Los videojuegos son el arte del siglo XXI. Esta afirmación no tiene discusión pese a que los estirados eruditos que se esconden en polvorientas salas repletas de libros y tapices insistan en fruncir el ceño y gruñir con desaprovación. Los videojuegos han recorrido un largo camino desde los años 1970, cuando un primitivo ‘Pong’ descubrió a los primeros jugadores que uno podía pasar horas y horas pegado a la pantalla con un joystick en las manos, y aún queda mucho recorrido por delante.

lagranhistoriadelosvideojuegos_portadaLa gran historia de los videojuegos hace que vuelvas a sentir los zumbidos, estallidos, explosiones y resplandores de un salón recreativo. Habla de todo lo que siempre quisiste saber, y mucho más, sobre esos videojuegos inolvidables que cambiaron el mundo, los visionarios que los crearon y los aficionados que jugaron con ellos. De los salones recreativos a la televisión y de los ordenadores personales a los dispositivos portátiles, los videojuegos llevan casi treinta años embelesando al niño que llevamos dentro.

El 16 de marzo del año 2012, el Museo del Arte del Instituto Smithsonian inauguró la exposición «El arte de los videojuegos», la primera gran exposición dedicada a esta nueva forma de expresión artística. Y el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA) adquirió en noviembre del año 2012 una primera selección de videojuegos para exponer de forma permanente en la galería Philip Johnson del museo, que amplió posteriormente hasta cuarenta. Y seguirá creciendo. «Los videojuegos no solo son arte sino también notables muestras de creatividad en el diseño contemporáneo«, afirmó Paola Antonelli, del Departamento de Arquitectura y Diseño del MoMA. Por contra, el crítico de arte de «The Guardian» Jonathan Jones era contundente en su visión opuesta: «Perdóname, MoMA, los videojuegos no son arte y exponer el Pac-Man y el Tetris con Picasso y Van Gogh es el Game Over a cualquier comprensión real del arte«.
¿Los videojuegos son arte? ¡Por supuesto! Preguntar si los videojuegos son un arte es una estupidez del mismo calibre que preguntar si es arte la literatura, el teatro, la pintura, la música, el cine, la fotografía, o el cómic.

«La gran historia de los videojuegos» de Steven L. Kent, publicado en castellano con la traducción de David Tejera por el sello Nova de la editorial B, con prólogo de Peter Molyneux, es un libro de divulgación enorme en tamaño (más de seiscentas páginas, publicadas en tapa blanca) y contenido, cargado de datos, un abrumador tsunami de nombres, fechas, compañías, proyectos, fracasos, lugares y títulos, completísimo,… y espeso. Y esto es un dato muy importante, una información relevante que es esencial señalar pues más de un comprador se puede llevar un chasco. ¡Ojo! Hay otros libros como «1001 Videojuegos: A los que hay que jugar antes de morir» de Tony Mott que son más accesibles, sencillos, cargados de imágenes a todo color, cuyo formato se acerca mucho más al del entretenimiento, que contienen artículos de interés e imágenes sobre la historia de los videojuegos.
La obra de Steven L. Kent es casi una tesis doctoral, sin imágenes, todo texto, con un formato poco agraciado (el formato de las citas o la posición de las notas a pie de página son muy mejorables), un libro sobre la historia de los videojuegos que interpreta los acontecimientos, los ordena cronológicamente, escoge y selecciona el material, y hace accesible el conocimiento a la sociedad, es decir, todas aquellas labores que llevan el conocimiento a las personas interesadas en entender o informarse sobre la historia de los videojuegos. Pese a todos estos aspectos, la lectura es muy interesante, el texto está muy bien documentado, las anécdotas son curiosas, incluye gran cantidad de citas, los secretos que desvela son sorprendentes, y ver toda la información ordenada y clasificada permite disponer de una visión y una perspectiva que confiere al lector la capacidad de entender los acontecimientos que implicaron el crecimiento del sector, las negociaciones y transacciones, y el auge y la caída de algunas grandes empresas que apostaron por un nuevo formato de entretenimiento.
Gracias a una documentación meticulosa y muchas entrevistas personales con cientos de celebridades, Steven L. Kent nos contará de primera mano y entre bastidores, pues en muchas ocasiones él mismo estaba presente en algunos de los acontecimientos que nos explica, la razón por la que juegos del pasado como «Space Invaders«, «Centipede» y «Pac-Man» crearon escuela en los salones recreativos y definieron una generación. Y también cómo las grandes empresas de la actualidad, entre ellas Sony, Nintendo y Electronic Arts, han creado una industria multimillonaria y toda una nueva generación de jugadores.

