![]()
Años antes del gran boom de las películas de superhéroes, cuyo inicio podríamos situar en el estreno de «Iron Man» de Jon Favreau en 2008, aunque algunos lo adelantan al año 2000 con la llegada de la primera película de «X-Men«, hubo tímidos y tibios intentos de trasladar a los héroes del papel al celuloide. Al margen del éxito de «Superman«, de Richard Donner (1978), o de «Batman«, de Tim Burton (1989), los resultados fueron en su mayoría decepcionantes. Las secuelas de las películas de Superman y Batman, salvo las segundas partes, junto con títulos como «Supergirl» (1984), «The Punisher» (1989), «Capitán América» (1991), «Los Cuatro Fantásticos» (1994), «Steel» (1997) o «Spawn» (1997), son un ejemplo perfecto de ese «quiero y no puedo» del que hablamos.
El caso de Spawn es paradigmático. El personaje creado por Todd McFarlane para Image Comics, tras su salida de Marvel Comics junto a Rob Liefeld, Marc Silvestri, Erik Larsen, Jim Valentino, Whilce Portacio y Jim Lee, tenía todos los ingredientes para funcionar en la gran pantalla, siguiendo la estela de antihéroes oscuros y vengativos como Batman o El Cuervo. Sin embargo, ni la producción, ni la dirección, ni los diseños estuvieron a la altura de sus referentes. Los efectos especiales, eso sí, estaban bien. Mediocre sería el adjetivo más preciso para definir el resultado final. Seguramente, parte del problema radicó en que «Spawn» se planteó más como una película de aventuras que como un film de terror.
Dirigida por el japonés Mark A. Z. Dippé, en su debut en la dirección tras haber triunfado en el campo de los efectos especiales con «The Abyss«, «Jurassic Park» o «Terminator 2«, y protagonizada por Michael Jai White, John Leguizamo, Martin Sheen, Theresa Randle y D. B. Sweeney, «Spawn» narra la historia de Al Simmons, un agente del gobierno asesinado por sus propios compañeros que, tras resucitar en el infierno, pacta con el diablo y regresa a la Tierra convertido en Spawn, con la misión de dirigir al ejército infernal en la destrucción de la humanidad a cambio de poder volver a ver a su amada.
Si el primer cómic de «Spawn» rompió los registros de ventas, con 1,7 millones de ejemplares vendidos, no puede decirse lo mismo de la película: críticas negativas y una recaudación de unos 90 millones de dólares, apenas el doble de su presupuesto de 45 millones. Pero el fracaso del filme no desanimó a Todd McFarlane, que en varias ocasiones ha asegurado su interés en realizar una nueva adaptación cinematográfica del personaje. Hace unos años incluso afirmó que ya tenía un guion, pensado específicamente para obtener la calificación R, y que solo le faltaban financiación y un estudio que lo respaldara, pero desde entonces no se ha sabido nada más del proyecto.
![]()











Me alegro que te haya gustado. A mí menos que cualquiera de las que he citado, pero no está mal