Ha llegado el momento de las distopías juvenil y femeninas y en Fantascy se han hecho con la saga que inicia “La Era de Huesos“, el debut literario de Samantha Shannon, primer libro de un total de siete que está cerca de convertirse en una nueva película con la que alimentar al público femenino (y obligar a sus parejas a acudir al cine). A continuación os ofrezco mi reseña reconociendo que he sido duro. Mucho.

 

La Era de Huesos
Samantha Shannon
Publicación: 05/2014
ISBN: 9788415831303
Traducción Gemma Rovira
Páginas: 560
Anticipo
Precio 16,90 euros

«Me gusta pensar que al principio éramos más. No muchos, supongo. Pero sí más que ahora. No todos nosotros sabemos lo que somos. Algunos mueren sin llegar a saberlo. Algunos lo sabemos, y nunca nos descubren. Pero estamos aquí. Creedme.»

En el año 2059, un siniestro régimen totalitario domina el planeta y los pocos clarividentes son perseguidos por delincuentes. Lo que no saben las masas es que sus dirigentes se han aliado con una fuerza aún más insidiosa, asentada en una ciudad secreta.

Paige Mahoney, de 19 años, trabaja para una poderosa organización del hampa londinense. Paige es fuerte, rápida y tiene un don excepcional: es capaz de entrar en los pensamientos de los demás. En esta sociedad represiva cualquier acto de espiritismo ya es ilegal. Pero Paige comete alta traición por el simple hecho de respirar.

En un mundo en el que los sueños están prohibidos, una joven luchará por su libertad, su vida y el futuro de la humanidad.

Una vez que termino un libro suelo tomar algunas notas al vuelo de qué es lo que pretendo decir en la reseña, normalmente me dejo llevar por las impresiones que he ido teniendo a lo largo del libro y, en el caso de La Era de Huesos tengo que comentaros que no me ha acabado de convencer a pesar de que he leído el libro en un tiempo bastante decente y de que este ha sido el único libro que he conseguido echarme encima en las últimas semanas (por culpa de un poco de apatía que me abate con esto de haberme ido al paro). Así que, sí, La Era de Huesos, de Samantha Shannon, es un libro interesante y que promete pero tiene algunas cosas con las que no puedo, de verdad que no puedo.

La Era de Huesos es un libro juvenil y encarado al público femenino, antes de continuar os diré que encontré infumables títulos como Crepúsculo, que me costó (pero me la leí) acabar con la trilogía de Los Juegos del Hambre, y que suelo darle 100 ó 150 páginas a estos libros y si no los soporto más (porque sí, llego a ese punto), pues regalo el libro o se lo paso a otro compañero, o compañera, para ver si así… El caso es que, como punto positivo, logré acabar La Era de Huesos, pero como punto negativo encontré unas cuantas cosillas. Os aviso porque, aunque voy a ser algo duro, La Era de los Huesos está bastante bien, sobre todo si tenemos en cuenta en qué liga compite.

La moda actual deja de lado los vampiros (aunque algo de eso hay aquí) para centrarse en futuros distópicos en los que el destino de la Humanidad (de los pocos que suelen quedar) suele caer en los brazos de alguna jovencita, dura, capaz y cabezota que, a partir de ese momento, se comportará como una niñata hasta que alguien le de una buena patada en el culo le haga espabilar (no os hagáis ilusiones, eso suele pasar a 50 páginas del final del libro, y eso si pasa, y mientras tanto mueren unos cuantos secundarios, en caso de haberlos). La Era de Huesos cumple con esa premisa, así que Paige Mahoney, la segunda al mando de un sindicato criminal de clarividentes (superpoderes mentales y de adivinación, por ponerlo simple), es apresada y llevada a una ciudad gobernada por unos seres inhumanos que tratan a los humanos clarividentes capturados como esclavos y carne de cañón para combatir a unos misteriosos “enemigos de la Humanidad”. La alternativa es que, uuuuhhh, te llamen “cobarde”… en fin, por mucho que se diga lo cierto es que la definición de la sociedad de Sheol está cogida por alfileres, se supone que es temible y mortal, pero ver a Paige entrar, salir, discutir con refaitas y casacas rojas sin castigo, saltarse todas las reglas de la casa del Custodio “porque estoy enfadada y todo vale” no hace que le coja demasiada simpatía a Paige, y muchos menos cuando Shannon nos intenta vender, a mitad del libro, la moto de que es la segunda de un sindicato mafioso… vamos, no cuela, ni de coña. Como tampoco cuela que Arcturus, su maestro, soporte toda esa actitud… porque sí. Hay que dar más motivos que no sean los habituales de que “bueno, es que están enamorados”… Por cierto, qué manía con liar a niñas de 19 con abuelos de 200 años que, es así, de existir encontrarían a estas mozas insufribles e inmaduras, salvo que tengan cierto nivel de pederastia, claro…

El caso es que, a pesar de esa manía de mostrar a las jovencitas como fábricas de hormonas sin apenas intelecto (porque hay que ver lo que le cuesta a la chica darse cuenta de las cosas) la historia avanza y coge velocidad, tanta que Shannon opta por introducir (sin necesidad alguna) la típica historia de amor que se veía venir, dejad que lo mire, desde la página 78 (primera aparición de Arcturus) pero que, ingenuamente, esperaba poder saltarme esta vez. “Es literatura juvenil” me diréis, sí, pero eso no quiere decir que haya que hacerlo mal sólo porque “es literatura juvenil”.

