Aunque con cuentagotas, «El incidente Darwin» continúa su andadura de la mano de Distrito Manga. El séptimo tomo sigue la trama desarrollada hasta el momento, con Charlie el humancé en el ojo del huracán en la búsqueda del origen de todo, el doctor Grossman, su padre biológico. El incidente Darwin #7Charlie, Lucy y los demás llegan a Nueva York para buscar cualquier pista que pueda llevarlos hasta el misterioso doctor Grossman, que parece ser el epicentro de todo. Pero Omelas y el ALA también se están moviendo y sus tácticas han cambiado. ¡Estalla una guerra de guerrillas por las calles mientras el miedo se extiende por el país…!

El conflicto ha estallado, y no hay vuelta atrás. Tras los acontecimientos trepidantes del sexto tomo, donde Charlie, el «humancé«, se rebelaba contra el uso que de él quería hacer la Alianza para la Liberación Animal (ALA), la serie «El Incidente Darwin» sube aún más el listón en este séptimo volumen. Shun Umezawa continúa su crítica despiadada al radicalismo ideológico, a la ciencia deshumanizada y a las estructuras de poder con una historia que mezcla acción, reflexión y tensión casi constante. Y lo hace en un momento clave, donde todas las piezas se mueven hacia un clímax inevitable: el asalto a Galton Inc., la sede de los experimentos que dieron origen a Charlie.

En el volumen anterior, asistimos a la fractura definitiva entre Charlie y la ALA, el grupo ecoactivista que pasó del activismo animalista a una deriva ecoterrorista. Charlie, al ver cómo pretendían convertirlo en símbolo de una revolución sin escrúpulos, decidió actuar por su cuenta, acompañado de Lucy, su inseparable amiga humana. La historia avanzó con el encuentro del profesor Yuan, una figura clave para comprender los experimentos híbridos de la corporación, y nos dejó al borde del enfrentamiento definitivo con el Doctor Grossman, el creador de Charlie. Este nuevo volumen arranca justo ahí, en plena carrera por encontrar respuestas… y evitar una masacre.

El séptimo tomo nos muestra una ALA desatada, con su líder Omelas dispuesto a llegar hasta las últimas consecuencias, incluso si eso significa una guerra abierta con el FBI. El grupo se ha convertido en una célula armada y peligrosa, cuyas acciones empiezan a salpicar a civiles y a difuminar la línea entre víctima y verdugo. Es aquí donde el guion de Shun Umezawa demuestra una madurez impresionante: no hay buenos ni malos evidentes, sino matices éticos y contradicciones constantes. Omelas, tan carismático como inquietante, se convierte en una figura casi religiosa que arrastra seguidores ciegos. Frente a él, Charlie, Lucy y otros personajes intentan conservar algo de humanidad en un mundo cada vez más polarizado.

Este volumen, además, ofrece uno de los giros más interesantes de la serie al reunir a varios personajes clave en el mismo escenario. La tensión en Galton Inc. es palpable: el FBI, la ALA y los protagonistas convergen allí, mientras el enigmático Grossman permanece en el centro de todo, como una figura casi mítica. Las escenas de acción se suceden con ritmo cinematográfico, en un manga que, sin renunciar a la crítica social, sabe construir secuencias de suspense y violencia con una fluidez envidiable. La narrativa se vuelve cada vez más tensa, más claustrofóbica, y eso se traslada al lector, que devora las páginas con creciente ansiedad.

Uno de los puntos fuertes de este tomo es cómo plantea la dicotomía entre ciencia y ética. Grossman no es un villano de manual: es un científico que cruzó los límites de lo permisible, sí, pero también alguien que creía en una utopía biológica, una «nueva humanidad». A medida que nos acercamos a la verdad sobre su investigación, la obra lanza preguntas incómodas: ¿qué significa ser humano? ¿Se puede defender una causa justa con medios brutales? ¿Es Charlie un símbolo o una persona?

También merece una mención especial el desarrollo de la relación entre Charlie y Lucy, que aquí se consolida como uno de los núcleos emocionales de la obra. Entre la desconfianza generalizada y la violencia, su amistad representa un espacio de ternura y complicidad, una isla de calma dentro del huracán. Lucy, además, evoluciona como personaje, demostrando una fuerza moral que la convierte en algo más que la “chica que ayuda al protagonista”.

A nivel gráfico, Umezawa mantiene su estilo sobrio pero efectivo, con un uso del claroscuro que refuerza la tensión dramática. Las expresiones faciales, muy controladas, transmiten más de lo que aparentan, y la composición de página en los momentos clave —como la irrupción del FBI o la confrontación con Omelas— está brillantemente resuelta. Sin embargo, cabe señalar un fallo técnico de edición en este tomo: los textos de los bocadillos aparecen a veces con palabras juntas sin espacios, lo que dificulta la lectura en varios pasajes. Esperamos que se trate de un error puntual.

«El Incidente Darwin #7» no solo mantiene el altísimo nivel de la serie, sino que lo eleva con una historia cargada de dilemas morales, acción trepidante y una crítica social de aúpa. La serie demuestra por qué ha sido reconocida con premios como el Manga Taisho o el Excellence Award del Japanese Media Arts Festival. Si esta entrega marca el inicio del final, podemos esperar que el desenlace no solo sea espectacular, sino también profundamente humano. Porque, al final, lo que Shun Umezawa nos recuerda es que la revolución más difícil no es la de las armas… sino la del corazón.

El incidente Darwin #7
Autor: Shun Umezawa
Traducción: Jesús Espí
Fecha de publicación: Mayo de 2025
ISBN: 9788419290984
Formato: 12,8×18,0cm. Tapa blanda con sobrecubierta
Páginas: 160
Precio: 9,95 euros