Estamos ante la cuarta entrega de La reencarnación del yakuza, un shônen creado por Hiroki Miyashita y Takeshi Natsuhara que nos traslada a un mundo de fantasía donde el último yakuza parece haberse reencarnado en el cuerpo de una joven princesa.
La reencarnación del yakuza #4
Edición original: La reencarnación del yakuza JAP
Fecha de edición: mayo de 2024
Guión: Hiroki Miyashita
Dibujo: Takeshi Natsuhara
Formato: 192 páginas. Blanco y negro. Rústica.
9,95€
¡En este cuarto tomo Ryû es perseguido por una sociedad secreta y deberá rescatar a una sirena de las viles garras de una banda pirata!
La reencarnación del yakuza continua justo donde lo dejamos, con Ryuu confrontada al rey y creándose muchos nuevos enemigos mientras algunos de los antiguos continúan persiguiéndola, lo que le forzará a cruzar el mar en la búsqueda del clan Dunia, aunque por el camino rescatará a unas sirenas al cruzarse con un barco pirata, ¿o ballenero?
Lo cierto es que la propuesta argumental de Hiroki Miyashita cada vez me gusta más conforme nos va presentando el mundo de Ryuu, cuerpo y posición que usurpa nuestro yakuza, y conforme se nos van descubriendo nuevas tierras, seres o conflictos políticos como los que va dejando Ryuu a su paso. Me encantan esos momentos en los que el enemigo está seguro de poder arrasar con Ryuu para acabar recibiendo una soberana paliza tras otra. Hay una hábil mezcla de humor y acción que no sobrecarga la lectura, sino que se desarrolla de forma ágil.
El apartado gráfico corre a cargo de un Takeshi Natsuhara que demuestra ser más que capaz, no sólo para las escenas de acción o tensión, las de la sirena son las mejores, sino también para sacar partido al humor que tiene La reencarnación del yakuza y que Natsuhara sabe resolver de manera acertada.
La edición de La reencarnación del yakuza nos ofrece en su epílogo unos textos sobre la yakuza japonesa que complementan la trama, aunque son textos históricos que tienen su importancia.
En definitiva, La reencarnación del yakuza es un manga de acción, sí, pero que tiene medidas dosis de humor y la intriga de cómo ha llegado nuestro yakuza a este mundo, por qué, y qué quiere la diosa de él. Casi nada, habrá que seguir atentos a los próximos números.











Así me gusta, que me pongas los dientes largos, jajaja