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Así es como nos comemos el hecho de que el libro esté repleto de personajes jóvenes y con pocas luces con los que cuesta mucho empatizar (si ya tienes una edad), nos intentamos poner al día estudiando el cuadro de información inicial que nos pinta los diversos tipos de clarividentes (y no, no era necesario desvelar tanta información sobre toooodos los niveles de clarividentes, sobre todo si, como planea Shanon, la saga va a tener hasta 7 libros, se debería haber dosificado y facilitado al lector la entrada al mundo de Paige), soportamos lo que, a mi modo de ver, es lo peor del libro: ese romance  cogido por los pelos, por no decir mucho (que, bueno, nos recuerda a Jane Eyre, lo que quieras, pero no por eso nos tenemos que tragar las ganas de llamar niñata a Paige), agradecemos los momentos de las pequeñas dosis de denuncia social y soportamos que, cómo no, el libro tenga un final precipitado, con una elipsis narrativa bestial que nos hurta ver cómo Catniss, perdón, Paige demuestra lo buena conspiradora que es (que se vean esas prácticas en el sindicato del Distrito I-4, ¿no? Ahora en serio, esa parte no se debería haber obviado ya que me parecía fundamental para ver cómo es, realmente, el carácter de Paige).

El caso es que tenía unas expectativas muy altas con La Era de Huesos, el hecho de que lo editase Fantascy las elevaba, pero, y a pesar de que está muy por encima en calidad que Crepúsculo, no me gusta ver cómo se mantienen los tópicos del género juvenil femenino. El escenario que nos presenta Shannon resulta muy interesante (a pesar de que los refaitas sean medio-vampiros), el trasfondo y personajes como los del sindicato me encantan, pero me parece que la relación entre Paige y Arcturus no es que cojee, es que se arrastra por todo el libro (él le pide a ella hablar una hora al día… y apenas hablan de nada, y eso por no mencionar que entrenan un total de… ¿una vez en todo el libro? Gran maestro, sí señor, y aún así la lleva a pasar las dos pruebas “mortales”, menos mal que la amaba…), pudiendo entrar a saco en conspiraciones para averiguar qué traman los refaitas, qué trato y cómo se hizo con Scion, de dónde salen, realmente, los emites, qué son los Siete Sellos, la rivalidad con los casacas rojas (y no, no me parece nada complicado conseguir la casaca, tanto rollo para dos pruebas chorras), etc. Sí, quedan seis libros más, pero Shannon pasa por alto temas muy jugosos y pierde el tiempo con otros que no son tan interesantes. Y eso por no mencionar de que el libro tiene un sólo personaje: Paige, lo demás son secundarios… con muuuy poca presencia, ni siquiera su “gran amor” aparece lo que debería en el libro.

Naturalmente mi problema viene por el hecho de que encuentro tontas e insoportables a las protagonistas de estos libros juveniles femeninos, no parece que las autoras quieran hacernos ver a personajes fuertes y, desde luego, no estamos ante un personaje opuesto a la damisela en peligro porque, a fin de cuentas, Paige es precisamente eso, por mucho que se lo quiera disfrazar, hasta que no hace lo que le dice Arturo perdón Arcturus el libro no avanza algo y ni siquiera él le quiere decir a Paige cuantas veces la ha salvado él la vida a ella (imagino que desde la página 78 en adelanta serán una o dos veces por capítulo del libro). Me cansan los personajes femeninos a los que se retrata tan tontos… ¿estás en un sindicato del crimen y cuando te capturan te comportas como una niña tonta enrabietada? No me cuadra y no empatizo con ellas.
El caso es que gran parte de mis quejas con La Era de Huesos vienen dados por el hecho del tipo de libro que es (lo sé, lo sé, si no me gustan libros como Crepúsculo o Los Juegos del Hambre no debería haberlo leído, pero los “malditos” de Fantascy me lo supieron vender tan bien que decidí darle una oportunidad) y otros porque no deja de ser un libro debut y aunque como libro debut está bastante bien hay que decir que no veo muy lógico que tu primer libro sea el inicio de una heptalogía, imagino que será cosa de la editorial, pero como dijo el sabio antes de correr, andar, y antes de andar, gatear.

Para terminar os diré que la edición de Fantascy es muy buena, que la traducción que ha tenido que sufrir Gemma Rovira no ha tenido que ser nada fácil y que el precio es insuperable.

Termino intentando conjugar la tormenta de ideas de las líneas superiores. La Era de Huesos es uno de los mejores libros dentro de su sub-género que podéis encontrar a la venta, la historia se deja leer (y a pesar de mis quejas eso es muuucho más que lo que puedo decir de otras sagas con unas ventas mucho mayores y una legión de fans), está previsto que haya una película a cargo de 20th Century Fox y seguramente el libro va a copar los primeros puestos de ventas en España. Pero a mi no me convence, me encanta el escenario, esa ucronía en la que asoman los demonios y los mafiosos, pero no me gusta la historia que nos cuentan sobre Paige. No me ha cautivado Paige, de hecho le he cogido manía, no llega el insufrible nivel de Bella (tengo que hacer, un día de estos, una escala de personajes femeninos pedorros), pero es que no se corresponde con quién Samantha nos quiere hacer creer que es y, por lo tanto, no creo que me moleste en leer la siguiente entrega, aunque no os dejo de recomendar que le echéis un vistazo al libro al menos, quizás a pesar de mis quejas os gute.