El regreso de Jenny Sparks, la que fuese miembro de StormWatch y líder de The Authority, en una miniserie escrita por Tom King y dibujada por Jeff Spokes es una ocasión ideal para recuperar, o descubrir si es el caso, a este icónico personaje, hedonista y cínica como ningún otro héroe de DC Comics. Con el permiso de John Constantine, por supuesto. En esta ocasión Jenny deberá afrontar un reto que ni siquiera la Liga de la Justicia puede resolver: detener al Capitán Atom, que se ha vuelto loco y amenaza con destruir el mundo.
El espíritu del siglo XX regresa en el siglo XXI de la mano del galardonado Tom King y el artista emergente Jeff Spokes. ¿Qué podrían tener que ver cuatro extraños con el destino del mundo? Averígualo al tiempo que el Capitán Atom amenaza con destruir el planeta que antaño juró proteger. ¿Habrá algún héroe que pueda detenerlo? Bueno, quizás la menos convencional: Jenny Sparks, la mujer encargada de asegurarse que nadie se pasa de la raya, cueste lo que cueste.
Creada por Warren Ellis y Tom Raney para «StormWatch» en 1997, Jenny Sparks hizo su primera aparición en el número 37 de la colección como una figura enigmática y de actitud desafiante y provocadora, que rápidamente capturó la atención del lector. Su poder sobre la electricidad era casi una mera anécdota, pues lo más interesante de Jenny era su personalidad. Nacida el 1 de enero de 1900 y destinada a morir con el siglo, Sparks fue bautizada como «El espíritu del siglo XX«, un título que no solo definía sus poderes sino también su filosofía de vida: encarnar el espíritu de un siglo convulso, lleno de contradicciones y violencia, marcado por guerras, revoluciones y cambios sociales profundos.
Tras su paso por StormWatch, Jenny Sparks se convirtió en la líder fundadora de The Authority, el equipo que el mismo Warren Ellis que la había creado desarrolló junto a Bryan Hitch para explorar una visión de los superhéroes alejados de los paradigmas clásicos. Un grupo dispuesto a intervenir en los asuntos globales con métodos implacables y moralmente ambiguos. Este enfoque, donde la prevención activa se mezclaba con la brutalidad, reflejaba la propia naturaleza de Sparks: hedonista, sarcástica, superficial en apariencia, pero dotada de una moral profunda que la empujaba a actuar cuando otros no lo hacían.
Desde el principio, Jenny Sparks fue presentada como una protagonista diferente, al margen de las convenciones de lo que se supone que debe ser un héroe: fumadora, bebedora, aficionada al sexo casual, enganchada al lenguaje soez y la ironía afilada, y que adoptaba una postura misantrópica que a menudo se podía confundir con una actitud provocadora. Esta combinación de superficialidad hedonista y una ética personal a prueba de bombas es esencial para comprender su papel en el «Jenny Sparks» de Jeff Spokes y Tom King, donde se confirma que no es nada parecido a una heroína idealista como Superman o estoico y disciplinado como Batman, sino que es alguien que ya ha visto lo peor del mundo y, aun así, sigue adelante.
La miniserie de siete capítulos «Jenny Sparks«, publicada por Panini Cómics en un tomo en tapa dura con el sello DC Black Label, enfrenta a Jenny con una figura igualmente simbólica del imaginario superheroico: el Capitán Atom, un metahumano de origen militar con poderes inmensos e históricamente asociado a la fuerza bruta y la autoridad estatal. En la narración de Tom King, un guionista del que es público y conocido su pasado como agente de la CIA que trabajó como oficial de operaciones, el Capitán Atom entra en crisis y se enfrenta al mundo entero afirmando que es un dios que puede y quiere rehacer el universo a su antojo. Jenny Sparks es convocada para detenerlo cuando incluso figuras como Batman y Superman han fracasado en detener un superhumano de poderes increíbles que padece de delirios de grandeza, con una confianza inquebrantable en sí mismo, que se cree infalible en sus reflexiones acerca de la humanidad y exige un trato especial: ser reconocido como un Dios, recuperar a su família… y un bocadillo. Y en mitad del enfrentamiento, cinco inocentes aparentemente aleatorios: una juez, un psicólogo con una enfermedad terminal, un hombre de negocios, un barman y una profesora sustituta, que se convertirán en piezas esenciales para resolver el conflicto.
Este «Jenny Sparks» de Jeff Spokes, responsable del dibujo, espectacular, el color y las portadas, y Tom King es una obra que quizás sorprenderá a algunos lectores incautos, pues apuesta más por las conversaciones entre los personajes, con diálogos cargados de tensión filosófica y reflexiones profundas, más que por las batallas espectaculares, que brillan por su ausencia. Por ese motivo este no es un cómic fácil de encasillar. Por un lado, rescata la esencia de un personaje nacido en el sello WildStorm y la sitúa en el terreno de juego del Universo DC contemporáneo, con las contradicciones y tensiones que esto significa entre dos universos que laten a velocidades diferentes. Por otro lado, la ambición temática de cualquier cómic de Tom King, que puede abrumar al lector que no conoce la obra del guionista. Y finalmente el tono irónico y, a veces, deliberadamente provocador de «Jenny Sparks» puede desconcertar a lectores que esperen más claridad y simplicidad. No la van a encontrar aquí. Al fin y al cabo, Jenny Sparks misma es una figura hecha de contradicciones: brutal y moral, superficial y profunda, cínica y esperanzada. Y es precisamente esa tensión lo que hace de «Jenny Sparks» una lectura imprescindible y muy entretenida para quienes buscan en el cómic algo más que escapismo, para esos lectores que esperan encontrar algo más que explosiones, onomatopeyas en mayúsculas y batallas épicas entre metahumanos vestidos con mallas.
Jenny Sparks
Autores: Jeff Spokes y Tom King
Fecha de publicación: Diciembre de 2025
Edición original: Jenny Sparks 1-7
ISBN: 9791370132248
Formato: 18.3×27.7cm. Cartoné. Color
Páginas: 224
Precio: 27,50 euros











Falta algún comentario de agradecimiento a la fotocopiadora de Jeff Spokes. El mismo dibujo aparece infinidad de veces en la misma página y la mitad de las caras de los personajes están pegadas sobre los cuerpos a los que ha cambiado ligeramente de posición. Creo que en los 7 números la expresión de Jenny cambia un máximo de tres veces.
¡Ja, ja, ja! Buena observación. Cruel, pero cierta. Sin embargo, eso tampoco no suspende el trabajo de Jeff Spokes, que me parece excelente.