«La gran historia de los videojuegos» es un título que se puso a la venta hace quince años en Estados Unidos, y eso en una industria tecnológica como la de los videojuegos es mucho tiempo. De hecho el libro termina en 2002, y por ejemplo de los MMORPG, los juegos en línea, la explotación de franquicias como «GTA» o «Call of Duty» o la primera Xbox, ni se habla. Además, el autor deja en el tintero trabajos que algunos podemos considerar esenciales (¡Maniac Mansion! ¡The Great Escape! ¡La industría en España con Erbe o Opera Soft a la cabeza! ¡Las revistas de videojuegos de los años ochenta y noventa! ¡LucasArts! ¡The Day of the Tentacle! ¡el Spectrum 48k de Clive Sinclair! ¡Manic Miner! ¡las aventuras gráficas!… Demasiados huecos en un libro de historia que presume de ser ‘the ultimate history‘) y centra su atención en los EE.UU. y Japón, olvidando cualquier mención a lo que sucedía en Europa. Pero, a pesar de que hayan pasado tantos años, este libro sigue siendo arqueología pura para los ‘gamers’ más frikis, los ‘retro gamers’ que recuerdan con nostalgia las rayas de colores y el sonido estridente de carga de sus primeros ordenadores, los desarrolladores, para quienes trabajan en la industria, y los jugadores hardcore que quieren adentrarse en los entresijos de la industria y conocer de primera mano los comienzos del entretenimiento electrónico. El jugador casual o el que solamente tiene en casa una Nintendo Wii para jugar a tennis con sus hijos, que se abstenga.

Medio siglo después del «Pong» de Atari Inc., que a algunos nos permitió experimentar por primera vez la sensación de estar jugando con una computadora, el concepto de videojuego se ha ido desarrollando y evolucionando para acabar convertido en un medio integral de entretenimiento que ha superado incluso al cine y la televisión.
Aquella creatividad que empujó a los programadores pioneros se encuentra también en las grandes superproducciones actuales, transformada y adaptada a los medios y tecnologías actuales, que se han convertido en una nueva forma de arte. ¡Que digan lo que quieran críticos oxidados y obsoletos como Jonathan Jones! Hasta cuarenta videojuegos, como «Tetris«, «Pac-Man«, «Los Sims«, «Asteroids» o «Pong» estan en la tercera planta del museo neoyorkino MoMA, no muy lejos de «La noche estrellada» de Vincent Van Gogh, «La persistència de la memòra» de Salvador Dali, «Drowning Girl» de Roy Lichtestein o «Ma Jolie» de Pablo Picasso.
Y «La gran historia de los videojuegos» de Steven L. Kent es un libro cautivador que relata la increíble historia de cómo una afición marginal se convirtió en todo un fenómeno cultural, del entretenimiento, y en arte.

Entretenido, adictivo y tan cautivador como los juegos sobre los que habla, este «La gran historia de los videojuegos» es un libro imprescindible para todos aquellos que hayan cogido un joystick en algún momento de su vida.

La gran historia de los videojuegos.
Autor: Steven L. Kent
Traducción: David Tejera
ISBN: 978-84-666-5502-6
Formato: 19×23,2cm. Rústica
Páginas: 632
Precio: 24,00 euros