He reseñado tantos productos de Star Wars para ViaNews (un repaso rapido me contabiliza un mínimo de catorce reseñas de comics y cuatro de libros y novelas) que empezaba a pensar que vivía el Día de la Marmota. Con mayores o menores cambios, algunos matices y un par de pinceladas aquí y allá, el conjunto era una base sólida, completa e inmutable. Por lo visto, y por fortuna, me equivocaba.
 
 
El primer cambio lo trajo Disney, la compañía del ratón Mickey y gigante del entretenimiento propietaria de Pixar y Marvel. Cuando en 2009 adquirió LucasArts y Lucasfilm Ltd. una de las primeras decisiones que se tomaron fue poner en marcha la séptima película de «La Guerra de las Galaxias», preparar el terreno para spin-offs y nuevas series de televisión. Y desechar el Universo Expandido, el conjunto de libros, cómics, videojuegos y series de televisión que extendieron el arco cronológico de los acontecimientos de la saga galáctica hacia atrás y hacia adelante, desde el lejano pasado hasta el ignoto futuro. El Gran Almirante Thrawn, Darth Bane, la Mano del Emperador Mara Jade, Kyle Katarn, la sith Asajj Ventress o Darth Revan eran obstáculos insalvables para dar forma a la séptima película de la saga galáctica que está preparando el director J.J. Abrams (responsable de las series de televisión «Alias», «Fringe» y «Lost», de las dos impecables precuelas cinematográficas de «Star Trek», «Misión Imposible 3», «Monstruoso» o «Super 8») para el mes de diciembre del 2015, con un guión escrito por Michael Arndt («Toy Story 3», «Pequeña Miss Sunshine»), Lawrence Kasdan (guionista de «En busca del arca perdida», «El Imperio contraataca» o «El retorno del Jedi») y el mismo Abrams, y un reparto que incluye a John Boyega, Daisy Ridley, Adam Driver, Oscar Isaac, Andy Serkis, Domhnall Gleeson, Max von Sydow, Harrison Ford, Carrie Fisher, Mark Hamill, Anthony Daniels, Peter Mayhew y Kenny Baker. Y como eran un obstáculo, Disney decidió eliminarlos de un plumazo. La productora Lucasfilm confimó en abril del 2014 que todo el Universo Expandido más allá de las seis películas originales no eran ya una referencia canónica de la saga. «Queremos dar mayor libertad creativa a los cineastas y preservar el factor sorpresa y descubrimiento para el público«, afirmaron. Ante las críticas, numerosas, Kathleen Kennedy matizó la decisión añadiendo que «el Universo Expandido no será desechado«, puesto que los creadores de las nuevas entregas y spin-offs «tendrán disponibles los contenidos del Universo Expandido«. ¿Por ejemplo? La serie de animación «Star Wars Rebels» del guionista Simon Kinberg incluirá pequeñas pinceladas del Universo Expandido cuando así lo requiera la historia. 
Asi pues, el futuro cinematografico de la saga galáctica creada por George Lucas se presenta tan interesante como emocionante, plagado de novedades y de sorpresas. Han hecho borrón y cuenta nueva, nada de lo que sabíamos y habíamos aprendido nos sirve y, como si fuese el universo Ultimate de Marvel Comics, nos adentramos en el Universo Expandido 2.0 a ciegas y expectantes.
 
El segundo gran cambio hace referencia a los cómics de «Star Wars», que durante los últimos veinte años habían estado en manos de la editorial norteamericana Dark Horse Comics, cuyos derechos arrebató en 1991 a la propia Marvel Comics. Parecía lógico y una maniobra empresarial consecuente que, tras la compra de las empresas de George Lucas y los derechos de sus pleículas por parte de Disney, Marvel Comics recuperase y volviese a publicar todos los cómics y novelas gráficas sobre el universo «Star Wars». De vuelta a casa, puesto qye Marvel fue la primera editorial en publicar una línea cómics de «Star Wars», empezando en el año 1977 con una adaptación al cómic de Roy Thomas de la primera película de la saga. Así, a partir del próximo año 2015 «La Guerra de las Galaxias» y todo el Universo Expandido 2.0 serán cosa de La Casa de las Ideas que, además, reeditarán el material de los cómics de «Star Wars» de Dark Horse bajo el sello ‘Legends’, en formato de tomos recopilatorios temáticos. 
 
