«¡Ved como se acerca! Escuchad sus poderosas pisadas mientras llega tambaleándose… Acercándose cada vez más… Hoy estáis destinados a conocer a… ¡¡El invencible Iron Man!!» Con este texto se iniciaba el primer cómic del vengador de hierro, titulado «¡El nacimiento de Iron Man!» que al fin se edita en formato Omnigold, para alegría de los lectores de superhéroes clásicos.

"Iron Man #1" (Stan Lee, Jack Kirby, Steve Ditko, Don Heck y Larry Lieber, Panini Cómics)En 1963, Marvel lanzó un nuevo concepto, el de un hombre construido a sí mismo… literalmente! Playboy, empresario y brillante científico, la vida de Tony Stark cambia para siempre después de verse obligado a construir una increíble armadura que le permita mantenerse con vida.

Pocos meses antes de formar el grupo de Los Vengadores, Iron Man hizo su debut en la revista de historietas «Tales of Suspense», en el número 39 de marzo de 1963. Curiosamente, este cómic no estuvo guionizado por Stan Lee (aunque firmaba su argumento), y fue su hermano Larry Lieber el encargado de la parte literaria con Don Heck de dibujante, autor que sería uno de los más asiduos en esta primera etapa del vengador dorado. Su andadura en esta serie alcanzó hasta el número 99, cuyo siguiente número correspondería a «Capitán América #100». En mayo de 1968 nació la serie titulada «Iron Man» (hubo un número único titulado «Iron Man» y «Sub-Mariner» previamente).
El presente tomo en formato omnigold incluye los números 39 a 72 de «Tales of Suspense» (diciembre de 1965), con aventuras que van desde las 13 páginas de algunas, hasta las 18 de otras, quedándose en 12 páginas desde el número 59 con la irrupción del Capitán América compartiendo cabecera (en el 58 compartían aventura). Las portadas, casi todas de Jack Kirby, aparecerían divididas en dos partes, una para cada superhéroe, idea que se modificó en el número 70, con el abanderado ocupando toda la cubierta, y alternándose con el hombre de hierro hasta el número 100.
Estas páginas vieron la luz en el formato Biblioteca Marvel de Fórum, en blanco y negro y a menor tamaño. Su aparición en omnigold se ha hecho de rogar, y eso que el personaje fue el pionero en la saga cinematográfica en curso, y en cierto momento se le trató como pieza clave del universo Marvel en las viñetas. Por el contrario, el finado Stan Lee, co-creador del cabeza de lata junto a Don Heck, cedió los guiones, acreditándose como argumentista, a su hermano a otros ignotos colaboradores de Marvel Comics como R. Berns o N. Korok, lo que daba a entender que, o estaba saturado de trabajo, o que este personaje no le atraía mucho. Jack Kirby también dibujó unos pocos números a su manera grandiosa, cediendo los lápices a Heck, con un estilo menos sofisticado, más cotidiano, por decirlo de alguna manera.
Tras la ardua tarea de leer este voluminoso tomo de 540 páginas, mi impresión es que no se tenía muy claro cómo retratar a Tony Stark y su contrapartida de hierro, y se tardan unos pocos números en cogerle el tino. Es muy curioso ver la evolución de la armadura, que cambia de diseño unas cuantas veces a lo largo del libro, de gris a dorado, de pesada a ligera. Puede que la palabra más repetida sea “transistores”, aquella tecnología de los 60 que hace de la armadura toda una máquina de guerra, aunque nunca queda del todo claro cuál es su límite. Visto desde la actualidad, todo lo referente a la tecnología resulta ridículo, pero encantador.
Es con la creación de Happy Hogan y Pepper Potts, y la atenuación del drama personal de Stark con su grave afección cardiovascular, cuando la serie remonta el vuelo. La serie no innova, y casi podríamos decir que es aburrida en sus planteamientos. Los capítulos repiten esquemas una y otra vez, con Iron Man atacado por el enemigo de turno, que finalmente es derrotado cuando el protagonista descubre la ingeniosa manera de hacerlo. Sin duda, las primeras historias se han intentado desterrar de la trayectoria del personaje en futuras referencias, como «Kala, reina del inframundo» o «El Faraón Loco«, esta última clara alusión al gran éxito de la película de Cleopatra estrenada por aquellos años, todo un fenómeno de masas. El Doctor Extraño malvado también es otro personaje que La casa de las ideas ha barrido bajo la alfombra.
Creado en Vietnam en época de conflicto, el multimillonario y mujeriego Tony Stark no hacía otra cosa que fabricar armas para la guerra, tema que se fue dejando de lado con el paso de los años. Tampoco tenía problemas con el alcohol (el ‘comics code‘ acechaba como nunca). Y el desfile de enemigos no podía ser más coyuntural, con todos esos malos comunistas, rusos u orientales. Gracias a la entrada en la serie de Happy Hogan y Pepper Potts se potencia el melodrama, al tratarse un triángulo amoroso poco convincente. Además, vemos como esos dos personajes van dejando de lado su fealdad inicial para convertirse en jóvenes apuestos con el paso de los números. Comparen al primer Happy con el último. O la Pepper pecosa de rostro afilado y el bellezón pelirrojo que disfrutamos en los últimos números del tomo.
El método Marvel es más notorio que nunca en estos cómics: el dibujante ha creado la historieta desde un argumento dado (se supone) y luego Stan la llena de bocadillos de texto, algunos arreglando errores en viñetas, otros con ideas ingeniosas, los menos con redundancias. ¡Los personajes hablan por los codos! Si por algo destaca el Iron Man de «Tales of Suspense» es por el chorreo de personajes de nuevo cuño que en un futro cercano alcanzarían relevancia en la editorial, como es Ojo de Halcón o la Viuda Negra, enemigos del latoso en un primer momento. El Mandarín o Dínamo Carmesí serían algunos de los que repetirían en la cabecera. Y no hay que olvidar los cameos y apariciones especiales de Los Vengadores y La Patrulla-X. Las constreñidas doce páginas, darán paso a aventuras repartidas en varios números, puesto que enemigos como El Mandarín merecían más dificultad en su derrota. Es curioso, pero estas historias o las de mayor número de páginas se leen mejor que las cortas, cosa de ritmo y dejar respirar al lector.
Para el final dejo mi opinión sobre la labor de Don Heck. Considero que hace un trabajo muy fino en estas páginas, y que es un buen dibujante, quizás las fechas de entrega pongan límite a su talento. Es un muy buen narrador, eclipsado para el aficionado por otros compañeros de oficio más dotados para los cómics de superhéroes.
El tomo incluye los artículos de rigor de Raimon Fonseca (esta vez de mayor brevedad) y las intros de los masterworks americanos, de Stan Lee.
Muy recomendable para nostálgicos, completistas y estudiosos del Universo Marvel.

Iron Man 1: Nace Iron Man (Marvel Gold)
Autores: Stan Lee, Jack Kirby, Steve Ditko, Don Heck, Larry Lieber
Tinta: Don Heck, Dick Ayers, Chris Ivy
Edición original: «Tales Of Suspense» núms. 39 a 72
Fecha de publicación: Marzo de 2019
ISBN: 9788491678281
Formato: 17x26cm. Tomo en tapa dura. Color y Blanco y negro
Páginas: 544
Precio: 39,95 euros