del género (muy a lo Moebius) con un toque personal del autor, que es heredero directos de mangas como «Gantz«. La transición entre el mundo cotidiano y el alternativo está lograda de forma impecable, subrayando el contraste entre ambos. Hay que dar mérito también a Takehiko Hoashi, que se ocupa del espectacular diseño de mechas y modelos 3D.
En cuanto a su contexto editorial, es interesante situar «Thunder 3» en el marco de las tendencias actuales. Los multiversos han invadido tanto el manga como los cómics de superhéroes, con Marvel y DC liderando esta moda desde hace años. Historias como las del «Multiverso Spiderman« han explorado las posibilidades de las realidades paralelas, convirtiéndolas en un recurso narrativo que mezcla nostalgia con oportunidades para reinvenciones. Sin embargo, mientras estas propuestas a veces se sienten excesivas o demasiado autoconscientes, «Thunder 3» consigue utilizar la premisa de los universos alternativos de manera fresca y directa. En lugar de centrarse en complejidades innecesarias, el manga prefiere enfocarse en la aventura y la evolución emocional de sus personajes, lo que lo hace mucho más cercano al lector.
Además, los homenajes a autores clásicos como Osamu Tezuka son evidentes y bienvenidos. Yuki Ikeda no oculta su inspiración en obras como «Astro Boy» o «Fénix«, tanto en el diseño de personajes como en la exploración de temas universales. Esto no significa que el manga carezca de identidad propia; al contrario, logra mezclar estas influencias con un estilo contemporáneo que resuena con el público joven actual. Las referencias a Tezuka son más un guiño cariñoso que una dependencia, lo que enriquece la experiencia de lectura sin restarle originalidad.
Panini Manga sabe lo que tiene entre manos y nos ha propuesto una doble edición del primer tomo, una básica y otra con cubierta diferente y un póster de regalo. Ambas ediciones incluyen una pegatina con el título del manga. Este shonen publicado en Japón por Kodansha se presenta en formato rústica de tapa blanda con sobrecubierta a un tamaño de 13×18 cm. Va a ser un bombazo, seguro.
En conclusión, «Thunder 3» es una propuesta emocionante y refrescante dentro del panorama del manga shonen. Su mezcla de humor, acción y un desarrollo emocional convincente lo convierten en una lectura obligada para los amantes de la ciencia ficción y las aventuras. Yuki Ikeda ha construido un mundo que invita a ser explorado, y con seis volúmenes en curso, hay mucho potencial para que la historia crezca aún más. Yo me lo he pasado muy bien leyendo este manga y ya no aguanto por saber cómo sigue la cosa.
Thunder 3 #1
Autor: Yuki Ikeda
Fecha de publicación: Noviembre de 2024
ISBN: 9788410515857
Formato: 13x18cm. Tankobon. Blanco y negro
Páginas: 224
Precio: 8,95 euros











Así me gusta, que me pongas los dientes largos, jajaja