Es sorprendente que el autor de «La última sirena» y de «La misma diferencia» sea la misma persona. Derek Kirk Kim, norteamericano de origen coreano, nos ofreció en «La última sirena» una obra de ciencia ficción postapocalíptica con un ritmo muy cinematográfico, mientras que «La misma diferencia» es costumbrismo al estilo de «Ghost World«, de Daniel Clowes; «Blankets«, de Craig Thompson; «Lady Bird«, de Greta Gerwig; o «Clerks«, de Kevin Smith. Noche y día.
Nancy y Simon son dos jóvenes amigos. Un día deciden contarse una historia personal que han sido incapaces de asumir. Estas confidencias los llevarán a emprender un viaje que les permitirá reconsiderar su forma de enfocar la relación con los demás y enfrentarse a sus pequeñas cobardías. Historia iniciática sobre el paso a la edad adulta, La misma diferencia es la primera obra de Derek Kirk Kim, un joven autor rebosante de talento y unánimemente alabado por sus pares y por la crítica con motivo de la publicación de esta obra.
Todos tenemos un pasado que nos acompaña cada día y que nos recuerda las decisiones de las que nos arrepentimos, las frases pronunciadas que desearíamos no haber dicho, los besos que no dimos y los abrazos que rechazamos. El remordimiento por las palabras perdidas, por no haber disfrutado del momento, por los instantes que dejamos escapar y que se fueron para no volver. Es necesario hacer las paces con el pasado porque la vida no suele ofrecer una segunda oportunidad.
En «La misma diferencia«, el relato principal de la antología de Derek Kirk Kim, dos jóvenes norteamericanos de origen asiático, Nancy y Simon, tienen la oportunidad de corregir errores que dejaron en el pasado y que no esperaban resolver: mientras Nancy ha contestado unas cartas de amor que no iban dirigidas a ella, Simon se reencuentra con una chica invidente de su pasado a quien no trató correctamente. Ambos tendrán la ocasión de resolver asuntos pendientes, aprender la lección y perdonarse.
El autor de esta obra singular es Derek Kirk Kim, norteamericano de origen coreano, formado en la Academy of Art University de San Francisco. Fue galardonado con el Premio Ignatz al nuevo talento prometedor en 2003, y con los premios Eisner y Harvey en 2004 por esta obra, una colección de relatos semiautobiográficos publicada originalmente como «Same difference and other stories» en su página web. Posteriormente, colaboró con Gene Luen Yang en «The eternal smile» (2009), una antología con la que ganó de nuevo un Premio Eisner, en esta ocasión a la mejor historia corta por el relato «Urgent Request«. En su trabajo más reciente, «La última sirena«, también publicada por Astiberri Ediciones y que reseñamos hace algunos días, Derek Kirk Kim nos ofrecía una historia espectacular, con una estética singular y una ambientación muy sugerente.
A través de diálogos aparentemente naturales y situaciones cotidianas, Derek Kirk Kim explora en «La misma diferencia» temas como la identidad, la amistad y las consecuencias de decisiones tomadas en el pasado que han moldeado nuestro presente. La eterna pregunta del «¿Y si…?» flota en el aire de «La misma diferencia» y enfrenta a Nancy y Simon ante la posibilidad de cicatrizar heridas que dejaron abiertas. Sería una obra de costumbrismo contemporáneo norteamericano en un contexto multicultural, como lo pueden ser los ejemplos mencionados en la introducción («Ghost World«, «Blankets«, «Lady Bird» o «Clerks«), pero esa mirada introspectiva sobre la juventud, la identidad y las relaciones humanas también la encontramos en «Tokio Blues«, de Haruki Murakami; «El guardián entre el centeno«, de J. D. Salinger; o en la película «Antes del amanecer«, de Richard Linklater. Quizás Kim opte por una narrativa más urbana y menos lírica, más cercana a la propuesta de Kevin Smith. Con humor más sutil y menos mala leche. Su foco se dirige a diálogos convencionales y situaciones aparentemente triviales, como conversaciones distendidas en un restaurante chino-vietnamita en Oakland o en un trayecto de menos de una hora en coche hacia Pacífica, donde se confiesan secretos del pasado que revelan mucho sobre los personajes y su entorno, aunque no suceda nada trascendental. Lo que importa es el tono, la mirada íntima y la observación del comportamiento. Costumbrismo, aunque no en el sentido clásico del término.
Los otros relatos del tomo son «Obstáculos«, «Arrancar«, «Súper sin plomo«, «Entrevista con un humano«, «Emo Rock Hyung«, «Oliver Pikk«, «San Valentín«, «Mi Capilla Sixtina«, «El mango«, «Aprecio ingrato«, «El sonido» y «La isla«. Son historias muy breves, en ocasiones solo de unas pocas viñetas, algunas son de carácter autobiográfico y otras son simples ocurrencias, creadas entre 1997 y 2002 aunque no dispuestas en orden cronológico. Todas ellas acompañan a «La misma diferencia» en la reedición que Astiberri Ediciones ha publicado de una obra que lanzó en 2012 con el título completo «La misma diferencia y otras historias«, que ahora ha recortado (no sabemos por qué), dejando las «otras historias» fuera de la portada. Y solo un euro más cara que la edición de hace más de diez años. Por cierto: me gustaba más la portada de la primera edición que la de ésta segunda.
Dibujada en blanco y negro, con un estilo fresco de línea clara y concisa, La misma diferencia ofrece al lector una mirada sincera, cálida, pero también agridulce, a dos adolescentes que reciben la posibilidad de enfrentarse a las decisiones tomadas en el pasado y asumir sus consecuencias. La primera obra de Derek Kirk Kim demostró que el artista norteamericano de origen coreano era un autor a tener en cuenta, y «La última sirena» ha confirmado que, además, es muy versátil.
La misma diferencia
Autor: Derek Kirk Kim
Traducción: Diego García
Colección: Sillón Orejero
ISBN: 978-84-10332-41-6
Formato: 14x20cm. Rústica con solapas. Blanco y negro
Páginas: 144
Precio: 15,00 euros











Así me gusta, que me pongas los dientes largos, jajaja