Han pasado 14 años desde que Panini Cómics comenzase a publicar en formato Marvel Gold la recuperación de La Imposible Patrulla-X de Chris Claremont que, por suerte, continuará más adelante aún sin el Patriarca Mutante dado el éxito que ha tenido la serie en este nuevo formato.

La Imposible Patrulla-X 12Marvel Gold. La Imposible Patrulla-X 12
Contiene: The Uncanny X-Men 278-280 y Annual 15, X-Factor 63-70 y Annual 6, X-Men 1-3 y material de The New Mutants Annual 7 y The New Warriors Annual 1
Guión: Chris Claremont, Fabian Nicieza
Dibujo: Whilce Portacio, Quang Yaep, Jim Lee, Andy Kubert
Formato: Cartoné
Interior: Color
ISBN: 9791370131128
Precio: 54,00 €

¡El fin de una era para La Patrulla-X! Asiste a la conclusión de la histórica y legendaria etapa de Chris Claremont, el hombre que condujo el destino de Los Mutantes durante toda su época de esplendor. Los miembros fundadores, bajo el nombre de Factor-X, toman el escenario, después de que Proteo regrese de la tumba. Cíclope deberá tomar una decisión que cambiará el curso de la historia, personal y mutante, después de que Apocalipsis infecte a su hijo Nathan con un peligroso virus. Mientras tanto, La Patrulla-X regresa a casa y se une a Factor-X para combatir al Rey Sombra. Cuando el polvo se asiente… ¡los dos grupos se convertirán en uno, para la más terrible conflagración contra Magneto!

La reedición del material que compone este decimosegundo volumen Marvel Gold de La Imposible Patrulla-X alcanza un momento delicioso para mi y es que, después de muchos años de seguir la serie a través de los retapados por fin tuve la oportunidad de subirme a ella desde un número 1 que, además de contar con Chris Claremont contaba con Jim Lee como dibujante regular, fue un momento muy especial y aún atesoro el número 1 de los X-Men con todas las portadas. Pero antes Claremont tuvo que cerrar un montón de cabos sueltos que había dejado aquí y allá y reagrupar a los grupos de mutantes que habían ido surgiendo gracias al éxito de la franquicia. Pero primero había que combatir con el Rey Sombra…

No sería justo no reconocer que Claremont daba señales de estar algo quemado, o de necesitar un cambio de rumbo, el experimento de dar públicamente por muerta a la Imposible Patrulla-X ya había sido hace unos cuantos años y, bueno, el chicle estaba demasiado estirado ya, sobre todo tras el «regreso» a las nuevas vidas que se les prometía a los miembros del grupo y que tan dispares resultados obtuvo. Pero lo cierto es que, de vez en cuando, Claremont aburría un tanto, como ejemplo de ello tenemos el arco de Kings of pain que es durillo de leer.

Después ya tenemos lo bueno, el enfrentamiento contra Proteo, la segunda piedra en la creación de Cable gracias a la intervención de Apocalipsis (y aquí es donde me voló la cabeza el arte de Portaccio). Estos números pertenecen a Factor-X y cerraban la etapa de los Simonson (aunque con Claremont metiendo algo más que la mano) a la vez que daban la bienvenida a un Whilce Portaccio (habrá que ver qué decisión se toma sobre volver a publicar estos números Panini Cómics en su reedición de Factor-X o no) que revolucionó la serie de Factor-X, aún más que como lo había hecho la llegada de Jim LeeLa Imposible Patrulla-X.

La Imposible Patrulla-XPero conviene centrarse en la serie de La Imposible Patrulla-X donde, ahora sí, tenemos al Rey Sombra que ha corrompido a todos los que se encontraban en la Isla Muir, habrá un más que interesante enfrentamiento donde la Fuerza de la Libertad tendrá algo que decir pero, bueno, tocaba unir a los miembros de La Imposible Patrulla-X y de Factor-X en dos nuevos grupos que contarían con Jim Lee y con Whilce Portaccio como dibujantes regulares y con Magneto como destacado enemigo (de nuevo) del grupo. Ahí ya nos quedaríamos enseguida sin Claremont, por presión de los dibujantes y dejadez de los editores, y poco después sin éstos mismos. Estos números de X-Men y Uncanny son realmente especiales porque, seguramente, Jim Lee hizo aquí el mejor trabajo que ha hecho en su vida antes de sentarse a contar billetes cómodamente y dejar los lápices de dibujo para retomarlos en contadas ocasiones cada pocos años.

Sinceramente, me jodió enfadó muchísimo la marcha de Claremont, puede que tuviese sus altibajos pero nadie controlaba como él a los personajes y nadie sabía cómo se iban a resolver los cabos sueltos (muchos quedaron así durante mucho tiempo) pero gracias a la energía de un nuevo número 1 y un nuevo título parecía que estaba preparado para revolucionar, una vez más, el mercado. Hasta que fue traicionado por sus compañeros y sus jefes. Nunca volvió a ser el mismo autor, aunque, muchos años después, regresaría a Marvel.

Gráficamente estos números son espectaculares, no es necesario hablar más de un Jim Lee que no sólo revolucionó el medio sino que inspiró a muchísimos a copiar su estilo, pero me gustaría destacar también a un Whilce Portaccio que me maravilló en Factor-X y en la Imposible Patrulla-X aunque más adelante, aparte de su trabajo en Wetworks (¿alguien se acordaba de este equipo? Porque yo sí y me gustaría una reedición de este material o, en su defecto, encontrar en qué caja del trastero tengo los números. Nota: en Amanda Waller vs. WildStorm aparece un Wetwork) y algún que otro proyecto suelto, lo hemos visto poco en acción.

Francamente este decimosegundo volumen de la Imposible Patrulla-X tiene momentos gloriosos y números que significaron un cambio radical en la industria estadounidense y no puedo sino aplaudir la decisión de Panini Cómics de continuar reeditando este material, incluso cuando originalmente esta serie sólo estaba destinada a recuperar todo el material de Chris Claremont. Es una más que grata noticia y lo cierto es que el formato, para mi, lo merece.

En definitiva, La Imposible Patrulla-X vivía una (nueva) revolución que lo cambiaría todo (para dejarlo igual, o casi) y estos números son realmente especiales, casi tanto como lo es el tener al completo toda la etapa de Chris Claremont al frente del grupo.