Coincidiendo con la llegada a la gran pantalla, Planeta lanza la 2ª edición de “La huella del mal”, novela negra de Manuel Ríos San Martín, que transcurre en torno al yacimiento de Atapuerca.
La huella del mal; 2ª edición y película
Editorial: Planeta
ISBN: 9788408300328
Número de páginas: 576
Fecha de lanzamiento: 19/03/2025
Año de edición: 2025
Precio: 19,90 // 7,95 // 9,95 euros
En una visita a Atapuerca, un estudiante descubre que una de las reproducciones que imitan los enterramientos prehistóricos es, en realidad, el cuerpo sin vida de una chica. La joven ha sido colocada con una simbología ritual, y todas las pistas apuntan a un homicidio ocurrido años atrás en otro yacimiento.
Demasiados detalles recuerdan al caso anterior, por lo que el juez reúne a los policías que se encargaron entonces: la inspectora Silvia Guzmán y Daniel Velarde, un expolicía dedicado ahora a la seguridad privada. Pero nadie sabe que en el pasado ambos vivieron una relación que tuvo mucho que ver con la truncada resolución del caso. Ahora tienen que colaborar y aclarar sus sentimientos para descubrir al asesino del yacimiento y cerrar aquella herida abierta en su pasado.
La aparición de un cadáver dentro en el CAREX (Centro de Arqueología Experimental de Burgos) que recuerda a otro asesinato anterior en el yacimiento arqueológico de Sidrón, Asturias, vuelve a juntar a los excompañeros Silvia y Daniel en una trepidante investigación, plagada de muertes.
Con el trasfondo sobre el debate sobre si la violencia es innata a la especie del homo sapiens, la novela arranca con el, supuestamente, primer asesinato constatado de la Historia. Para dar continuidad con una investigación de asesinato que sumará otra media docenas de muerte, en total. El contexto donde transcurre la historia es de lo más original y lo que da el punto de novedad a la historia; nos referimos a los yacimientos prehistóricos de Sidrón y Atapuerca.
Los dos asesinatos que dan lugar a la investigación, y las muertes posteriores, son vinculados por el autor al mundo prehistórico supeditando violencia y supervivencia. Toda la trama de la novela transcurre en paralelo al tema evolutivo pero parece excesivo el introducir en la novela temas como el incesto y el canibalismo, que no aportan nada al desarrollo de la trama.
Hay varios aspectos en la novela que no suman nada, es más restan credibilidad a la trama. Por un lado, la situación del tráfico de joyas en el sureste asiático no aporta absolutamente nada, además queda totalmente inconcluso; es un paréntesis innecesario. Por otro lado, resta mucha credibilidad que la víctima, con un desenfreno sexual muy marcado, usará un preservativo para hacer una felación a un dueño de un taller de fabricación de drogas que se ha trasladado desde Salamanca a Burgos a vender su mercancía, gracias al resto de semen en el condón es detenido.
on el paso de las páginas y las detalladas prácticas sexuales de Eva, el lector o la lectora no terminarán de entender esta situación. Y por último, que dos inspectores, con curriculums tan destacados, pasen por alto y olviden el nombre de la segunda chica desaparecida, aunque temporalmente, en el asesinato de la Cueva de Sidrón no es nada creíble.
Aún con todo, La huella del mal es original por su ubicación y contexto, por unos personajes con unas relaciones interpersonales muy bien desarrolladas por el autor y por un ritmo y pausas muy acertadas.
La huella del mal es un trabajo que encantará tanto a los y las amantes de la novela negra como de la novela histórica. Casualmente, ha coincidido la lectura del trabajo de Ríos con mi visita al yacimiento de Atapuerca y la CAREX, y ha sido inevitable separar la visita al yacimiento de las páginas de la novela.











Interestellar y La llegada son otros rollos, no tienen el ritmo de Project Salvation, son muy lentas y la primera…