Planeta DeAgostini ya ha publicado el siguiente volumen de “Los Muertos Vivientes“, el decimoséptimo, en el que se recoge el exitoso número 100, que supone un importante giro argumental y la despedida de uno de los personajes clásicos que aún quedaban con vida.

"Los muertos vivientes 17: Algo que temer" (Robert Kirkman y Charlie Adlard, Planeta DeAgostini)Los muertos vivientes Nº 17: Algo que temer
Fecha de edición: marzo de 2013
Guión: Robert Kirkman
Dibujo: Charlie Adlard
Tinta: Cliff Rathburn
Color: Blanco y negro
Libro rústica
144 págs.
Blanco y negro
7,5 €
Una epidemia de proporciones apocalípticas ha barrido la Tierra haciendo que los muertos se levanten y se alimenten de los vivos. En una historia de zombies sin fin, un grupo de supervivientes intentan marcar la diferencia y, sobre todo, seguir existiendo. Este es el argumento central de la exitosa colección creada por Robert Kirkman. El autor nos ofrece un relato que nos hace reflexionar sobre el mundo en el que vivimos y en qué lo estamos convirtiendo. En el apartado gráfico cuenta con la inestimable ayuda de Charlie Adlard.

 

Desde sus inicios, el cómic se convirtió en superventas, cosechando el aplauso de la crítica y público por igual. Su repercusión hizo que la cadena estadounidense AMC los adaptara para TV en 2010. El éxito tampoco se resistió y la premiére de la serie fue una de las más vistas en toda la historia.

Después de más de 100 números Los Muertos Vivientes comienzan a dar síntomas de agotamiento y, como bien dice un amigo mío, parece más Mad Max que un cómic sobre zombies. Robert Kirkman tiene que tomar una decisión, y es que los zombies se le están muriendo de viejos y los enemigos de sus protagonistas deben ser, como siempre han sido, otros humanos o ellos mismos. Así que en este número 100 vemos un importante cambio argumental que se cobrará su primera, y brutal, víctima. No voy a deciros quién es, pero sí que las consecuencias de este nuevo enemigo prometen ser muy interesantes, sobre todo porque Rick no parece dispuesto a doblar la testuz.

Estamos pues ante un volumen de transición, nuevamente, un tomo en el que Kirkman complica de nuevo la “plácida” (es un decir) existencia de Rick y compañía enfrentándolos a un enemigo a la altura del Gobernador (sino más poderoso) un enemigo cruel y loco que, seguro, se las va a hacer pasar canutas.

Los Muertos Vivientes es una de esas series que no puedes dejar de leer, es cierto que Robert Kirkman está repitiendo esquemas (huida, hogar, pérdida del hogar, huida, hogar, pérdida del hogar, etc) pero mientras lo hace construye algo más grande. De hecho tengo, de un tiempo a esta parte, la imagen de Rick como nuevo Presidente de los Estados Reunidos o algo así, no sé, quizás me deje llevar mucho.

Pero lo importante es que la serie nos sigue sorprendiendo (aunque espero que Rick no pierda ningún miembro más) y que la emoción sigue presente número a número, aunque Kirkman debería huir de los “grandes números”. Es cierto que el número 100 de Los Muertos Vivientes fue el más vendido en 2012, pero debe aspirar a retener los lectores número a número, no sólo a hacer cantos de sirena en ocasiones especiales (25, 50, 75 y 100 por el momento), por muy endémico que sea de la industria norteamericana.

Eso sí, el apartado gráfico sigue en manos de un Charlie Adlard sensacional, narrador como pocos que sigue sabiendo exprimirle todo el jugo a la situación y que nos deslumbra con la crueldad de sus escenas.

La edición de Planeta DeAgostini se mantiene, es el “típico” trade paperback que, sorpresa, mantiene su precio estable y, además, nos regala un cuadernillo a color con las portadas de los anteriores volúmenes.

En resumen, Los Muertos Vivientes es una serie que no puedes, ni quieres, dejar.