Panini Cómics ha publicado el esperado quinto volumen de “La Imposible Patrulla-X” en formato Marvel Gold, una etapa realizada por Chris Claremont y John Romita Jr. realmente imprescindible.La Imposible Patrulla-X 5 (Marvel Gold)
Edición original: The Uncanny X-Men 176-192, Annual 8, Kitty Pryde & Wolverine 1-6 y Marvel Fanfare 40 US
Guión: Chris Claremont
Dibujo: Al Milgrom, John Romita Jr., Barry Windsor Smith
Tinta: John Romita Jr.
Color:
Formato: Libro cartoné, 696 págs. a color
44,95€
John Romita Jr. se une a Chris Claremont en una nueva edad dorada para La Patrulla-X, en la que tuvieron lugar cambios radicales para Tormenta, Kitty Pryde, Lobezno o Coloso. Incluye la memorable Vidamuerte, protagonizada por Ororo y Forja.

Estamos ante un momento memorable para La Imposible Patrulla-X, un cambio tan importante como la marcha de Cíclope como líder, el relevo de Tormenta y la propia marcha de ésta tras perder sus poderes por culpa de una invención de Forja, la llegada de Rachel Grey a la serie, la evolución de Kitty Pride a Gatasombra, la colaboración con Los Nuevos Mutantes, la lucha contra los Espectros, la creciente amenaza de la Ley de Registro Mutante, el regreso de las Secret Wars, la Hermandad Mutante, la amenaza de un cuasi omnipotente Kulan Gath… Claremont tenía tantas ideas que las volcaba en la serie y los cabos sueltos se iban amontonando mientras disfrutábamos de la sensación de apasionada lo cura que envolvía a La Imposible Patrulla-X. Daba igual que algunos cabos sueltos, como el de Mística y Rondador Nocturno, tardasen años y años en resolverse, lo divertido era el viaje y La Imposible Patrulla-X era la mejor serie de todas.

Ahora parece un poco ridículo considerar que a mediados de los años 80 un sólo guionista controlase la franquicia, pero entonces Chris Claremont era, con permiso de sus editores, el único responsable y el principal motivo del éxito de La Imposible Patrulla-X, eso hizo que algunos artistas se fuesen de la serie pero también nos ofreció estabilidad y espacio para desarrollar a los personajes y para que, poco a poco, se fuesen definiendo como cuasipersonas a las que admirar y acompañar, no es de extrañar que los personajes tocados por Claremont sean los que, una y otra vez, regresan a las series mutantes: son los más y mejor definidos y si bien es cierto que algún cabo suelto iba quedando aquí y allá no lo es menos que cualquier cosa podía pasar: Tormenta había luchado por ser líder de la Patrulla-X y acto seguido perdía sus poderes, Kulan Gath se hacía con Manhattan y la transformaba en un reino de fantasía a sus órdenes, Pícara luchaba con Ms. Marvel y se hacia con sus poderes y mente… Cualquier cosa podía suceder en la Patrulla-X y eso nos tenía completamente fieles a una serie que pasaba por una etapa, de años, magistral.

Por otro lado John Byrne había abandonado la serie de La imposible Patrulla-X frustrado por no poder colaborar aún más con el desarrollo de los personajes ante un Chris Claremont que durante años se resistió totalmente a ceder el control de los destinos de la franquicia mutante, y aunque autores de la talla y relevancia de Dave Cockrum o Paul Smith se pasearon por la colección esta parecía estar a la espera de un nuevo chico de oro: John Romita Jr., quien tras demostrar en Spiderman que no era únicamente el hijo de su padre, sino un talentoso dibujante dio el salto a La Imposible Patrulla-X donde firmaría una de las mejores etapas de todos los tiempos y actuaría como transmisor de las ideas de Claremont y poco más, brillando, aún así, a gran nivel y demostrando que, por talento, estaba preparado para cualquier reto, ya fuese la serie de un sólo personaje o la de un grupo como La imposible Patrulla-X, no había límite a su talento.

Además contamos con Barry Windsor Smith para realizar un par de episodios realmente interesantes, con Tormenta perdiendo sus poderes y confrontando a Forja, al que cree responsable, así como la miniserie de Kitty Pride y Lobezno que dibujó Al Milgrom, uno de sus mejores trabajos.

Si a eso le sumamos que contamos con una edición que, a pesar de sus casi 700 páginas es ligera, está repleta de artículos que nos ponen en situación y además aportan más información de la que viene en el propio cómic en sí, no entiendo la edición de estos Marvel Gold sin todos estos artículos. Por cierto, 700 páginas se hace casi difícil de manejar, pero también es verdad que nos permite acceder a una gran cantidad de números a un precio casi ridículo (cada número sale por menos de 2 euros) y en un formato duradero.

En definitiva, este quinto volumen de La Imposible Patrulla-X es imprescindible para los fans de los mutantes, de los cómics clásicos o, sencillamente, de los buenos cómics en los que los personajes, y su desarrollo, es lo importante