
Los thrillers policíacos de los años setenta son un género en si mismos. Fueron años de películas sucias y descarnadas, protagonizadas por justicieros de moral cuestionable, agentes de la policía solitarios y expeditivos y investigadores privados alcohólicos de gatillo fácil, que nos llevaban desde la blaxploitation de Shaft hasta las aventuras de McQ, Popeye Doyle, Harry Callahan o Serpico. Films de género negro que retrataban una sociedad cada vez más violenta y unas metrópolis amorales
Dirigida por Sidney Lumet y protagonizada por Al Pacino, John Randolph, Jack Kehoe, Tony Roberts, Biff McGuire, Cornelia Sharpe, Allan Rich, Damien Leake y John Stewart, «Serpico» nos presentaba al novato agente de policía Frank Serpico, incorruptible y fiel a sus ideales. A pesar del recelo de sus compañeros de la policía de Nueva York, se mantiene firme en sus convicciones: amante de la contracultura, con barba y viviendo en el bohemio barrio de Greenwich Village, mientras realiza con celo su trabajo de policía. Los colegas de Serpico le ignoran cuando se enteran de que no acepta sobornos como todos ellos. Horrorizado por lo extendido de la corrupción, Serpico acude a sus superiores, pero cuando descubre que han ignorado su denuncia, toma la fatal decisión de romper el su silencio y contar a la opinión pública su descubrimiento. La revelación de Serpico dará lugar a una investigación independiente por la Comisión Knapp, pero también ellos harán de él un hombre marcado, con su vida en constante peligro.
La película está basada en la vida real de Francesco Vincent Serpico, un agente italoamericano del Departamento de Policía de Nueva York (NYPD) que denunció los sobornos e ilegalidades de sus compañeros del cuerpo en los años sesenta, lo que le costó años de desprecio de sus compañeros, el silencio de sus superiores y hasta un balazo: el 3 de febrero de 1971 el agente Frank Serpico recibió un disparo en la cabeza durante una misión y ninguno de sus compañeros hizo el menor gesto por él mientras se desangraba. Ni siquiera llamaron a emergencias. Su biografía «Serpico«, escrita por Peter Maas, vendió más de 3 millones de copias y sirvió de base para el guión de Waldo Salt y Norman Wexler.
La película fue un éxito: con un presupuesto estimado de 3 millones de dólares recaudó casi 30 millones de dólares. También recibió dos nominaciones a los Oscars (mejor actor y mejor guion adaptado). Dicen que Frank Serpico asistió al estreno de la película pero que salió de la sala durante la proyección y no terminó de verla.












Así me gusta, que me pongas los dientes largos, jajaja