Ediciones Torre de Marfil nos ofreció, hace unos meses, una nueva novela del británico Ian Watson titulada “Putas de Babilonia“, un libro publicado originalmente en 1988 que, si bien entretiene, no ha envejecido demasiado bien.

 

"Putas de Babilonia" (Ian Watson, Ediciones Torre de Marfil)Putas de Babilonia
Ian Watson
365 páginas
Precio 4,95 € (ebook)
21,95 € (rustica)

En el desierto de Arizona, a la orilla del río Éufrates, se levanta la ciudad de Babilonia, reconstruida en su momento de mayor esplendor. Dominada por la Torre de Babel, y con Alejandro Magno en su lecho de muerte, la ciudad se ha convertido en codiciado destino, en un experimento sociológico regido por las normas del Instituto del Futuro en la ciudad de Heurística.

Hasta ella llegan Alex Winter y Deborah Tate, dos viajeros con ambiciones muy dispares. Alex ha abandonado sus estudios de Sociología en la Universidad de Oregón con la intención de convertirse en un babilonio. Deborah persigue un deseo mucho más ambicioso: convertirse en una prostituta del templo de Ishtar. Ambos tendrán que luchar por hacerse un hueco en una sociedad que no se parece en nada a aquella en la que han crecido.

La mítica ciudad de Babilonia ha sido reconstruida en algún remoto lugar de Arizona como un experimento sociológico y sus propios habitantes desconocen esta realidad y la pueblan como si de la antigua civilización se tratara. A esta extraña ciudad llega Álex acompañado de Deborah (su amor inconfeso), y allí conocen a Nabu, un fornido Nubio y a Gupta, un extraño indio con sorprendentes habilidades. Nada más llegar, Álex encuentra y se guarda un misterioso rollo de cinta, suponiendo que se trata de algo importante y secreto que le otorgará poder en la ciudad. Al acudir al Templo de Isthar (donde las mujeres de Babilonia se ofrecen, como un ritual, a aquél que les lance una moneda) tras los pasos de Deborah, Álex conoce a Thessany, una sagaz mujer rica que se muestra muy interesada en el “secreto” de Álex. Tras esto, la vorágine de la vida en Babilonia y de unos acontecimientos que pronto escapan al control de Álex envuelve al protagonista en una extraña aventura entre la vida antigua y la tecnología moderna (tekné).

Desconcertante en algunos casos, y tal vez un poco ridícula vista desde el punto de vista de la actual tecnología, que ha dejado años luz atrás a la que el libro describe (hay que entender que éste fue escrito en 1988), la historia entretiene sin sorprender. Al menos, el halo de misterio que hay en torno a los personajes mantiene al lector siempre desconfiado, sin saber qué puede esperar de los protagonistas, si simpatizar con ellos o verlos como “los malos de la película”.

Total, una novela que entretiene, pero en este género se espera algo más excepcional, más imaginativo, sucesos más anormales, alucinantes e inalcanzables. A lo mejor es la perspectiva de los años…