Si mal no recuerdo ya quedé absolutamente hechizado con la primera entrega de “Las Crónicas de Excálibur“, pero este segundo tomo no ha hecho sino reafirmar y mejorar las impresiones sobre el trabajo de Jean-Luc Istin y Alain Brion. Mención aparte merece la excelente edición de Yermo Ediciones.

Excalibur-vol2Las Crónicas de Excalibur Vol. 02: Segunda Crónica
Edición original: Excalibur – Chroniques FRA
Guión: Jean-Luc Istin
Dibujo: Alain Brion
Color: A color
Formato: Libro cartoné, 104 págs. blanco y negro.
24€

Excálibur, una espada que no sirve para destruir sino para construir. Pero en su nombre muchos reyes han combatido y han muerto, muchos reinos han sido reducidos a cenizas y el reino de las hadas corre un gran peligro. Tan solo dos niños huérfanos, Lanzarote y Arturo, abandonados en la misteriosa isla de Avalón, tienen el poder de recuperar Excálibur y cambiar para siempre el destino de la isla sagrada. Las crónicas de Excálibur continúa una personal reimaginación de los mitos artúricos por parte de Jean-Luc Istin, acompañado por Alain Brion, que dota de gran realismo una de las historias de fantasía más conocidas de la tradición occidental.

No creo que sea necesario confesar que, al igual que para casi todo el mundo, la historia del ciclo artúrico es una de mis favoritas. El Gran Héroe que, junto a sus amigos, acude en el momento de necesidad para salvar a su país y convertirse en un rey digno. Hasta ahora siempre hemos leído historias sencillas en las que Arturo se convierte en rey y unifica Britania “fuera de escena”, se nos robaba el conflicto que éste debía sufrir para unir a todas las pequeñas naciones britanas en un solo país. En la mayoría de relatos y películas nos encontrábamos a un Arturo triunfante y en apogeo… justo para asistir a su caída.

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Cronicas-de-Excalibur-vol-2-5-1Sin embargo Jean-Luc Istin y Alain Brion nos están mostrando los orígenes de Excálibur, a Uther Pendragón, a un Merlín inseguro, a su esposa, Viviana, líderesa de Avalón, a Morgana desde niña, a Cernunnos y a personajes como Patricio, que sirven para enriquecer la historia y demostrarnos que el juego de tronos comenzó en Britania, y que ellos saben jugar a la perfección.

A esto le sumamos que Jean-Luc Istin ha optado por crear unas Crónicas de Excálibur donde la magia y los poderes antiguos están muy presentes, donde algunas mujeres, como las de Avalón principalmente, son muy poderosas, donde el poder de Cristo… bueno, ese es un retrato muy justo y acertado, la verdad.

Puede que aún tengamos a un Arturo de 3 años gateando por el suelo, pero se adivina que los britanos no van a esperar a su Alto Rey antes de desenfundar las espadas y comenzar una guerra, una guerra para destruir Avalón, o una guerra para salvar Britania. Ya se verá, pero el caso es que por actores y reparto Istin no se ha quedado corto, estamos ante una historia coral, donde los personajes aparecen, evolucionan, mueren o matan a otros… esto va a dar mucho de sí.

Naturalmente todo esto es mucho más sencillo cuando cuentas con un talentoso artistas como Alain Brion que domina cualquier tipo de escenas, desde las rurales, las campales o las urbanas, nada se le resiste, ni siquiera el dominio del cuerpo humano (y qué bellas, fuertes y auténticas resultan sus mujeres) o de la crueldad de la que es capaz el ser humano. Puede que Istin crease el argumento de Crónicas de Excálibur, pero es Brion el que le da vida.

En cuanto a la edición de Yermo… perfecta, preciosa, es uno de esos tomos que da gusto tener, enseñar y releer.

En definitiva, sigo capturado por Las Crónicas de Excálibur y esta, su segunda crónica (que en realidad es la tercera y cuarta), no es que sea recomendable, es que es de lectura obligatoria.