
Según algunos medios de comunicación, cada última película de Clint Eastwood es su último film. Tras el estreno de la película en cuestión el veterano director, según dichos medios, se habría jubilado y se habría ido a vivir apaciblemente retirado del mundo del cine, quizás jugando a petanca o siguiendo obras municipales desde detrás de una valla. Pero no. Clint Eastwood ahí sigue, incansable, ofreciendo películas notables o excelentes. La edad es solo un número.
Antes de ser director, Clint Eastwood fue actor. Un actor que nos dejó personajes maravillosos, desde Harry Callahan hasta Walt Kowalski, pasando por William Munny o Frank Lee Morris. ¿Harry Callahan? Quizás lo conocéis mejor con su sobrenombre: el expeditivo policía del departamento de homicidios de San Francisco llamado Harry el Sucio.
Dirigida por Don Siegel («Fuga de Alcatraz«, «La invasión de los ladrones de cuerpos«, «Dos mulas y una mujer» o «El Seductor») y protagonizada por Clint Eastwood, Andy Robinson, Harry Guardino, John Larch, John Vernon y Reni Santoni, «Harry el Sucio» nos presentó a Harry Callahan, un duro, violento e indisciplinado policía al que sus compañeros llaman «El Sucio» por sus métodos de luchar contra el crimen y porque siempre se encarga de los trabajos menos deseados. En San Francisco, un tirador ha matado ya a dos personas y tiene secuestrada a una chica por la que pide un rescate. A Harry se le ha encargado que le atrape y salve a la chica sin que reciba una mínima lesión.
«Harry el Sucio» («Dirty Harry«) fue una película polémica, pues mucho veían en ella una apología del fascismo y de la policía por encima de las leyes. Eastwood no estaba de acuerdo: «la gente que ha dicho que se trata de un filme fascista no sabe de lo que está hablando«. También mostraba la realidad de la violencia urbana en las ciudades norteamericanas y la manifiesta incapacidad del sistema para frenarla. Al ritmo de la banda sonora de Lalo Schifrin, fue la primera de una saga de cinco películas («Magnum Force» en 1973, con guión de John Milius y Michael Cimino, «The Enforcer» en 1976, «Sudden Impact» en 1983 y «The Dead Pool» en 1988), de calidad decreciente. Su Magnum 44 y la frase «Adelante, alégrame el día«, forma parte de la cultura popular. Una demostración evidente de esta afirmación es que es una de las veinticinco películas que la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos seleccionó el año 2012 para añadir a la prestigiosa colección de la National Film Registry, creada en 1989 con objeto de «preservar las películas de gran importancia histórica o cultural» de los EE.UU.












Me alegro que te haya gustado. A mí menos que cualquiera de las que he citado, pero no está mal