Cuando, en abril de 2015, tuvimos la primera ocasión de ver lo que estaba preparando J. J. Abrams para la nueva trilogía de «Star Wars«, con el tráiler de «Star Wars VII: El despertar de la Fuerza«, nuestros ojos se clavaron en una escena que se convirtió en icónica desde ese mismo instante: los restos de un destructor estelar derribado sobre las arenas de un planeta indeterminado. El lugar en cuestión era Jakku, y el destructor estelar pertenecía a los restos de la Batalla de Jakku.
Tras la batalla de Endor, ¿podrán la Princesa Leia, Luke Skywalker y la ascendente Nueva República evitar una nueva inesperada amenaza?
¡Un desafiante Imperial está a punto rebelarse y pasar a la ofensiva! ¿Pero cuál es la conexión del letal villano con Darth Vader? ¡Mon Mothma y Leia deben tomar una decisión difícil! Mientras, Luke busca una reliquia Jedi perdida y termina haciendo un descubrimiento sorprendente ¡El submundo bulle de intriga mientras se forma una alianza impía! Un grupo heterogéneo de héroes de la Nueva República emprende una misión,… su regreso no está garantizado…
El canon del universo galáctico de «Star Wars» nos cuenta que la Batalla de Jakku fue uno de los últimos enfrentamientos entre las fuerzas supervivientes del Imperio Galáctico y la Nueva República. En este caso, tuvo lugar sobre el mundo desértico de Jakku, apenas un año después de la Batalla de Endor. La batalla terminó con la victoria de la Nueva República, la antigua Alianza Rebelde, y con el destructor estelar Inflictor, entre otras naves, estrellándose en Jakku. Años después, una chatarrera llamada Rey se adentraría entre sus restos en busca de material valioso para revender… pero esa es otra historia.
La miniserie de doce números «Star Wars: La Batalla de Jakku» («Star Wars: Battle of Jakku«), escrita por Alex Segura y dibujada por Leonard Kirk, Stefano Raffaele y Jethro Morales, nos cuenta lo que sucedió antes y durante esa épica batalla de la que poco se nos había mostrado hasta ahora. Habíamos visto alguna referencia, como mencionamos antes, en la película «Star Wars VII: El despertar de la Fuerza» (2015) y también en el videojuego «Star Wars: Battlefront II«, pero es aquí donde veremos exactamente qué ocurrió y cómo sucedió, incluyendo el papel de Luke Skywalker, el gran moff Ubrik Adelhard, el consejero Gallius Rax, la gran almirante Rae Sloane, la flota de la Nueva República, el acorazado estelar Devastador, el comandante Hux, los traficantes de especia de Kijimi, las brujas del Lado Oscuro o el Halcón Milenario, entre muchos otros.
El lujoso tomo recopilatorio de Planeta Cómic, en tapa dura y con las portadas originales de la miniserie com extras, incluye los doce números publicados originalmente en «Star Wars: Insurgency Rising«, «Star Wars: Republic Under Siege» y «Star Wars: Last Stand» y sigue los acontecimientos narrados en la novela «Star Wars: Estrellas Perdidas«, de Claudia Gray y en la trilogía de libros «Star Wars: Consecuencias» («Consecuencias», «Consecuencias: Deuda de vida» y «Consecuencias: El fin del Imperio»), de Chuck Wendig. El Emperador ha muerto, la Segunda Estrella de la Muerte es ahora un montón de chatarra flotante sobre la luna de Endor y la galaxia parece, por fin, encaminarse hacia la paz. Sin embargo, los restos del Imperio aún resisten: almirantes fanáticos, comandantes leales a los ideales imperiales y sectores del ejército que se niegan a aceptar la derrota. Mientras tanto, la Nueva República, liderada por Mon Mothma y Leia Organa, intenta consolidar su autoridad entre sistemas divididos y exhaustos tras años de guerra. El equilibrio es frágil… y Jakku, un remoto planeta desértico del Borde Exterior, se convertirá en el escenario de la última batalla.
