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La serie de televisión «The Office» nos llevó, a lo largo de nueve temporadas, a recorrer las aventuras y desventuras de un grupo de personajes inolvidables. Emitida por la cadena NBC entre el 24 de marzo de 2005 y el 16 de mayo de 2013, la ficción superó los doscientos episodios de aproximadamente veinte minutos de duración. En ese tiempo, conocimos a Toby, Oscar, Phyllis, Creed, Darryl, Stanley, Ryan, Kelly, Meredith, Kevin, Angela, Andy, Erin, Pam, Dwight, Jim y Michael Scott: los principales empleados de la sucursal de Scranton, Pensilvania, de la empresa papelera Dunder Mifflin. Fuimos cómplices de sus miserias, triunfos, fracasos y situaciones tan ridículas como entrañables.

Creada a imagen y semejanza de la sobresaliente serie británica homónima ideada por Ricky Gervais y Stephen Merchant en 2001, la versión norteamericana de «The Office«, desarrollada por Greg Daniels, es una sitcom poco convencional, con un humor gamberro, inteligente, incómodo en muchos momentos, absurdo casi siempre y tan afilado como la punta de un lápiz. La serie se sostiene sobre personajes tan brillantes como hilarantes, tan humanos como adorables. Cuando en mayo de 2013 la oficina cerró definitivamente sus puertas, empaquetando sus papeles, ordenadores, lápices y grapadoras (algunas, dentro de gelatina), para despedirse de la audiencia, el balance fue más que notable: un Globo de Oro al mejor actor de comedia para Steve Carell y cuatro premios Emmy, entre ellos el de mejor serie de comedia en 2006. Con el paso del tiempo, «The Office» se ha posicionado como una de las mejores series de la historia y se ha convertido en una auténtica serie de culto.

Rodada en forma de falso documental (mockumentary), con los personajes hablando directamente a cámara y generando una peculiar sensación de realidad, «The Office» nos hizo partícipes de la tierna historia de amor entre Jim Halpert (John Krasinski) y la recepcionista Pam Beesly (Jenna Fischer); de las bromas constantes de Jim al nerd repelente y pelota Dwight Schrute (Rainn Wilson); de las inseguridades del empleado temporal Ryan Howard (B. J. Novak, también guionista y coproductor de la serie); de la frialdad de Angela Martin (Angela Kinsey); de la excentricidad de Meredith Palmer (Kate Flannery); del orondo e inmaduro Kevin Malone (Brian Baumgartner); del hispano Óscar Martínez (Oscar Nuñez); del vendedor afroamericano Stanley Hudson (Leslie David Baker); del trabajador del almacén y prometido de Pam, Darryl Philbin; y del profundo complejo de inferioridad del histriónico gerente regional de la sucursal, Michael Scott (Steve Carell).

Sin lugar a dudas, «The Office» no habría sido la misma sin el incompetente e improductivo Michael Scott: sus meteduras de pata constantes, sus actitudes cercanas a lo ofensivo y sus comentarios en el límite del racismo y el machismo componían una mezcla de patetismo y ternura que lo convirtió en un personaje absolutamente icónico. La marcha de Steve Carell al final de la séptima temporada marcó un declive progresivo de la serie que culminó, dos temporadas después, con su despedida definitiva.

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Where to watch The Office