Te quiero riego es un libro de Lucía Tudela que puedes leer de seguido o a trocitos, rápido o saboreándolo, para tu interior o que lo oigan otras personas… un buen libro para conocerte, tenerlo cerquita, para evadirte de todo o introducirte en tus pensamientos/sentimientos más profundos. Un libro que no te va a dejar indiferente.

Te quiero riegoTe quiero riego
Lucía Tudela
ISBN: 978-84-415-4746-9
168 páginas
Precio: 19,95 €

«El título de este libro nace de la necesidad (no del verbo necesitar desesperadamente, como muchas veces se utiliza y además con dependencia, sino del verbo “quiero hacerlo con todas mis fuerzas y noto que se me va a salir del alma si no lo hago”) de decir “Te quiero”, pero tener el sentimiento de hacerlo muy pronto.

Apenas llevábamos viéndonos dos semanas y sentí que todavía era precipitado decirle aquellas 8 letras.

Entonces recordé las palabras tan conocidas de Víctor Küppers: “Planta que no riegas, planta que palmas”.

Te quiero riego me llegó el 8 de marzo, un día importante para mí, muy simbólico y de lucha de las mujeres, no sólo de las trabajadoras con un contrato sino de todas y cada una de nosotras. Pues bueno este día, juntos con otros libros, principalmente cuentos, me llegó y al ojearlo vi que no era para un rato sino para que yo le prestase mucha más atención de la que en ese momento le podía dar… así que lo deje para el día siguiente.

Tengo que decirte algo -le dije, de repente-. Te riego.

Porque las plantas, como las relaciones humanas, necesitan cariño y tiempo; dedicación.

Y eso es lo que deseaba de una relación. Una persona a la que regar y que me regase, con la que crecer a diario, con la que formar un equipo.»

“Te riego” habla de la superación, del amor propio, de la ansiedad, del dolor y del miedo.

“Este libro ha sido mi oscuridad, mi reapertura de heridas, mi infierno y mi desespero. Mi kriptonita y mi talón de Aquiles.

Pero, sobre todo, mi salvación”. Afirma la autora.

El 8 de marzo siempre había sido un día de lucha y reivindicación pero este año tenía cero ganas, así que me lo dediqué a mí misma. Al recibir el libro y tenerlo en mis manos, me di cuenta que no era el momento de abrirlo. Así que, propuse llevarnos a los peques a una pastelería que tenemos muy rica en el barrio y allí que fuimos a darnos un caprichito que compartí con mi peque y me supo a gloria.

Al día siguiente por la mañana yendo al trabajo saqué el libro de mi mochila, lo acaricié y noté una sensación de suavidad, intentando introducirme en él, lo miré por delante, por detrás, lo hojeé y vi algunas de las ilustraciones en blanco y negro y perfiladas que había en su interior.

Me volvió a dar la misma sensación que el día anterior, que iba a necesitar toda mi atención, así que me acomodé en el tranvía y lo abrí. En todo el trayecto tengo la necesidad de que quiero más, que no quiero que se acabe el viaje.

Me doy cuenta, que llevo bastantes minutos con él y aún no lo he empezado, ya que tiene índice, dos prólogos y una explicación de la autora dando razones o instrucciones de este libro. A mí me sirve de una muy buena introducción, lenta y dulce, del libro y me acerca a la autora que no conocía de nada y parece que ahora ya tengo curiosidad de empezarlo y de saber más de ella, así que me inmerso en sus páginas con las expectativas muy altas.

Es un libro que si quieres lo puedes llegar a leer en una sentada porque las páginas no están muy llenas de letras pero si quieres profundizar te tienes que obligar a ir despacio, saborearlo y apreciarlo, pensar y reflexionar lo que has leído por lo que a veces necesita varias lecturas. Es una escritora que desde el principio me ha sorprendido por todos los sentimientos que me hace sentir y que a veces no son los idóneos para un viaje de tranvía.

Te quiero riego habla de sí misma de sus sentimientos, de sus amores y desamores,… es decir de toda ella, de sus profundidades y de cómo se encuentra en ese momento que pone en su mano algo para escribir, se va desnudando y se va vistiendo poco a poco con nuevas experiencias que le hacen avanzar y a descubrirse. Utiliza las partes de una planta para ir hablando de todo ello dependiendo de si son las raíces, el tallo, las flores,…En ese descubrimiento hace que el lector pase también por el mismo proceso tanto que puede que las emociones hagan que tengas que cerrar el libro y concentrarte en ti misma sobre todo cuando da en el clavo con lo que sientes en ese momento.

Leyendo la biografía de la autora veo que tenemos varias cosas en común, nos gusta viajar, somos aires, nos concentramos más por la noche y nos gusta más los atardeceres que los amaneceres y su año de nacimiento acaba en 6, la gente que nos quiere nos acorta nuestro nombre, llevamos tatuajes que tienen significados especiales y nos los hemos hecho en momentos importantes. A nuestra manera somos luchadoras y estamos donde queremos estar ella vive siempre como si fuera su último día y yo lo intento. Yo no escribo, leo y ella parece que siempre conectada a redes sociales y yo prefiero estar lo menos posible y estar más conectada con lo que me rodea. Ah! Se me olvidaba nuestra flor favorita es el girasol y me encantó lo que aprendí con ella (que por cierto ya lo he dicho varias veces) … que cuando no hay sol… se buscan entre ellos para compartirse la energía.

Os contaría más cosas del libro y de ella pero prefiero (y creo que ella también) que lo vayáis descubriendo las personas que lo tengáis en vuestras manos porque cada persona va a sentir cosas tan diferentes dependiendo de vuestro momento que cada una tendrá su versión personal del libro.

Mi texto, el que me revolvió mucho… el de Myosotis. Ahí lo dejo.