Llevo un tiempo, seis años casi, resistiendo la tentación de caer en las garras de la serie de TV Juego de Tronos. Comencé a verla, no me motivó demasiado al conocer gran parte de lo que iba a suceder por los libros de Canción de Hielo y Fuego y al cabo de unos pocos capítulos… la dejé.

Los libros de George R.R. Martin siempre me han parecido muy oscuros para disfrutarlos y la serie de la HBO no estaba dejando fuera ni un ápice de la fantasía oscura de Martin, así que, como de todas formas los libros se iban a retrasar… opté por ser la resistencia: uno de los pocos que aún no habían visto Juego de Tronos en la TV… hasta ayer, que la primera temporada de Juego de Tronos cayó en un suspiro y comencé a ver la segunda temporada. No me gusta que Martin este tardando tanto tiempo y, francamente, me he cansado de esperar a que decida terminar Canción de Hielo y Fuego un año de estos. Ya no le espero más, ¡adelante HBO!