Canción de Hielo y Fuego” está más de moda que nunca, si es que eso es posible, tanto que las parodias y libros sobre la saga no paran de aparecer. “Juego de Poltronas: Baladita de rasca y chispa viene a ser la versión paródica del genio de las parodias: Nacho Fernández (“Dragon Fall”, “Los Paladines del Horóscopo”).

"Juego de Poltronas: Baladita de rasca y chispa" (Nacho Fernández, Panini Comics)JUEGO DE POLTRONAS: BALADITA DE RASCA Y CHISPA
Guión y dibujo: Nacho Fernández
Cómic tapa dura, 48 páginas 
Idioma: Español 
Precio: 11.95 €
Bienvenidos a este épico relato de fantasí­a (poca, en realidad casi nada, aunque luego mejora) heróica, de macarras vestidos de cuero, hostias como panes, y sexo gratuito. El continente de Levante se enfrenta a oscuras amenazas , tanto en su exterior como en torno a su mismo trono. Conoced a los Baratijón, los Lannistrell, los Gargarien, o los Starkagorri y Mendietxea, que se convertirán en objetivo de una ruin conspiración para usurpar el Trono de Acero (aquí­ todos haced cuernos). Se acerca el invierno… se acerca la rasca…

Parodiar Juego de Tronos (porque es así como la mayoría conoce a Canción de Hielo y Fuego) viene a ser algo sencillo, en apariencia, por el gran trabajo que ha hecho George R.R. Martin con los personajes, pero Nacho ha sabido llevarlo un paso más allá y ha españolizado Juego de Tronos, perdón, de Poltronas, para las varias generaciones de españoles capaces de reconocer referencias como el que Sirio Forell (instructor de Arya, perdón, Arisca) pase a ser Dartacan. Y eso es lo que os podéis  aquí, la españolización, con mala uva, de buena parte del primer libro de Canción de Hielo y Fuego. Así vemos como las familias cambian sus apellidos por algunos españolizados y otros, directamente, satirizados;  Baratijón,  Lannistrell,  Gargarien, Starkagorri o Mendietxea, son sólo algunos de los ejemplos.

Pero que nadie piense que Nacho se burla de La Saga de fantasía del momento, está claro que quiere respetar los sucesos narrados en la serie de TV, aunque bajo su propio demente y deforme prisma. Así vemos como, si bien se sigue el argumento y la esencia de los personajes, estos son un poquito más extremos (aunque no golfos, eso Martin lo ha marcado muy bien) que sus contrapartidas “reales”, pero en esencia estamos hablando de una parodia que se ríe de sí misma sin dejar de lado el respeto que no tenía porqué sentir hacia el original. Se agradecen muchísimo las coñas como la de la adopción de los lobos huargos, la de los cuervos, los mensajes en “textimóvil”, los motrraki, John Carámbano en general (incluso en la parodia mola su personaje), Tirón Lanistrell (normal, Nacho sabe sacarle partido a un personaje putero), etc. Juego de Tronos da para mucho y la verdad es que el autor sabe exprimirlo. Aunque quizás demasiado, porque estas 48 páginas se nos antojan pocas para todo lo que debería suceder aquí. Tal vez Panini, o el autor, ha pecado de conservadurismo al decantarse por las típicas 48 páginas del álbum europeo y se podría, y debería, haber exprimido más y mejor la historia para continuar con la parodia. A fin de cuentas no hay demasiado peligro de alcanzar a los libros (aunque sí a la serie de televisión), pero el cuerpo se te queda con ganas de más y más, de ver cómo se exprimen algunos sucesos que en el libro ocupan una mayor extensión y que aquí, bueno, baste con decir que las últimas páginas parecen un sprint por llegar al final programado.

Sobre la edición de Panini habría que decir que, sinceramente, el cartoné era innecesario. Es un formato que nunca me ha gustado (el del álbum europeo) porque siempre he pensado que el cartoné es para Obras de Gran Calidad, y con todos mis respetos, Juego de Poltronas no deja de ser una parodia digna de la escuela Bruguera, de los Superlópez, Mortadelo y Filemón (y en pocos álbums se merecen el cartoné estos personajes). El cartoné sólo sirve para encarecer el precio de portada. Por otra parte, si esto sirve para que, como ya ha anunciado Nacho, haya continuación… lo acepto, aunque me parezca excesivo.

No obstante tengo que reconocer que me ha gustado mucho  Juego de Poltronas: Baladita de rasca y chispa y que estoy deseando ver la continuación en la que, espero, el número de páginas no obligue a Nacho a pegar un sprint final. Aún así, lo dicho, una parodia muy divertida y recomendable, especialmente para los conocedores de la saga (¡ey!, no es tan raro esto que digo, nunca leí Dragon Ball, pero sí Dragon Fall).