La vida sexual de las universitariasDesde que Netflix llegó a España he ido procurando tener acceso (de pago) a todas las plataformas que me puedan interesar (que son prácticamente todas) para poder acceder sin problemas a todo tipo de contenido. Hace un par de meses cogí, junto a un amigo, una licencia de HBO Max anual y la semana pasada empecé a pensar que apenas había visto nada interesante allí. Así que la semana pasada me vi la maravillosa Hacks de la que intentaré hablaros cuando acabe su primera temporada.

Mi segunda opción fue La vida sexual de las universitarias, creada por Mindy Kaling y Justin Noble, confiado en que le echaría un vistazo y que no me parecería tan divertida como el tráiler que había visto. Me equivoqué, me divertí muchísimo pero también empaticé con unos personajes que están magníficamente interpretados y que, aunque con sus peros, nos hacen ver una comedia universitaria con otros ojos y, por fin, otro tipo de protagonistas que no sean los típicos niños ricos pijos (porque hasta los pobres que van a la Uni en los USA tiene más dinero que los que no pueden ir), las protagonistas son mujeres y además con amplia diversidad.

El caso es que La vida sexual de las universitarias, llamativo título que espera ser usado como gancho para captar público (y que es, precisamente, lo que me echó atrás a mi) nos habla de cuatro chicas: Kimberly (Pauline Chalamet), Bela (Amrit Kaur), Whitney (Alyah Chanelle Scott) y Leighton (Reneé Rapp), que comparten apartamento-estudio durante su primer año y que, poco a poco, se van conociendo, empatizando y haciendo piña.

Cada una de ellas tiene su propio arco argumental, así, Leighton es lesbiana pero no ha salido del armario (y con la familia disfuncional que tiene no es de extrañar), Bela, que desea ingresar en una sociedad de escritores de comedia de la universidad de Essex y que, para ello, hace 6 pajas a seis miembros de la sociedad y de la que posteriormente uno de ellos abusará sexualmente, Whitney, con el arco que posiblemente me gustó menos, y es que se acuesta con su entrenador de fútbol, algo no demasiado seguro para la hija de una senadora y Kimberly que pasa de ser modosita y enamorada de su novio de toda la vida con el que nunca se ha acostado a follar empotrarse con el hermano de Leighton: Nico, un mazao que parece ser buen tío.

La vida sexual de las universitarias

Reconozco que le di una oportunidad gracias al buen sabor de boca que me deja cada capítulo de Sex Education y por no atreverme, aún, a ver Euphoria y aunque comencé entrando por el sentido del humor de la propia serie poco a poco fui viendo cosas positivas que me animaron a continuar viéndola y que me dejaron muy buen sabor de boca. La vida sexual de las universitarias no es la típica serie o película universitaria, no trata jóvenes universitarios que sólo quieren divertirse y follarse a media universidad… le dan la vuelta, son jóvenes universitariAs, lo que aporta el punto femenino a estas series que antes no mostraban NUNCA (las mujeres en esas series y películas no pasaban de ser arquetipos) y a esto se le une que hay un gran esfuerzo por mostrar lo que deben afrontar esas jóvenes mujeres en los ámbitos de la lucha de género, raza, la propia identidad, el acoso y abuso sexual, etc

Por supuesto La vida sexual de las universitarias podría ser aún más dura con los problemas que afrontan las mujeres o la comunidad LGBTIQ+ pero no es el objetivo de esta serie, aquí vienes convencido de que el combo sexo + humor funcionará y, de paso, cuelas mensajes que ampliarán la mente de los espectadores y, bueno, mientras tanto disfrutarás de cada capítulo por dantesca que pueda ser la situación (y hay alguna situación que otra que…) empatizando con las protagonistas, poniéndote en el lugar de Leigthon, Whitney, Bela o Kimberly y conociendo de primera mano sus puntos de vista. Y además contamos con el hecho de que los propios creadores se ríen de sí mismos y de la propia serie en momentos clave, como cuando cierto invitado ridiculiza directamente el argumento de la propia serie y lo convierte en parte de la trama.

He disfrutado muchísimo con la primera temporada de La vida sexual de las universitarias y estoy deseando ver su, ya confirmada, segunda temporada. Pero encuentro difícil explicar por qué me gusta tanto una serie con un título así que sin que me haga parecer un viejo verde.