La función se desarrolla en tres actos. La primera parte del tomo («Insurgency Rising«) muestra la resistencia de las fuerzas imperiales tras la caída de Imperio y su esfuerzo por reagruparse; la segunda («Republic Under Siege«) narra el asedio a la Nueva República y la aparición de numerosos actores que van a ir tomando posiciones en el tablero de juego galáctico; y la tercera («Last Stand«) ofrece el desenlace en la batalla de Jakku.
En las primeras páginas de este tomo conoceremos al Gran Moff Ubrik Adelhard, que ha iniciado un bloqueo en el sistema Anoat y se mantiene firme en su puesto, desoyendo las órdenes del consejero Gallius Rax, quien ha asumido el control de los restos dispersos de las fuerzas imperiales tras la muerte del Emperador y la destrucción de la segunda Estrella de la Muerte. Rax concentra esas fuerzas en el remoto Borde Exterior, preparándose para librar un enfrentamiento final con la joven Nueva República que decidirá el destino de la galaxia. En las páginas de «Star Wars: La Batalla de Jakku«, el guionista Alex Segura convierte a un Gran Moff del sector Anoat en uno de los villanos principales de la historia. No es, sin duda, el gran almirante Thrawn: no posee su presencia ni su carisma. Tampoco es maquiavélico, ni un brillante estratega, ni tiene un plan elaborado para derrotar a sus enemigos. Es un servidor fiel al Imperio, capaz de convertir su planeta en un mundo tóxico e inhabitable y de matar a millones de personas para alcanzar sus objetivos. Un fanático que cree que, mientras él conserve el poder, la llama del Imperio seguirá ardiendo.
La historia entreteje numerosos hilos argumentales, y los tejemanejes del Gran Moff Adelhard son solo uno de ellos. Entre muchos otros, encontramos a Luke Skywalker en busca de una antigua reliquia Jedi que podría ser crucial para el futuro de la Orden; una breve aparición de la doctora Aphra; los dilemas políticos de Leia y Mon Mothma; la inquisidora Reyna Oskure y las brujas del Lado Oscuro tratando de desestabilizar a la República naciente y vulnerable mientras colaboran con el Gran Moff; el equipo formado por personajes secundarios como Rynn Zenat, Kes Dameron, Jarek Yeager y Therisa Alern, enviado en misión especial al sector Anoat y que acaba en manos del enemigo; la agente doble Kith Alaytia infiltrada junto a Adelhard; y los traficantes de Kijimi, que actúan como comodines impredecibles en la batalla que se avecina. Muy poco protagonismo para Han Solo, por cierto, y también escaso espacio para Rae Sloane y Gallius Rax, quienes, según el canon establecido en las novelas, fueron personajes centrales en todos los acontecimientos relacionados con la Batalla de Jakku.
Durante años, la Batalla de Jakku había sido poco mencionada, y la oportunidad de rellenar ese hueco narrativo llegó en forma de este «Star Wars: La Batalla de Jakku«. Un evento clave que funciona bien como puente entre la trilogía clásica y la trilogía de Rey, pero que, como historia independiente, deja bastante que desear. Hay engaños, traiciones, pérdidas, alianzas inestables y sorpresas, pero el ritmo resulta irregular, y los villanos de la función están poco desarrollados y carecen de carisma. ¡Pero es «Star Wars«! Con sus virtudes y defectos, es fiel al espíritu y a la épica de la franquicia galáctica y será más que satisfactoria para los aficionados menos exigentes. Además nos ofrece el fin de una era, como es la caída definitiva del Imperio, y el preludio silencioso de lo que está por venir, de las sombras que volverán a alzarse en forma de la Primera Orden.
Star Wars: La Batalla de Jakku
Autores: Alex Segura, Leonard Kirk, Stefano Raffaele y Jethro Morales
Traducción: Víctor Manuel García de Isusi
Fecha de publicación: Septiembre de 2025
ISBN: 979-13-87779-52-8
Formato: 16.8 x 25.7 cm. Cartoné. Color.
Páginas: 304
Precio: 35,00 euros











Me alegro que te haya gustado. A mí menos que cualquiera de las que he citado, pero no está mal