Dolmen Editorial, dentro de su colección Sin Fronteras, se atreve con un nuevo volumen del mago de los trucos imposibles, Mandrake. Continúa la recopilación de los Sunday Pages, esta vez comprendiendo los años 1968 a 1972 con el título «Reyerta en el espacio«.

Una apuesta entre Alfa y Beta, los líderes de dos inmensas bandas de delincuentes galácticos, ha ocultado en algún lugar del mundo una bomba-C que partirá en dos la Tierra. Siguiendo las complejas pistas que les han dejado, Mandrake, Lothar, Narda y Hojo inician una carrera contra el tiempo para desactivarla…

Lee Falk, junto a Phil Davis, crearon al famoso mago en 1934, a imagen y semejanza de aquellos que triunfaban en los espectáculos de variedades, y sobre todo inspirados por el más famoso de ellos: Houdini. La magia de Mandrake se sustenta en el ilusionismo hipnótico, es decir, hace creer a los sugestionados cosas que no existen en la realidad. Otra cualidad que habría que añadir a Mandrake es la pericia detectivesca. Y también la suerte, eso es así.
Tras la muerte de Phil Davis en 1964, y tras una breve colaboración con su esposa (la de Falk), Fred Fredericks se encargó de dibujar la tira, y las aventuras del mago dieron un giro hacia la ciencia-ficción, como podemos ver en las páginas del presente tomo.
Como es habitual, Mandrake se rodea de sus amigos Lothar, Narda y Hojo, principalmente, para vivir sus aventuras. También irrumpe Karma, hija de unos primos de Lothar, que se unirá a la lista de secundarios fijos.
Tras la lectura del libro, se me antojan una serie de problemas que provocan una lectura no tan plácida como debería. Mandrake es un clásico, sí, pero quizás no haya envejecido tan bien como otros contemporáneos suyos. Voy a desgranar los aspectos que considero poco satisfactorios:
Estas son Sunday Pages, y como tal venían coloreadas en su primera publicación en los diarios. Aquí las vemos en blanco y negro por cuestiones técnicas. Pero pienso que, en este caso, el color es importante, ya que se hace mención en algún momento a él para distinguir objetos. Además, el dibujo no aprovecha los contrastes del blanco y el negro, ya que el dibujante dejaba muchos espacios en blanco que el color se encargaba de completar.
Otro aspecto que ralentiza la lectura es el hecho de que las tres primeras viñetas, en muchas ocasiones, son redundantes. Si se suprimen no pasa nada, puesto que se hacían con la idea de que en otras versiones no estuvieran. Esto provoca que se repitan mucho las cosas y la lectura se haga algo pesada.
La tercera pega es a nivel argumental. Es difícil empatizar con estos personajes, que se pegan todo el día en la piscina haciendo el vago, tal cual, en su mansión de Xanadú. Resuelven todas las situaciones casi sin despeinarse, al contrario que otros héroes de las tiras clásicas, que sufren de lo lindo. Las aventuras relatadas por Lee Falk, sobre todo las que suceden en otros planetas, además de increíbles, son de una simpleza pasmante. La pareja de villanos de la historia «La caza de todo o nada«, una especie de Abbot y Costello, no provocan la más mínima inquietud. En otro capítulo, asistimos a una reyerta interplanetaria carente de emoción. Es todo muy descafeinado.
Por otro lado, «Mandrake, el Mago» también tiene su anverso positivo. Las historias más mundanas son muy divertidas, siempre resueltas con las dotes del mago. Aunque el recurso de los trucos hipnóticos esté manido, nunca deja de gustar. Asistimos al lugar donde aprendió todos sus trucos, el colegio de Magia. Allí guardan uno de los objetos más raros del universo: el cubo de cristal (¿inspirado en el cubo cósmico marvelita?). Todas las historias presentadas en este libro tienen su punto y se lee con interés.
En cuanto al dibujo de Fred Fredericks, es claro y diáfano, y narra estupendamente las historias.
Y para resumir, de principio a fin el libro es entretenido por las historias que cuenta y la ligereza de las mismas. Por algo Mandrake es un clásico y se reedita una y otra vez, ¿no?

Mandrake El Mago. Sunday Pages 1968-1972: Reyerta en el espacio.
Guión: Lee Falk
Dibujo: Lee Falk y Fred Fredericks
Formato: Cartoné. Blanco y negro
Páginas: 208
Precio: 29,90 euros