No importa la cantidad de veces que nos hayan contado una misma historia, que en ocasiones estamos encantados de oírla una vez más. Siempre hay algo nuevo que descubrir. Un matiz, un punto de vista diferente, un ajuste pequeño que lo cambia todo,… Sí, la llegada de Dick Grayson a la vida de Bruce Wayne y sus primeros pasos como Robin es una historia recurrente del Universo DC, que decenas de autores, dibujantes y guionistas, nos han contado una y otra vez. Pero, como hemos comentado, nunca nos cansamos de otra más.

Dick Grayson tiene una vida nueva. Ha presenciado el asesinato de sus padres y, ahora, está a cargo de Bruce Wayne. Pero el millonario no es un hombre normal. Es Batman, el héroe de Gotham City, y Dick está llamado a convertirse en su ayudante en la lucha contra el crimen que azota la ciudad. El joven Robin va a empezar un viaje repleto de personajes siniestros como Killer Croc, de prodigios como la Liga de la Justicia y de amigos como Alfred Pennyworth o los futuros Jóvenes Titanes.

La primera aparición de Robin, el Chico Maravilla, se remonta al año 1940, cuando Bill Finger y Bob Kane lo presentaron en el número 31 de «Detective Comics» como contrapunto al personaje principal, el oscuro Batman, y para atraer al público más joven al tebeo. El joven Dick Grayson era un acróbata de circo, el más joven de una familia de trapecistas conocidos como ‘The Flying Graysons’, que fueron asesinados por el desalmado gangster Tony Zucco porque los dueños del circo se negaron a pagarle por su protección. Batman, que estaba investigando el crimen, adoptó al huérfano y lo puso bajo su custodia como tutor legal, lo entrenó para convertirlo en su compañero y asistente, y juntos atraparon a Zucco y lo entregaron a la justicia.

Esta historia forma parte del canon del Universo DC, y por lo tanto es intocable. Los autores que se han sumergido en los orígenes de Robin jamás han alterado la trágica muerte de sus padres y como Bruce Wayne adoptaba al huérfano, y no han intentado colarnos rocambolescas aventuras en las que se alterase el status quo como a veces nos ha sucedido con otros personajes. Sin ir más lejos el Joker, al que se le han atribuido muchas identidades diferentes antes de ser el Príncipe Payaso y se han explicado versiones distintas de los motivos que le convirtieron en un criminal demente. En todo caso el interés de los escritores se ha centrado en sus primeros años en la mansión Wayne, la complicada relación paterno-filial con su mentor Bruce Wayne, su complicidad con el mayordomo Alfred Pennyworth y su debut como ‘side kick‘ de Batman, con el colorido uniforme de Robin. La obra más representativa de esta etapa es el «Robin: Año Uno» de Chuck Dixon, Scott Beatty, Javier Pulido y Marcos Martín, una miniserie de cuatro números que debería entenderse como el origen definitivo del side-kick de Batman y que, desde el punto de vista del mayordomo Alfred Pennyworth, narraba el primer año de convivencia del huérfano Dick Grayson en la Mansión Wayne y el héroe Robin como compañero de aventuras del Cruzado Enmascarado.

«Robin y Batman» nos vuelve a ubicar en los primeros años de Robin, cuando el joven huérfano Grayson ya está instalado en la Mansión Wayne y el periodo de luto por la muerte de sus padres superado. También conoce la identidad secreta de Bruce Wayne como Hombre Murciélago, y se está entrenando junto a él para convertirse en su escudero, pero el nivel de exigencia de su maestro es muy alto y parece que Dick Grayson nunca estará preparado para salir al campo de batalla. Este Dick Grayson adolescente ha dejado atrás el dolor y va a la escuela como cualquier joven de su edad, pero aún no acompaña al Murciélago Enmascarado en sus correrías nocturnas cuando el sol se pone. Es el becario a prueba. Pero la aparición de Killer Croc en las cloacas de Gotham City obligará a Robin a dar un paso adelante.

Sí, «Robin y Batman» es un cómic de orígenes. Reimaginar un nuevo origen para un personaje icónico en DC Comics lo llaman los «Año Uno» pero, como ya hemos contado, ya existe un «Robin: Año Uno«, de manera que el guionista Jeff Lemire y el dibujante de origen vietnamita Dustin Nguyen nos ofrecen un nuevo «Robin: Año Uno» pero lo titulan «Robin y Batman«. En su nueva versión del primer año de Robin viajaremos por lugares comunes, con aromas conocidos, que en ocasiones dejarán en el lector la sensación de un leve ‘déjà vu‘ pero que, en otras, nos ofrecerá encuentros inesperados que ayudan al crecimiento del personaje. Hablamos de su viaje hasta la Atalaya y su primera interacción con Liga de la Justicia y los Nuevos Titanes, con Kid Flash, con Donna Troy, con Roy Harper y con Aqualad, o de su odisea para ganarse el nombre de Robin, el petirrojo.

En conclusión, en «Robin y Batman» tenemos un tebeo interesante que nos cuenta la misma historia que ya conocemos pero desde un punto de vista ligeramente distinto. No ofrece grandes sorpresas ni se desvía demasiado del camino marcado por autores precedentes que han contado la misma historia, salvo el rol que Jeff Lemire propone para Killer Croc y su relación con el circo donde se crió Dick Grayson.

Robin y Batman
Guión: Jeff Lemire
Dibujo: Dustin Nguyen
Edición original: «Robin & Batman» núms. 1 a 3
Fecha de publicación: Julio de 2022
ISBN: 978-84-19325-76-1
Formato: Cartoné. Color.
Páginas: 136
Precio: 18,95 euros