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El director George Miller dio la campanada en 1979 con «Mad Max«, una película australiana protagonizada por el entonces desconocido Mel Gibson en el papel de un policía solitario en un salvaje y despiadado mundo posapocalíptico en el que los vehículos son fundamentales para sobrevivir. Recaudó 100 millones de dólares y abrió la puerta a dos secuelas: «Mad Max 2: El guerrero de la carretera» en 1981 y «Mad Max 3: Más allá de la cúpula del trueno» en 1985. Pero lo mejor estaba por llegar.

En 2014, casi treinta años después de la tercera entrega de la saga, George Miller volvió a su universo distópico, árido, cruel y sangriento de «Mad Max«. De nuevo en ese mundo postapocalíptico en el que la vida no vale nada nos presentó a Max Rockatansky, que se ve obligado a luchar al lado de una misteriosa mujer, Furiosa, que huye a través del desierto junto a un grupo de chicas para escapar del cruel Inmortan Joe, una suerte de señor feudal con su propio harén, y su horda de salvajes motorizados.

Protagonizada por Tom Hardy, Nicholas Hoult, Charlize Theron, Rosie Huntington-Whiteley, Zoë Kravitz y Nathan Jones, «Mad Max: Fury Road» es una de las mejores películas del siglo XXI. El nuevo Mad Max de George Miller se mantuvo fiel a la esencia del producto original, destilando de éste solamente lo mejor, recreando aquel universo postapocalíptico en el que manda la ley del más fuerte para obtener un producto nuevo y mejorado. Excesiva, hiperbólica, apoteósica, y todos los adjetivos que se nos puedan ocurrir para describir lo que es una obra maestra del cine de acción, fue la resurrección tan estruendosa como inesperada de un director y un universo al que muchos daban por enterrado. Cuando George Miller anunció que se iba a rodar una nueva película de «Mad Max«, todo el mundo se llevó las manos a la cabeza y frunció el ceño. ¿Para qué y por qué?

Pues la respuesta estaba en la pantalla de cine y dejó a todo el mundo sin habla. Con un nuevo Mad Max y sin Mel Gibson, de nuevo en ese mundo terrible donde gasolina y agua son los bienes más preciados, George Miller puso el contador a cero con una cuarta entrega totalmente adrenalítica, una estética a medio camino entre el western y el punk, visualmente apabullante, una banda sonora brutal y personajes tan carismáticos como el de Imperator Furiosa, interpretada por Charlize Theron. Y el resultado fue un gran éxito de taquilla, aclamada por el público y la crítica, y con el reconocimiento de los galardones (ganando seis Oscars de diez nominaciones).

Pese a que George Miller tenía pensada una nueva trilogía para «Mad Max« todo apunta que su idea ha ido por otros derroteros a causa de los problemas económicos y legales entre el director y la productora Warner Bros.: un spin-off del personaje de Furiosa, con Anya Taylor-Joy como protagonista. En eso están ahora.

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