La historia ha consagrado a Karolus Magnus, conocido en estas tierras con el nombre de Carlomagno, como el padre de Europa. No es un título desacertado: el rey de los francos consolidó un nuevo orden en el continente y, a lo largo de sus cuarenta y siete años de reinado, sometió a gran parte del centro y sur de Europa a su dominio. En el año 800 fue coronado emperador de los romanos por el Papa, convirtiéndose en el primer soberano europeo en asumir un título imperial desde la caída del Imperio romano de Occidente.

Nada ni nadie puede resistirse al joven Karolus. Tras la muerte de su padre, Pepino el Breve, somete uno tras otro a su hermano, a los temibles guerreros sajones y a los lombardos, pero dos nuevos adversarios de altura surgen para frenar el crecimiento del imperio que el rey de los francos está construyendo: los sarracenos, al sur de los Pirineos, y el emperador de Bizancio, al este del Mediterráneo.
En este punto entran en escena el vascón Artza, la sajona Brunhilda y el visigodo Marwan, a quienes seguiremos desde las ardientes arenas de al-Ándalus hasta los confines helados de Sajonia, de la dulzura de Aquitania a los profundos bosques de Austrasia. de los palacios de Bagdad a las montañas vasconas…

El guionista Jean-Claude Bartoll y el dibujante Eon firman «Karolus Magnus«, una trilogía que reinterpreta la figura histórica de Carlomagno con la ambición y la falta de rigurosidad de un blockbuster: grandes batallas, intrigas políticas al estilo de «Juego de Tronos» y personajes que transitan entre el heroísmo y la brutalidad. Publicada originalmente por Éditions Soleil en tres entregas («El rehén vascón«, «La traición de Brunhilda» y «Derrota en Hispania«), y en un tomo único integral por Yermo Ediciones, «Karolus Magnus» adapta al cómic las crónicas «Eginhard» y «Annales regni Francorum«, así como la «Vita Karoli Magni«, la biografía escrita por el clérigo Eginardo, la mayor fuente de información que tenemos sobre el emperador franco, rica en detalles personales e inspirada en la obra «Vidas de los doce Césares» de Suetonio. Es gracias a esta obra que conocemos la vida y los hechos del emperador, aunque tratándose de su biógrafo de corte es probable que la embelleciera, poníendo el émfasis en sus victorias y obviando sus derrotas.

«Karolus Magnus» («Karolus Magnus: L’Empereur des barbares«) sumerge a los lectores en el corazón de la leyenda de Carlomagno, revisitando la historia carolingia a través de una saga medieval que, es evidente, se permite ciertas licencias históricas. De la mano de Jean-Claude Bartoll y Eon viajaremos desde las calurosas dehesas de Al-Ándalus hasta las agrestes fronteras de Vasconia, en una aventura que narra el ascenso de Karolus Magnus, hijo mayor de Pipino el Breve, que heredó de su padre los territorios occidentales de Aquitania, Neustria y Austrasia y de su hermano, muerto en el año 771, la parte mediterránea con Septimania y Provenza y los territorios interiores de Borgoña, Alsacia y Suabia. Para expandir su reino y convertirse en Emperador de Occidente, se enfrentó a imperios y a sus principados rivales, a la vez que tuvo que lidiar con las luchas internas de su propia dinastía.

En el primer capítulo, ubicado en la Europa fragmentada del siglo VIII, hacia el año 777, conoceremos al rey franco Karolus Magnus, que busca expandir su dominio e imponer su autoridad en Europa. Su ambición se dirige hacia el sur, hacia las tierras más allá de los Pirineos, donde le esperan los sarracenos, los vascones y, más allá, las amenazas del imperio bizantino. En ese contexto, emergen personajes fundamentales: el vascón Artza de Ossau, el rehén vascón del título del capítulo y símbolo de la resistencia de su pueblo, la sajona Brunhilda y el visigodo Marwan Ben Al-Wisgotha, embajador del califa abásida de Bagdad. A través de sus ojos veremos como la historia se va desplegando desde las arenas de Al-Ándalus hasta las montañas de Vasconia, desde la Aquitania hasta los palacios de Bagdad.

