Anoche terminé de leer «Los Magos«, primera entrega de la trilogía del mismo nombre escrita por Lev Grossman y que ahora cuenta con serie de televisión («The Magicians«), y sólo os puedo decir… que ha sido una verdadera decepción.

los-magosLos Magos
Lev Grossman
Nº de páginas: 496 págs.
Encuadernación: Tapa dura
Editorial: EDICIONES B
ISBN: 9788466639729
Precio 5,95 €

Quentin Coldwater es un chico brillante pero desdichado que vive obsesionado con las novelas de fantasía que leyó en su infancia y que transcurrían en un país mágico llamado Fillory. Cuál no será su sorpresa cuando, inesperadamente, es admitido en una muy secreta y exclusiva Universidad de magia en Nueva York, donde recibirá una rigurosa educación sobre los arcanos de la moderna hechicería y descubrirá la amistad, el amor, el sexo, la bebida… y el aburrimiento. Porque a pesar de los increíbles descubrimientos que ha hecho a lo largo de estos años de universidad, siente que le falta algo. La magia no ha conseguido que Quentin encuentre la felicidad y las aventuras con que había soñado.

Pero tras graduarse, él y sus amigos harán un descubrimiento asombroso: Fillory es real, aunque no exactamente como imaginaron en sus sueños de infancia . . . Psicológicamente penetrante y extraordinariamente absorbente, Los magos transita por territorios inexplorados, imaginando la magia como una actividad practicada por personas de carne y hueso, con sus deseos, sus caprichos y sus volubles emociones. Lev Grossman ha creado un mundo sumamente original en el que el bien y el mal nunca son absolutos, el sexo y el amor no son simples ni inocentes y la ambición por el poder tiene un precio terrible.

The-Magicians-tvHace un par de semanas intenté engancharme a la serie de televisión The Magicians, una adaptación de la trilogía de fantasía escrita por Lev Grossman, que me pareció que tenía mimbres interesantes pero… que no acababa de funcionar. El protagonista, Quentin Coldwater, me resultaba algo insufrible, egocéntrico y egoísta. Así que dejé de ver la serie y me hice con los tres libros de Grossman para darle una oportunidad al original y dejar atrás la serie.

Mi primera sorpresa es descubrir que Quentin Coldwater tiene 17 años en los libros (en la serie Jason Ralph, el actor que lo interpreta tiene 29 años tiene la vida real y en la serie de televisión no parece mucho menor de esa edad) y que es un adolescente que tropieza casi por casualidad con Brakebills (la institución donde aprenderá magia durante 4 años) y aprende a ser mago al sprint (sorprende lo rápidamente que Lev Grossman pasa por la estancia en Brakebills sin detenerse en explicar algo mejor el mundo en el que viven) mientras se alcoholiza junto a su novia Alice (un personaje totalmente desaprovechado, algo que parece que sí rectifican en la serie de TV) y sus amigos los Físicos. Sorprende mucho que una institución supuestamente prestigiosa como Brakebills no sólo permita que sus alumnos se alcoholicen a los 19 años (edad que tiene Quentin en 3º de “mago”) sino que los incite a acostarse unos con otros, no les ofrezcan un propósito en la vida (así que los alumnos, al graduarse, se dedican a drogarse y beber más) y, en general, pasen olímpicamente de su educación.

También me resulta sorprendente el desapego que Quentin sufre hacia su propia familia y, bueno, a cualquiera que no sea él, y es que pocos personajes protagonistas tan desagradables he encontrado a lo largo de mis lecturas.

No me lo invento, es la impresión que tengo tras leer Los Magos, una novela que consigue odie a muerte a su estúpido y cobarde protagonista, que no deja de ser un espectáculo de lloriqueos de un Quentin (no hace más que lamentarse de sus propias decisiones, tanto que en algún momento esperaba verlo “pasando al Lado Oscuro” y convertido en el enemigo del resto de actores del libro) que recuerda muchísimo a Harry Potter (por lo mal que te cae el personaje).

Los Magos es una mezcla del susodicho Harry Potter, de las Crónicas de Narnia y de El Mago de Oz, lo mezclas con alcohol, drogas y sexo y obtienes a una pandilla de niñatos que descubren la “nueva América”, Fillory, y que actúan de la manera más egoísta posible para, cómo no, acabar despertando a la realidad de la forma más cruda.

En líneas generales diría que Los Magos, de Lev Grossman, me ha decepcionado bastante y es que tras la lectura encuentro el mismo desinterés de Quentin en el propio Grossman, pasamos por brillantes etapas que te enganchan para, acto seguido, pasar a los más aburridos e ilógicos momentos en los que los protagonistas actúan “porque sí”, porque conviene a la trama, pero no por cómo se venían desarrollando hasta el momento.

Además, el hecho de que el protagonista de Los Magos me haya acabado cayendo tan mal pienso que Grossman ha desaprovechado una oportunidad de oro porque sí que hay un mundo interesante en Fillory o en Brakebills, aunque Grossman se empeñe en ignorarlo (al igual que ignora el desarrollo de los personajes, de la acción y de la historia).

Sinceramente, hubo buenos momentos en la lectura de Los Magos, pero acaban pesando más los momentos de aburrimiento o los de incomprensión por no saber hacia donde se dirige la trama (aunque es algo que te imaginas desde el principio) que el darnos cuenta de que Grossman no ha sabido dejar respirar la historia.

En definitiva, no estoy del todo seguro de que me vaya a leer las continuaciones, El bosque mágico y La tierra del mago, porque la valoración final de Los Magos ha acabado siendo muy pobre. Esperaba mucho más de Lev Grossman.