Con este tercer volumen llegamos al final de mi etapa favorita de Hellblazer, la de Garth Ennis, lo que me produce una profunda pena porque, desde mi punto de vista, ningún otro autor ha comprendido tan bien a John Constantine.

hellblazer_ennis_vol3_miniHellblazer: Garth Ennis 3
Edición original: Hellblazer núms. 72 a 83 y 129 a 133 USA, Heartland USA,
Guión: Garth Ennis
Dibujo: John Higgins, Steve Dillon, Peter Snejbjerg, Will Simpson
Tinta: Mark Pennington, Mark McKenna, Kim DeMulder, Malcolm Jones III, Stan Woch, Tom Sutton
Color: Tom Ziuko
Formato: Libro cartoné, 504 págs. a color.
40€
Este volumen pone punto final a la etapa de Garth Ennis al frente de Hellblazer recopilando los episodios del 72 al 83 y del 129 al 133, además del especial Heartland. En ellos, el guionista irlandés contó con un soberbio equipo artístico compuesto por Steve Dillon (Predicador), Will Simpson (Batman: Enloquecidos), Peter Snejbjerg (JSA de Geoff Johns) y John Higgins (Watchmen).
Llegamos al final de la maravillosa etapa de Garth Ennis en Hellblazer y, ¿qué queréis que os diga? Personalmente encuentro que es el guionista que mejor ha sabido captar la idiosincrasia de John Constantine, el que ha sabido mostrarnos lo tramposo que es y cómo es capaz de engañar hasta al Diablo con tal de salirse con la suya (en varias ocasiones de hecho), además le ha dado a John el amor de su vida: Kit (que nos enamoró a nosotros un poco también) y nos ha permitido conocer mejor qué motiva a Constantine y porqué hace lo que hace… es curioso que muchos autores, posteriormente, lo obviasen por completo, lo que es una verdadera lástima a pesar de que, bueno, tampoco quedan tantos personajes de esta etapa con vida, ya se encarga Ennis de ello.

Pero este último volumen no sólo es el final de la etapa de Garth Ennis (y de Steve Dillon, que su marcha, anterior a la del guionista se nota, anda que no) sino también el cierre de algunos arcos argumentales que se arrastraban desde el comienzo de la etapa, es decir, veremos qué hace el Diablo para tomarse venganza contra Constantine (y no será bonito), veremos el reencuentro de Kit y John (lo sé, soy un moñas de cuidado, me da igual, ¡callaos! jejeje), así como también un regreso de John a Estados Unidos en la que supone una de las críticas más duras que ha recibido este país en los cómics (sólo conocer el destino de JFK hiela la sangre) y, para finalizar, una mirada al pasado de Constantine tras Newcastle y el Grave Error que cometió y del que huyó en su día y que, cómo no, vuelve para perseguirle.

Y ya está, con esto se acaba una etapa magnífica, de hecho es, para mi, superior al Predicador de Ennis y Dillon por mucho que me vayáis a decir, me interesa muchísimo más el John Constantine de Ellis que su Predicador, y me parece muchísimo más completo e interesante. Por mucho que me digáis sobre Jesse Custer y su historia de amor con Tulip no seréis capaces de afirmar, seriamente, que es una historia de amor más bonita e intensa que la de John y Kit (demonios, que Ennis se vio “obligado” a traerla de vuelta en varias ocasiones a pesar de cómo la “echó” de la colección), puede que la segunda sea más trágica, pero así es el amor y, por otro lado, la semilla de las ideas que darán lugar a Predicador se encuentra en esta etapa de Hellblazer y, a mi modo de ver, esta última no supera al personaje original: John Constantine.

Por cierto que si hay una cosa en la que sí supera Predicador a Hellblazer es en la suerte de contar con Steve Dillon en todos sus números, y es que a pesar de que John Higgins casi mantiene el tipo no hay manera de obviar que Dillon deja la serie a mitad de este volumen y así se pierde la química entre el guionista y el dibujante que tan buen resultado daría en Predicador. Aún así la calidad gráfica, y narrativa, de este volumen es altísima y es imposible no disfrutar con él.

En cuanto a la edición de ECC, una vez más tengo que decir que estoy encantadísimo con la decisión de publicar todo el Hellblazer de Constantine, puede que alguna etapa no sea de mis favoritas pero aunque sólo fuese por la posibilidad de contar con estos tres volúmenes, en un formato de lujo como este, ya merece la pena la decisión.

En conclusión, se acaba la etapa de Garth Ennis en Hellblazer y no puedo sino lamentarme por ello (y rezar porque algún día decida regresar), pero estoy bastante seguro de que voy a releer varias veces estos volúmenes, como ya hice en la anterior, y manoseada, edición de Hellblazer.