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Hay pocas películas que, como secuelas, puedan hacer sombra a su precedesora: «Aliens», «El Padrino 2», «Indiana Jones y la Última Cruzada»,… y «Terminator 2: El juicio final«, segunda entrega de una prolífica saga que empezó en 1984 con «The Terminator«, dirigida por James Cameron y protagonizada por Arnold Schwarzenegger, Linda Hamilton y Michael Biehn. Los dos primeros y el director James Cameron repitieron en la secuela, un blockbuster en toda regla que estuvo varias semanas en lo más alto del box-office, pero que solamente consiguió recaudar 112 millones ante los 100 que había costado. Sí, aunque sorprenda, «Terminator 2: El juicio final» fue una película menos rentable que la primera, que costó 7 millones de dólares y recaudó 17.
«Terminator 2: El juicio final» («Terminator 2: Judgment Day«) recupera a Sarah Connor algunos años después, ingresada en un psiquiátrico mientras su hijo vive en un hogar de acogida. Cuando un nuevo androide mejorado, un T-1000 de metal líquido, llega del futuro para asesinar a su hijo John, futuro líder de la resistencia de los humanos contra las máquinas, la resistencia de los humanos consigue enviar a un reprogramado T-800 para que proteja a John a cualquier precio.
Protagonizada por Arnold Schwarzenegger, Linda Hamilton, Edward Furlong y Robert Patrick, «Terminator 2: El juicio final» ofreció a los espectadores un verdadero espectáculo, entretenimiento puro en vena que contaba con unos excelentes efectos especiales al ritmo de la pegadiza canción de Guns N’ Roses «You could be mine«, del álbum «Use Your Illusion II«. Un éxito de crítica, público y taquilla.

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