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Hay algunas películas que se disfrutan con el alma en un puño y ésta es una de ellas. Se centra en una traductora de Srebrenica que trabaja para la OTAN en la Bosnia en el año 1995 justo antes del genocidio que allí tuvo lugar en el que perecieron unas 8.000 personas. Básicamente el argumento, que relata la situación durante unos pocos días, pretende describir el drama humano de alguien que, conociendo información importante y estando en una privilegiada situación intenta salvar a su familia a toda costa. Ya digo que la película es un drama bélico de tensión creciente en el que el tiempo narrativo es una soga que se va cerrando lentamente, causándonos como espectadores una angustia próxima a la de la protagonista, por lo que hay que enfrentarse a lo que se cuenta con un interés histórico y una curiosidad similar a la que se ha de tener con otros títulos como “La Lista de Schindler” ya que básicamente trata de ser un testimonio verosímil de una capítulo histórico. Fue nominada a mejor película de habla no inglesa en los Óscars.