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Dicho esto, y a la espera de los cambios y novedades del universo de «Star Wars» que conocíamos, ha sido toda una sorpresa encontrarnos con un comic de «La Guerra de las Galaxias» totalmente diferente a lo que nos tenía acostumbrados Planeta DeAgostini Cómics. Ni precuelas, ni secuelas, ni Purga, ni Legado, ni Rebelión, ni historias encajadas con pinzas entre sucesos narrados con anteroridad, ni muertos que resurgen de las cenizas, ni nuevos antagonistas desconocidos que esperaban acechando entre las sombras, ni nuevos soldados del Imperio derrocado que se reagrupan, ni viejos cazarrecompensas en busca de venganza, ni siths y jedi de la antiguedad… ni siquiera una ucronía o un what if. Nada de todo eso. Antes de despedirse, Dark Horse publicó éste «La Guerra de las Galaxias (The Star Wars)» de J.W. Rinzler, Mike Mayhew y Rain Beredo, la adaptación oficial del primer borrador original del guión de George Lucas que Planeta ha publicado en castellano en octubre del año 2014.
Todos los escritores y guionistas, salvo contadas excepciones, empiezan su trabajo con un boceto, una idea breve y esquematizada, un borrador que evoluciona y crece, que va tomando forma con el tiempo y las revisiones. A menudo hasta el punto que el primer borrador y el producto final no se parecen en nada, como si fuesen hijos de diferentes padres pero de la misma madre. Quedan trazas, gestos, detalles y elementos, el brillo del sol entre la niebla, pero diluidos en la evolución y los nuevos caminos que ha ido tomando el escritor en cada revisión. El George Lucas guionista no es una excepción en este método creativo, y su «Star Wars: Episode IV – A New Hope» proyectado en las pantallas de los cines en mayo del año 1977 no tiene mucho que ver con el borrador que escribió entre 1973 y 1974, cuando el joven director de Modesto con una unica película a sus espaldas (el clásico de culto «THX 1138») y una segunda en camino («American Graffiti») buscaba su lugar en el mundo del séptimo arte.
 
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Pero, seamos sinceros, se hace dificil adentrarse en una historia con el nombre de «La Guerra de las Galaxias» en la portada sin encontrar entre sus páginas al Lord Oscuro del Sith enfundado en su traje negro y con el reconocible casco de aires samurai al que estamos acostumbrados, ni el contrabandista corelliano propietario del Halcón Milenario con el rostro de Harrison Ford (si el talento del dibujante es suficiente como para conseguir un parecido razonable), ni al humilde granjero de humedad Luke Skywalker bañado por la luz de dos soles, ni un droide astromecánico y su partenaire dorado de protocolo que domina seis millones de formas de comunicación,… Uno ha de estar realmente preparado para leer un comic que no es de «La Guerra de las Galaxias» y no llevarse un chasco. «La Guerra de las Galaxias (The Star Wars)» puede traer a engaño puesto que es una obra basada en el borrador del guión de Geroge Lucas. Lo que pudo haber sido y no fue.
Un ejercicio curioso por parte de sus autores, que debería quedar como una simple anécdota, una ocurrencia sin interés pero que la editorial (Dark Horse primero, Planeta DeAgostini Cómics después), ha elevado de rango con un formato noble (de tapa dura) y una imagen que puede llevar a engaño y una confusión no deseada a compradores ignorantes (en el buen sentido de la palabra) del contenido: abuelas que regalan el cómic a sus nietos y señoras que aparecen en el cumplaños del hijo de un conocido con un tebeo de «La Guerra de las Galaxias».
 
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Como conclusión, y como habitual reflexión final en las reseñas de cómics de «Star Wars», señalar que toda colección de cómics de «Star Wars» de Planeta DeAgostini Comics es recomendable principalmente para los aficionados y seguidores de la saga cinematográfica creada por George Lucas, sobretodo para quienes siguen, conocen, valoran y aprecian las singulares aportaciones del Universo Expandido a la historia que nos presentó las películas ‘canónicas’, pero suele ser de poco interés para quienes ni siguen ni conocen «Star Wars» o se quedaron en las tres (o seis) películas para no profundizar más allá. 
Entonces, ¿desaconsejamos este comic? Maticemos: si uno sabe donde se mete y es capaz de abstraerse del producto original, este cómic es un ejercicio interesante que incorpora todos los elementos que la llevaron a la fama, donde se aprecian con mucha más evidencia las influencias de las que bebe el relato primitivo como el pulp más clásico, los cómics de «Flash Gordon» de Alex Raymond, las películas sobre samuráis de Akira Kurosawa y «El héroe de las mil caras» de Joseph Campbell y una lectura entretenida que ofrece ciencia-ficción soft, malos muy malos, buenos muy buenos, extraterrestres, naves espaciales, una Estrella de la Muerte, aventuras llenas de combates de espada láser, un Darth Vader muy lejos del Lado Oscuro, un Emperador muy poco Palpatine y muy Ming, una princesa secuestrada, la Fuerza, cantinas repletas de criaturas alienígenas, un Han Solo muy verde y gruñón y muy poco truhán, una batalla para derrocar al malvado Imperio Galáctico, un maestro Jedi mitad hombre y mitad máquina, naves inspiradas en los concept-art originales de Ralph McQuarrie y Joe Johnston,… Si somos conscientes de ello, si obviamos una narración en mimbres, olvidamos que en la portada pone en letras grandes «La Guerra de las Galaxias», quizás algún lector menos exigente y de mente más abierta encontrará en este título aquello que nosotros no hemos sabido encontrar. El peso del mito, y de nuestra memoria como aficionados de la saga, es una losa demasiado pesada.
 
La Guerra de las Galaxias (The Star Wars).
Guión: J.W. Rinzler
Dibujo: Mike Mayhew
Color: Rain Beredo
Colección: Cómics Star Wars
ISBN: 978-84-16051-48-9
Formato: Cartoné. 16,8×25,7 cm.
Páginas: 232
Precio: 25,00 euros