Es un hecho que los EE.UU. han librado más guerras secretas que guerras reales. Y no es porqué las primeras no sean reales, que lo son, sinó porqué en muchas ocasiones no hemos sabido nada de ellas, o lo hemos sabido gracias a filtraciones como las de Wikileaks, o porqué nunca se declararon de forma oficial y ni siquiera el enemigo sabía que estaba siendo atacado. En el siglo XX, en plena Guerra Fría, los servicios secretos norteamericanos organizaron numerosas operaciones secretas para asesinar líderes extranjeros, desestabilizar países considerados hostiles o planear golpes de Estado, que no eran más que guerras en las sombras. En muchos de estos casos, ni tan siquiera el presidente de los EE.UU. tuvo conocimiento de ellas.

Los principales héroes de La Casa de las Ideas, muchos de los que luego formarán Los Nuevos Vengadores, se unen bajo las órdenes de Nick Furia para derrocar el gobierno de Latveria. Es una misión secreta, que el gobierno de EE.UU. no aprueba. Y cuando termine, será cuando empiecen los verdaderos problemas.

En el siglo XX las guerras secretas de los norteamericanos se libraron contra la U.R.S.S. y sus aliados comunistas, y en el siglo XXI la necesidad de enfrentarse al extremismo islamista tras el 11S con una nueva lógica ha hecho que los EE.UU. vuelvan a recurrir de forma habitual a operaciones secretas y guerras encubiertas. Así nos lo ha demostrado Wikileaks, por mucho que el gobierno se haya empeñado en esconderlo a los ojos del resto del mundo. A diferencia del periodo de la Guerra Fría, ésta vez la Casa Blanca parece tener un conocimiento y cierto control de estas operaciones de tipo paramilitar, incluso con Barack Obama en la Casa Blanca. En nombre de la seguridad de su nación y de la paz mundial han vertido más sangre que nadie. Y el mundo de los cómics de superhéroes, que siempre han sido un reflejo del mundo y ha tomado como contexto la realidad sociopolítica de cada época, no podía quedar al margen de ello.

El guionista Brian Michael Bendis, el cerebro tras los más grandes títulos y eventos de Marvel Comics en la pasada década, fue el responsable de la miniserie de cinco números «Secret War«, publicada originalmente en el año 2004. Eso es, antes de saltar a la primera línea de fuego y reordenar la editorial de pies a cabeza. Está ambientada en el universo de los superhéroes de Marvel Comics en un momento convulso, de cambio, en un mundo sin Vengadores, puesto que fueron desmantelados y eliminados del tablero de juego por el mismo Bendis en «Vengadores: Desunidos«. La historia cuenta como Nick Furia, desesperado tras la negativa del gobierno norteamericano a actuar contra Latveria para detener un posible ataque terrorista, decide tomar las riendas de la situación, ignorar las órdenes recibidas y llevar a cabo una acción ilegal, de forma encubierta, en un país soberano con la ayuda de varios héroes liderados por el Capitán América. Luke Cage, Daredevil, Spiderman, Lobezno o la Viuda Negra seguirán a Furia hasta Latveria con un único objetivo: acabar con la condesa Lucía von Bardas y derrocar el gobierno (democráticamente elegido) del país que antaño dominaba Muerte con mano de hierro.
Con una ingeniosa estructura que altera el orden cronológico de los hechos, «Secret War» empieza un año después del asalto a Latveria, cuando villanos equipados con tecnología avanzada suministrada por El Chapucero atacan a los héroes implicados, que parecen no recordar nada de la incursión junto a Nick Furia y todo lo que allí sucedió. Mientras luchan por sobrevivir, los héroes intentarán aclarar que pasó en Latveria aunque todo apunta a que aquello de «el fin justifica los medios» de Maquiavelo parece ser el dogma de fe de Nick Furia y su acólita, Daisy Johnson.

Si «Secret War» es una obra excelente se debe, también, a que el dibujante italiano Gabriele Dell’Otto es un artista excepcional. Quizás su estilo encaja mejor a un portadista, pero en esta miniserie demostró que podía con cualquier cosa que le pusieran por delante. No es un dibujante convencional, como le sucede a Alex Ross, pero con «Secret War» se ganó su lugar y después llegaron «X-Force» o «Amazing Spider-Man: Family Business» y otros títulos donde el colorido pictórico de Dell’Otto se atenuó sin perder un ápice de la fuerza ni ese preciosismo, pero la mayor parte de su producción para Marvel Comics sigue siendo como ilustrador de portadas. Y en eso es de los mejores.

La nueva edición de Panini Cómics de «Secret War«, en la colección Marvel Integral, recopila esa obra en un tomo único de más de doscientas cincuenta páginas en el que se incluyen los cinco números de la miniserie original junto con una gran cantidad de extras, como las portadas de Gabriele Dell’Otto, una introducción de Brian Michael Bendis, un par de artículos de J.M. Clemente o los archivos secretos de Nick Furia de «From the files of Nick Fury«. Entre tanto material extra, como suele pasar, hay grano y hay paja.

En resumen, y volviendo a la reflexión de la introducción, hay que ir con cuidado al interpretar las intenciones que podía tener Bendis con esta «Secret War«. Por un lado, es un hecho, esta oscura miniserie nos cuenta un acontecimiento que cambió la faz del Universo Marvel y hay que darle el valor que merece pero, por otro lado, se podría llegar a pensar que la obra justifica las intervenciones norteamericanas en países extranjeros, esas ‘guerras secretas’ en América Latina, África o Asia, que levantan numerosas críticas de grupos de derechos humanos y generan muchas dudas sobre una posible violación de la legislación internacional. Si uno cambia Latveria por Irak y a Lucía von Bardas por Saddam Hussein se pueden llegar a ver muchas similitudes con hechos reales. Y eso podría provocar desagradables interpretaciones.

Secret War
Autores: Gabrielle Dell’Otto y Brian Michael Bendis
Edición original: «Secret War» núms. 1 a 5 y «From the files of Nick Fury»
Fecha de publicación: Marzo de 2021
Páginas: 264
ISBN: 9788413346502
Formato: 18,3×27,7cm. Tapa Dura. Color
Precio: 26,00 euros