El lector español ha penado durante décadas a la espera de que se pudieran recuperar los cómics de Miracleman que, finalmente, Marvel reeditó en 2010 y continúo 4 años después. Este Marvel Omnibus contiene el material original realizado por Alan Moore, Alan Davis, Garry Leach y otros. Sin duda uno de los cómics del año.

Marvel Omnibus. MiraclemanMarvel Omnibus. Miracleman
Contiene: Miracleman 1-16 y Annual 1
Guión: El guionista original, Mick Anglo
Dibujo: Garry Leach, Alan Davis, John Totleben, Rick Veitch, Chuck Austen, John Ridgway, Catherine Yronwode
Páginas: 808
Tamaño: 18X27.7 cm
Formato: Cartoné
Precio: 75,00 €

¡Kimota! Al pronunciar una palabra mágica, una leyenda largo tiempo olvidada vive de nuevo. El periodista Michael Moran siempre supo que estaba destinado a la grandeza. Ahora, una serie de acontecimientos inesperados le lleva a reclamar su destino como Miracleman. El cómic que encabezó una revolución literaria comienza aquí, con «El sueño de volar». Después de cerca de dos décadas desaparecido, Miracleman descubre sus verdaderos orígenes y su conexión con el llamado Proyecto Zaratustra, mientras su alter ego, Michael Moran, debe conciliar su vida como un simple humano con la existencia de un dios.

Cuando MarvelMan dio sus primeros pasos, allá por 1954, la Casa de las Ideas había cambiado su nombre en 1947 de Timely Publications a Magazcine Management, y aún quedaban 7 años para que pasase a ser Marvel Comics. Sin embargo esto no impidió que, con el pasar de los años, en la editorial se sintieran con el poder de prohibir a cualquier editorial el título de la palabra “Marvel” por aquello de haberla patentado (y aún no entiendo cómo se les pudo aceptar patentar una palabra común del vocabulario inglés, pero ese es otro tema…) y eso que antes DC ya les había buscado las cosquillas años atrás… Miracleman nunca lo tuvo fácil.

En 1982 la revista Warrior se animó a presentar una nueva versión de MarvelMan creada por Alan Moore (en adelante, y respetando sus deseos, lo llamaremos “El guionista original”), Garry Leach y Alan Davis. Desde el principio la serie demostró que el personaje tenía muchísimo potencial. Dejando pasar los años en la vida de Michael Moran lo encontramos casado y con un físico alejado del superhéroe tradicional, pero recupera sus poderes al leer la palabra “atomki” al revés “kimota” (por curiosidad os diré que antes la Marvelfamilia tenía como palabra de activación la palabra “Marvelman”), lo que permitirá el regreso del héroe que pronto demuestra ser una persona totalmente distinta a Michael, con ideas propias y sentimientos hacia la esposa de Michael.

MiraclemanPoco a poco se irá deshaciendo las ideas preconcebidas del lector, Miracleman (el lío sobre las denuncias y el cambio de nombre darían para un extenso artículo) pronto descubre que Johnny Bates, Kid Miracleman, ha envejecido, es un poderoso multimillonario y… ¡está usando sus superpoderes para su propio beneficio! Pero la cosa no acabará ahí ya que, en realidad, Johnny es prisionero de su alterego, que no le ha permitido salir al exterior (tomar control de su cuerpo) por décadas. Además, Kid Miracleman es superior a Miracleman, ya que ha tenido más años para entrenar en el uso de sus poderes. ¿Recordáis el polémico Superboy Prime? Pues su antecedente, y ejemplo, es Kid Miracleman.

