Nos adentramos con fuerza en la trama que vimos desarrollarse en el volumen anterior, con un nuevo status quo, pérdidas y una nueva amenaza. Sí, Robert Kirkman y Charlie Adlard continúan adelante con “Los muertos vivientes” aunque, personalmente, la cosa empieza a cansar un poco ya.

 

https://www.via-news.es/images/stories/comic/Planeta/los-muertos-vivientes-18.jpgLos muertos vivientes Nº 18: Lo que viene después
Edición original: The Walking Dead # 103-108 USA
Guión: Robert Kirkman
Dibujo: Charlie Adlard
Tinta: Cliff Rathburn
Color: Blanco y negro
Formato: Libro rústica, 136 págs. blanco y negro.
7,5€
Continúa la serie más terrorífica del panorama comiquero actual. Una terrible plaga de zombies se ha extendido por la tierra, y unos cuantos supervivientes deben encontrar la forma de refundar la sociedad, si es que los terribles no muertos no acaban con ellos antes. Una historia llena de acción e intriga, con giros argumentales que la han convertido en el cómic de referencia del momento.

Empiezo a estar muy cansado de los zombis, creo haberlo dicho en anteriores ocasiones, pero es que es totalmente cierto. Me da la impresión de que el género se está utilizando como una excusa para mostrar matanzas sin fin, con breves atisbos de esperanza que inevitablemente nos llevan a otra catástrofe en cuanto los protagonistas bajan la guardia. De verdad, Kirkman, en estos 108 números de Los Muertos Vivientes… ¿cuántas veces has cambiado el status quo? ¿cuántas veces hemos visto como todo lo construido se venía abajo? ¿cuántas pérdidas ha sufrido Rick y compañía? ¿cuándo vamos a empezar a ver un poco de verdadera esperanza?

No sé vosotros, pero yo empiezo a estar cansado. Los zombis ya no son rival para Rick y demás amigos, así que toca sacarse un nuevo Gobernador de la manga y, para que no se les acuse de falta de originalidad, montar un argumento más propio de Juego de Tronos.

No sé, casi pienso que Kirkman se ha sacado de la manga los últimos tebeos de este volumen por una sobredosis de la serie de televisión basada en Canción de Hielo y Fuego. No digo que no vaya a ser interesante, seguro que sí, pero sí que a mi, ahora mismo, me pilla cansado. Habrá que ver cómo avanza la historia, por supuesto, pero… hay un límite para el sufrimiento humano, y Rick lo ha sobrepasado varios cientos de veces, y ver la cara del único hijo que le queda con vida ya es motivo de suicidio.

Con esto os quiero decir que, increíble pero cierto, me estoy cansando también de Los muertos vivientes, hace una decena de tomos un amigo, al que se los dejé, me dijo que la serie era cojonuda, pero que le dejaba mal cuerpo… ahora lo entiendo mejor aún. Busco lecturas inspiradoras, que me dejen buen cuerpo, y Los muertos vivientes no es una de esas lecturas y en este instante no me acaba de motivar como antes, quizás esperaba más del golpe de efecto con el que se celebró el número 100 de la serie, quizás soy yo o quizás Los muertos vivientes ha perdido algo de empuje, el caso es que no me motiva tanto como antes, por muy bien escrita que esté y por muchas traiciones y sorpresas que nos depare la trama.

Aunque quizás ese sea el principal motivo de mi cansancio, no es que Robert Kirkman haya bajado el nivel en exceso, tampoco lo ha hecho Charlie Adlard que, si acaso, cada vez lo hace mejor, es sólo que las sorpresas son siempre negativas, el sentir que si algo puede ir mal, irá peor… no sé, pero con el panorama que muchos vivimos ahora no es que apetezca demasiado.

La edición de Planeta es prácticamente impecable, nadie puede pedir más por tan poco, y menos desde que las portadas se incluyen a color en cada volumen.

En definitiva Los Muertos Vivientes sigue siendo una gran serie, de intensidad y emociones, pero que me ha producido algo de cansancio. Sigue siendo una gran serie, pero quizás este sea el momento para bajarme de ella… o en el siguiente tomo…