![]()
John Waters fue uno de los directores norteamericanos más subversivos de todos los tiempos, maestro del ‘trash‘ y del ‘bad taste‘, sobretodo por sus primeras películas. Es una realidad que el director se fue suavizando con el paso del tiempo, entre otros motivos porqué decidió salir de la periferia y el cine independiente y aceptar la oferta de Hollywood para convertirse en uno de los suyos, pero nadie podrá borrar de su historial obras como «Hairspray» y sobretodo «Pink Flamingos«, quizás la más emblemática y bizarra película de su primera etapa.
En esta segunda etapa, menos excesiva, seguía ofreciendo propuestas interesantes, sin la sordidez ofensiva de sus primeras películas aunque igual de irreverentes en el fondo. John Waters nunca dejó de caminar sobre los límites de de la decencia cinematográfica, sin renunciar a nada, sin tabús. Aquí podemos encontrar películas excelentes como «Cry Baby«, «Pecker» o «Los asesinatos de mamá«, donde los protagonistas tienen un lugar especial: El Lágrima de Johnny Depp en «Cry Baby», el Pecker de Edward Furlong en «Pecker» y la Beverly Sutphin de Kathleen Turner en «Los asesinatos de mamá». Grandes películas con grandes personajes.
Protagonizada por Kathleen Turner, Sam Waterston, Ricki Lake y Matthew Lillard, «Los asesinatos de mamá» («Serial Mom«) era una comedia de humor muy negro que nos contaba la historia de Beverly Sutphin, una apacible ama de casa de clase media que parece haber encontrado el equilibrio perfecto en su vida. Haciendo malabarismos con las necesidades de su familia y con las suyas propias consigue milagrosamente que todo siga funcionando, pese a que ella es una asesina en serie. Un secreto que lleva con toda la discreción y elegancia, y que le permite acabar con todas aquellas personas que no cumplen con los requisitos de educación que ella demanda. ¿Crees que tu madre es sobreprotectora? Espera a conocer a Beverly Sutphin…
Después de una década en la cima, de triunfar con películas como «Fuego en el cuerpo«, «El turista accidental«, «Peggy Sue se casó» o «Tras el corazón verde«, la actriz Kathleen Turner, coincidiendo con unos años de deterioro de su imagen juvenil y esbelta, se unió con el iconoclasta John Waters para firmar una de las películas más divertidas del director de Baltimore. De hecho es una evidente crítica a la sociedad norteamericana y a la supuesta familia feliz americana, con sarcasmo y mucha mala leche. John Waters la considera su película favorita.
![]()











Me alegro que te haya gustado. A mí menos que cualquiera de las que he citado, pero no está mal