Peter Parker se impuso un reto difícil de alcanzar, evitar toda muerte alrededor suyo, y en este volumen podemos disfrutar del porqué toma está decisión que va más allá de lo que Spiderman había hecho nunca.

Asombroso Spiderman 32: Nadie muere (Marvel Saga)
Edición original: The Amazing Spider-Man 655-660 USA
Guión: Dan Slott
Dibujo: Marcos Martín, Javier Pulido, Stefano Caselli
Color: A color
Formato: Libro cartoné, 184 págs., color.
18€

La tragedia ha envuelto al mundo de Spiderman. Como consecuencia de ello, tomará una dramática decisión que cambiará su vida de ahora en adelante, a tiempo para la llegada de un nuevo y peligroso enemigo. Además: Spidey visita a Los 4 Fantásticos.

En esta trigésimo segunda entrega del coleccionable Marvel Saga de el Asombroso Spiderman nos toca afrontar las consecuencias del asesinato de Marla Jameson, esposa de J.J. Jameson y antigua villana había reformado su vida y se había convertido en el ángel de la guarda del carácter del exdirector del Daily Bugle y actual alcalde de New York, pero con su muerte se desatan los demonios que afectarán a su viudo y, cómo no, a un Peter Parker que se responsabiliza y posibilita que Marcos Martín dibuje el episodio onírico más espectacular de todos los que he contemplado a lo largo de mis décadas como lector de cómics. A consecuencia de la muerte de Marla Spiderman decide que mientras él esté delante Nadie muere, aunque no tenga sentido arácnido, aunque empiece a echarlo totalmente de menos en sus enfrentamientos con sus enemigos, está decidido: Nadie muere.

Y por si esto fuera poco además tenemos el debut de Spiderman como miembro de pleno derecho de Los 4 Fantásticos de la Fundación Futuro, una circunstancia que se pudo dar gracias a la aparente muerte de Johnny Storm que dejaba su sitio en el grupo a Spidey a la vez que se reforzaban los lazos entre el Trepamuros y la primera familia en una serie de capítulos realmente emotivos que, en pleno ejercicio de retrocontinuidad, nos traían algunos de los mejores momentos vividos por Spidey y la Antorcha Humana, y de paso la primera gran aventura de Spiderman con la Fundación Futuro.

Es interesante ver cómo Dan Slott priva a Spiderman de su sentido arácnido para obligarlo a salir de su zona de confort y tener que luchar por un objetivo tan inalcanzable como el de evitar los asesinatos que le suelen rodear, un nuevo objetivo que superar para el que su trabajo como inventor será determinante. Y por eso mola Nadie muere, por ver a Peter alcanzar su potencial.

En líneas generales este volumen destaca por el maravilloso, único, excepcional y enormemente narrativo trabajo de un Marcos Martín que convierte en diamante aquello que toca, y no es que los guiones de Dan Slott no fuesen buenos, pero pasados por el prisma de Martín se convierten en una auténtica maravilla donde todo tiene cabida, desde vivir la pesadilla que llevará a Peter a decidir que no permitirá que haya más muertes a ese reencuentro mítico con Los 4 Fantásticos. Todo tiene ese halo de magia que convierte la mayoría de este volumen en una joya.

Me alegro enormemente de que Panini Cómics decidiese apostar por el formato Marvel Saga para recuperar todo el material de Spiderman “moderno”, sólo lamento no haberme hecho también con la etapa de JMS, pero poder disfrutar de la etapa de Dan Slott en una edición de tanta calidad como está es todo un acierto.

En definitiva, ya lo dije en el volumen anterior y me reafirmo en este: ¡empieza lo bueno! La mejor etapa de Spiderman desde la de JMS comenzó en el volumen anterior y prosigue aquí.