La trama no se queda ahí, ya que las cosas se complican mucho más cuando la historia ahonda en el propio «Proyecto Zarathustra» donde se creó la familia Miracleman y que, en realidad, es algo mucho más complicado de la historia de origen para niños que les contaron a los Miracleman. Tanto que pronto veremos alienígenas con poderes similares aparecer y la historia no deja de crecer y crecer mientras la vida familiar de Michael no deja de empeorar hasta el punto de que, tras el embarazo de la esposa de Michael por parte de Miracleman, Michael comenzará a desconfiar de su “gemelo”. El propio parto y los poderes del ser resultante harán que la vida familiar se desmorone por completo. No mucho más avanzaría la serie en su encarnación inicial, pero en 1985 la editorial Eclipse comenzó a reeditar las historias de El guionista original añadiendo color a las páginas, con Chuck Austen, Rick Veith y John Totleben al dibujo con, por supuesto, un guionista original ansioso por dejar huella en la industria y lo haría, anticipando aquellos títulos que llegarían una década después, títulos tomo Stormwatch, The Authority o The Ultimates deben muchísimo a Miracleman, porque la escena final es apocalíptica como pocas, y todo un trastorno para la humanidad.

Posteriormente, en un material no incluido aquí, Neil Gaiman y Mark Buckingham continuaron la serie con el beneplácito de El autor original, iba a estar prevista de 3 arcos; «La Edad de Oro«, «La Edad de Plata» y «La Edad Oscura«, no parece que Gaiman vaya a completar esta trilogía.

Marvel Omnibus. MiraclemanEntre medias Todd McFarlane se hizo con parte de los derechos de Miracleman, aunque parte eran de El guionista original, que los cedió, y parte de Alan Davis, al que no se escuchó nunca y cuya reclamación, que yo sepa, no ha sido satisfecha. Ya veremos si hay futuro para nuevo material, aunque la calidad está tan por las nubes que es complicado que cualquier autor pueda entrar a jugar con estos juguetes.

Lo que hizo El guionista original es, sencillamente, una obra maestra que después otros complementaron con su arte (hablo especialmente de Garry Leach y Alan Davis, aunque el resto de dibujantes ofrecieron un nivel elevadísimo) y que Panini Cómics ha recuperado, en sus etapas de los años 80, en un formato de lujo, con sobrecubierta y una cantidad obscena de material extra (normal, es el acumulado de muchos años y hay mucho que desarrollar y explicar sobre Miracleman y cómo, nuevamente, El guionista original sacudió la industria y cambió las perspectivas de los lectores, y de los propios autores. Durante demasiados años Miracleman no ha estado disponible (no ha dado tiempo a hablar mucho sobre el caos con McFarlane y la llegada de Marvel Comics) y ahora que había regresado su guionista demostró ser una mierda de persona y no hemos vuelto a tener noticias.

Gráficamente Miracleman está a la altura de los guiones de quien ya sabéis, pero es que con el añadido del color de Eclipse la serie ya podía competir de tú a tú con cualquiera de Marvel o DC y darle una soberana paliza porque el tratamiento del género, el análisis de la situación personal de Miracleman y su desarrollo, su propia creación… estamos ante un personaje que, por sí mismo, daría para un libro o una tesina y aun así contó con un grupo de autores que supieron elevar los guiones de cierto escritor barbudo. No sólo las escenas violentas son impactantes, cada escena destila intensidad.

La edición de Panini Cómics de la primera etapa de Miracleman es, sencillamente, un lujo. Cierto es que estamos ante la agrupación de los 3 volúmenes que Panini lanzó hace años, pero contar con los 16 primeros números de Alan Moore, Alan Davis, Garry Leach… es todo un lujo, como lo es está edición REPLETA de material extra (os puede tomar días leer todo el volumen).

En definitiva, Miracleman NO es una lectura ligera, es una lectura con diversas capas, que niega la ingenuidad del cómic de los años 50 es pos de la violencia desencadenada, de replantearse sueños felices y despertar a la realidad, de despegarse del ser humano, de la corrupción y lo que hace a los hombres… Miracleman es una joya que durante muchísimos años creímos que no llegaríamos a ver reeditada. Por si acaso yo me haría con una copia porque, bueno, nunca se sabe.