En el segundo capítulo, la ambiciosa campaña de Karolus Magnus hacia el sur, más allá de los Pirineos, se intensifica. Pero esta vez su avance se ve amenazado por intrigas internas, traiciones, venganzas y conflictos imprevistos. Y es que la traición de Suleimán, el Valí de Zaragoza (Saraqusta), que había ofrecido su ciudad a cambio de su apoyo para independizarse del Emirato de Córdoba, pone en peligro la conquista mientras que las venganzas y los conflictos de poder en la Vasconia obligan a Karolus a dirigir su atención a ese territorio indómito que se resiste al avance de los francos. Además, Brunhilda y Marwan desaparecen en medio del caos. Y es que las contiendas no solo se libran en el campo de batalla, sino también en los castillos y los palacios, donde la traición y la diplomacia son armas tan afiladas como una espada.

El tercer y último capítulo marca un punto de inflexión inesperado: la estrategia de Karolus Magnus para conquistar el sur fracasa. Su campaña sufre un duro revés en Roncesvalles. En la mítica batalla entre las montañas de Navarra, en el paso de los Pirineos conocido como Errozabal por sus habitantes los vascones, el conde Roland, prefecto de la Marca de Bretaña y sobrino de Karolus Magnus, y sus hombres que iban en la retaguardia cayeron en una emboscada mortal, lo que significó la primera derrota conocida de las fuerzas carolingias. Mientras, en Zaragoza, Marwan descubre que la espía sajona Brunhilda no ha sido la traidora que parecía ser. Pero este descubrimiento llega demasiado tarde: la ciudad ya ha sido tomada por los sarracenos. Ante el desastre, la única solución es la retirada y el fin de las ambiciones de Karolus. ¿O no?

La vida de Karolus Magnus, por si sola, está envuelta de mitos y leyendas y la historia de Jean-Claude Bartoll le da forma en un álbum en el que destaca, sin duda, el apartado gráfico. Eon demuestra aquí su capacidad para construir viñetas que combinan la épica de la guerra y violencia cruda del combate en el barro, personajes carismáticos como Brunhilda, Artza, Marwan y el mismo Karolus, una ambientación cuidada e interiores detallados, un punto de erotismo, una puesta en escena que prioriza el movimiento y un color espectacular, que contrapone el sol del sur con el gris del norte.

Esta biografía apócrifa de Karolus Magnus, el Emperador de los Bárbaros, de Jean-Claude Bartoll y Eon nos presenta a un personaje histórico más despiadado y cruel que lo que los libros de historia suelen contar, aunque quizás más fiel a la realidad de lo que se supone que debería ser un líder en esa época: violento, ambicioso, implacable, misógino y tácticamente brillante, alejado de la figura mitificada en la que la figura de Carlomagno ocupa un lugar privilegiado en el imaginario europeo: emperador, conquistador, unificador de territorios, gobernante eficaz, defensor de la cristiandad e impulsor del llamado Renacimiento carolingio. La obra, por lo tanto, funciona como una ficción histórica épica más que como reconstrucción fiel, y algún historiador seguro que encuentra muchas más licencias históricas y anacronismos de los que nosotros hemos detectado. En resumen, una relectura áspera, violenta y profundamente ambigua, que fantasea con las sombras del personaje.

La edición en castellano, en un tomo integral, nos llega de la mano de Yermo Ediciones, en su sello Sextante. Con la calidad habitual de sus ediciones, la serie en un único volumen es la opción más conveniente para quienes prefieran la edición recopilada antes que los tomos sueltos de la edición francesa. Y más barato, que también es un aspecto a tener en cuenta.

Karolus Magnus
Guion: Jean-Claude Bartoll
Dibujo: Eon
Edición original: Karolus Magnus #1-3
ISBN: 979-13-87822-27-9
Formato: 21,6×30,0cm. Cartoné. Color
Páginas: 152
Precio: 36,00 euros