linea_separadora

Deliciosa película de animación del irlandés Tomm Moore, el co-director de «El secreto del libro de Kells» con Nora Twomey, nominada al Oscar del 2015 a la mejor película de animación (que ganó «Big Hero 6«), «La canción del mar» nos contaba una historia inspirada en una leyenda celta, protagonizada Ben y Saoirse, dos hermanos que vivían en un faro sobre el acantilado de una pequeña isla junto con su padre que, para protegerlos de los peligros del mar, los enviaba con su abuela, a la ciudad.
Una vez allí, malhumorado y a disgusto, Ben descubre que su hermana pequeña es una ‘selkie‘, un hada del mar que con su canción mágica puede liberar a los seres mágicos de una maldición. En un periplo fantástico de vuelta a su casa junto al mar, Ben y Saoirse se enfrentarán a miedos y peligros, y lucharán contra la malvada Macha la Bruja Búho, para ayudar a los seres mágicos a liberarse del sortilegio y recuperar su poder. Todo ello, enmarcado por los colores reales de Irlanda: el verde de sus prados, el azul oscuro y el gris de sus cielos nublados, y las mil tonalidades de gris de sus piedras.
Esta joya del realismo mágico animado podría haber sido también, por su delicadeza visual, su irresistible belleza, su mirada a la naturaleza que tiene personalidad propia y sus profundas raíces en el folklore local (irlandés, en este caso), una película de los maestros japoneses Miyazaki («Ponyo en el acantilado«) y Takahata («El cuento de la princesa Kaguya«). Y eso es todo un elogio para «La canción del mar» («Song of the Sea«).

linea_separadora