Mientras esperamos el estreno de “Bienvenidos al fin del mundo“, algunos afortunados ya disfrutaron del placer de ver la película de Edgar Wright durante el pasado Festival Internacional de Cine Fantástico de Sitges. Y como lo saben, no dudan ni un instante en contárnoslo con una sonrisa cruel en los labios.

Cinco amigos de la infancia se reúnen después de veinte años sin verse porque uno de ellos está empeñado en volver a probar suerte en el maratón de bebidas alcohólicas por los bares de su pueblo natal. Gary King, un cuarentón que todavía no ha conseguido superar la adolescencia, convence a sus cuatro reacios amigos y los arrastra al pueblo en un desesperado intento por llegar al famoso pub “The World’s end”. Pero mientras intentan reconciliar el presente con el pasado, empiezan a darse cuenta de que la auténtica lucha debe librarse por el futuro, y no solo el suyo, sino el de toda la humanidad. Llegar al pub “The World’s end” será el menor de sus problemas.
Tras finalizar en la universidad, cinco compañeros deciden realizar una ruta por los bares de su pueblo, una ruta en la que el objetivo es llegar al último pub “The World’s End”, ninguno de ellos llegará al final del recorrido, por diferentes razones cada uno de ellos deberá abandonar la aventura.

Veinte años después, cuando todos están profesionalmente situados, Gary King el único desempleado del grupo y con el nivel de madurez de un adolescente, conseguirá que se reencuentren de nuevo para completar el reto que no pudieron alcanzar en su juventud. Han de recorrer los doce pubs y beberse una pinta en cada uno de los mismos, pero ya nada es como lo recordaban. En una sátira, igualmente aplicable a nuestro país, los tradicionales pubs se han convertido en lugares regentados por emigrantes y el perfil de los mismos ha cambiado.
En este camino van a descubrir un terrible peligro que acecha a la humanidad, una amenaza que tardarán en descubrir, pero que una vez conocida unirá más a los amigos en el logro de su objetivo, que se convertirá en una lucha para salvar al mundo.

Ésta es la historia que nos cuenta “Bienvenidos al fin del mundo” (“The World’s End”), la tercera entrega de la trilogía ‘The Three Flavours Cornetto’ (conocida también como ‘The Blood and Ice Cream trilogy’) que abrió “Zombies Party” (“Shaun of the Dead”) y “Arma fatal” (“Hot Fuzz”), dirigidas por Edgar Wright y protagonizadas por el dúo cómico formado por Simon Pegg y Nick Frost. Junto a ellos, Martin Freeman, David Bradley, Paddy Considine, Eddie Marsan y Rosamund Pike, entre otros. 
Esta película es una apuesta por la diversión, que se sitúa a caballo entre “Zombis Party” y “La invasión de los ultracuerpos”. Una historia altamente recomendable en la que el final no desmerece a una película que, por encima de todo, tiene como objetivo divertir y entretener al espectador.