Posiblemente Babel sea uno de los libros más difíciles de reseñar porque contiene un potente mensaje del que no se puede hablar en profundidad sin reventar todo el libro pero, igualmente, cualquier cosa que escriba Rebecca F. Kuang merece la pena ser leída.

Babel. Una historia arcanaBabel. Una historia arcana
Rebecca F. Kuang
Traducción: Patricia Henríquez
ISBN: 9788419266286
700 páginas
Tapa dura
22.00 €

  1. El Instituto Real de Traducción de Oxford, también conocido como Babel, es la institución mágica más importante del mundo. La magia con plata capaz de revelar significados ocultos perdidos en la traducción que allí se practica le ha otorgado al Imperio británico un poder sin parangón. Para Robin, un huérfano cantonés que ha terminado siendo alumno en Babel, se ha dado cuenta de que servir a Babel significa traicionar a su país de origen. Y, a medida que sus estudios progresan, se ve atrapado entre babel y la misteriosa Sociedad de Hermes, una organización dedicada a impedir la expansión imperial. Cuando Gran Bretaña trate de iniciar una injusta guerra con China motivada por el opio y a plata, Robin deberá decidir si la única forma de lograr un cambio real es la violencia.

Tenía muchas ganas de leer Babel, el último gran trabajo de Rebecca F. Kuang en llegar a mis manos, un libro que inicialmente nos presenta una interesante distopia donde el Imperio Británico es la nación líder del mundo gracias al uso de la plata mágica que viene a sustituir a casi toda la industria que aupó en su momento a esta nación. Pero Kuang no se olvida de un gran defecto de los anglosajones, o de la pérfida Albión, y el mensaje de este libro tendrá mucho que ver con el racismo y la intolerancia. Porque de eso va este libro, de cómo los británicos construyeron su imperio sobre los hombros de todas las razas que ellos consideraban inferiores y que, francamente, eran todas las que no fuesen WASP (en Estados Unidos aprendieron muy bien la lección). Es pues, un libro, con un mensaje político y social, y uno muy duro y contundente.

Babel. Una historia arcanaBabel comienza con la historia de Robin, un pequeño huérfano cantonés que es adoptado por un profesor del Instituto Real de Traducción de Oxford, a quien educan durante años para conocer el inglés, el griego y el latín clásico como si pudiera pensar con ellos, además de su idioma natal, el chino-cantonés. Todo este estudio tiene una razón de ser, entrar en el Instituto Real de Traducción de Oxford para convertirse en un babel, uno de los pocos privilegiados que trabajan con la plata mágica que es la base de la economía y del poder de todo el Imperio Británico.

Así pues al principio Babel se nos presenta como uno de esos libros de dark academy, academia oscura, que se están poniendo de moda en contraprestación a lo ligero de los libros de Harry Potter. Robin va a sufrir el racismo de sus compañeros británicos y va a conocer de primera mano cuál es el verdadero propósito de Babel, la torre en la que estudian los traductores de Oxford, y después de conocer todo tomará una decisión con la que no acabo de estar de acuerdo, pero de la que no puedo hablar mucho por no fastidiaros la lectura del libro.

Rebecca F. Kuang está más que reflejada en el personaje de Robin, es difícil no darse cuenta de que vivió una experiencia similar a la de su personaje, ambos son cantonés y ambos emigraron jóvenes a países anglosajones donde, sin duda, ambos vivieron su buena dosis de racismo e intolerancia, así pues Babel parece tocar las mismas raíces de la personalidad de la escritora y por eso me tiene tan confundido el final, porque no sé si es la decisión correcta y porque… en fin, ya lo veréis cuando lleguéis a él.

Por otra parte, me gusta muchísimo el workbuilding de Kuang, no sólo por cómo refleja la Gran Bretaña de aquél entonces sino también por como la acopla a su sistema de magia, a la plata mágica y todas sus utilidades, unido a eso hay aquí una carta de amor a los traductores y a su obra, al propio lenguaje y a su desarrollo y disgregación. No, Babel no es precisamente un libro para público juvenil aunque cuenta con personajes que parecen sacados directamente de ese molde y nos presenta unas tramas realmente interesantes.

Babel es una obra inclasificable, comienza con un estilo que nos recuerda, y mucho, al de Harry Potter pero pronto se va permeando con un mensaje político y social que denuncia el racismo, la intolerancia y la superioridad moral de un pueblo (aunque, si sirve de consuelo, el Imperio español también recibe un par de palos) a la par que es una carta de amor a la traducción y la hermandad.