Panini Cómics comienza la reedición del material clásico de Guardianes de la galaxia a través de la colección Marvel Gold y con este “La búsqueda del escudo” como primera entrega y con el claro objetivo de rescatar el material de Jim Valentino, un dibujante que logró destacar en la Marvel de Todd McFarlane, Erik Larsen, Marc Silvestri, Rob Liefeld, Whilce Portacio o Jim Lee… gracias a sus escritos más que a su dibujo.

Guardianes de la galaxia 1: La búsqueda del escudo (Marvel Héroes 79)
Edición original: Guardians of the Galaxy 1-20, Annual 1, Fantastic Four Annual 24, Thor Annual 16 y Silver Surfer Annual 4 USA
Guión: Jim Valentino, Ron Marz, Tom DeFalco, Al Milgrom
Dibujo: Al Milgrom, Jim Valentino, Steve Montano, Ron Lim, Al Milgrom, Alex y Herb Trimpe, Ron Frenz
Tinta: Steve Montano
Color: Evelyn Stein
Formato: Libro cartoné, 696 págs. a color.
39,95 €

El primer tomo que recopila la etapa de Guardianes de la Galaxia realizada por Jim Valentino. Este autor se atrevió a recuperar al mítico grupo del siglo XXXI y concederles su propia serie mensual, en el que fue uno de los mayores éxitos de los años noventa.

Jim Valentino es el nombre de uno de los fundadores de Image, un nombre que, lo recuerdo, chocaba bastante cuando uno leía el listado de autores que habían “traicionado” a Marvel Comics y habían optado por crear su propia editorial, primero dentro de Malibu y luego de forma totalmente independiente. Recuerdo que conocía los nombres de TODOS: Todd McFarlane, Erik Larsen, Marc Silvestri, Rob Liefeld, Whilce Portacio, Jim Lee… y Jim Valentino. Para un lector novato no tenía demasiado sentido que el señor Valentino estuviese en esa lista y es que llevaba en la Industria entre 10 y 15 años más que estos nuevos y jóvenes talentos, su dibujo no era nada del otro jueves, un corte clásico de libro, entonces… ¿qué hacía en la lista de los mejores dibujantes de Marvel? Fácil, Valentino logró ese puesto entre los renegados porque estaba encargado de una de las series Marvel más destacada del momento: Guardianes de la Galaxia.

Guardianes de la Galaxia era un grupo del siglo XXXI (3100, para los vagos) compuesto por Yondu, Vance Astro, Charlie-27, Martinex, Halcón Estelar, Nikki y Aleta, todos los últimos supervivientes de la Tierra y sus colonias, sí, incluso Yondu. El caso es que, hasta la fecha, se les había utilizado como recurso narrativo para presentar grandes amenazas como La Saga de Korvac, alguna de esas escapaditas de turno al futuro para que los héroes del siglo XX salvasen a los héroes del siglo XXXI y poca cosa más, pero Jim Valentino tenía un plan, quería hacerse con Guardianes de la Galaxia y desarrollar a los personajes a la vez que no ofrecía un solo respiro al lector, tenía grandes planes y… Marvel le permitió desarrollarlos. Curioso, ¿verdad? En teoría los chicos de Image se fueron porque Marvel no les dejaba hacer lo que querían y bla bla, pero justamente uno de ellos SÍ estaba haciendo todo lo que quería (no, no hablo de Todd McFarlane, no tampoco de Jim Lee, no, no, tampoco hablo de Erik Larsen ni de Rob Liefeld, que, por cierto, también estaban haciendo TODO lo que querían en Marvel): Jim Valentino tenía TODA la libertad creativa del mundo, podía hacer y deshacer a su antojo en Guardianes de la Galaxia, y así lo hizo, a lo largo de una etapa vibrante enfrentó a su equipo a peligros externos, pero también a peligros internos, desarrolló a los personajes más allá de lo que nadie lo había hecho jamás explotó la relación de Halcon Estelar y Aleta, y mucho, la de Nikki y Charlie-27, hizo madurar a Vance Astro (ya tocaba, su más joven tocayo era mucho más maduro que él mismo), cambió y mejoró a Martinex… y mientras los Guardianes de la Galaxia no dejaban de visitar todos los rincones del Universo Marvel del siglo XXXI, una página en blanco en realidad sobre la que Valentino podría dibujar lo que quisiera, mientras no dejaban de encontrar resquicios del siglo XX, ya sea a través de las armaduras Stark, de viejos conocidos como la Visión o, sencillamente, de la búsqueda del escudo, del escudo del Capitán América, por supuesto, el arma que permitirá madurar a Vance Astro y hacer que tenga la actitud y madurez necesarias como para poder ser líder de los Guardianes de la Galaxia, por cierto, otra de las tramas que Valentino explotó, la de encontrar al líder del equipo.

Por cierto que la narrativa que utiliza Jim Valentino en Guardianes de la Galaxia le permite romper la cuarta pared en los textos de apoyo, ofrecernos flashes de lo que vendrá e ir desarrollando nuevas tramas de la serie… me recuerda muchísimo a John Byrne, ¿quizás por eso vemos a un nuevo Fénix como homenaje no velado al canadiense?

Aunque Jim Valentino abandonó la serie en el número 29 ésta permaneció en el mercado hasta el número 62, el encargado de relevar al “traidor” fue Michael Gallagher, lo que demuestra hasta qué punto Valentino dotó de vida, y tramas argumentales, a Guardianes de la Galaxia.

Puede que el dibujo de Jim Valentino adolezca de… bueno, es demasiado clásico, su estilo es, precisamente, el mismo que el de Rob Liefeld (muy poco de fondos, diseños cutres, poses y más poses, personajes enfadados, mucho músculo y/o escote… vamos, todos reconocéis ese estilo de dibujo) pero es cien veces mejor narrador que Liefeld y, en muchos momentos, es capaz de realizar viñetas repletas de personajes identificables (a Liefeld no le pilláis en una de esas ni borracho) y no recurre a trucos para dejar de currarse la página. Aún así no podemos decir que el dibujo de Guardianes de la Galaxia sea lo que ha motivado la publicación de este Marvel Gold, sino el conjunto entre un guión potente y atractivo y un dibujo funcional y efectivo.

Jim Valentino era popular por su trabajo en The Normalman, pero fue su trabajo en Guardianes de la Galaxia lo que lo catapultó al éxito y le permitió marchar a Image junto a los grandes dibujantes hot del momento (grandes dibujantes, la mayoría, pero, como después se vería, muy limitados en los guiones, excepto por Valentino y Erik Larsen) donde se dedicó a trabajar en su línea Shadowline y en su personaje estrella: ShadowHawk. Durante unos años fue el encargado de diversificar la línea editorial de Image, algo que funcionó a nivel de calidad, pero no obtuvo un gran éxito de ventas, sería sucedido por el propio Erik Larsen, lo que le permitió regresar a sus propios personajes.

Estamos ante el primer Marvel Gold dedicado a recopilar material clásico de Guardianes de la Galaxia y la verdad es que el esfuerzo de Panini Cómics es monumental con esta edición, no sólo está muy bien documentada y cuenta con material extra, sino que se han añadido los 4 anuales que conforman La búsqueda de Korvak, epílogo de la Saga de Korvak. Para el segundo volumen quedarán los últimos 9 números de Jim Valentino en la serie y el inicio de la nueva etapa.

En definitiva Guardianes de la galaxia: La búsqueda del escudo es un trabajo de autor en la Marvel de los 90, una de esas series en las que, sorprendentemente, el dibujante es mucho mejor guionista que dibujante (también influiría el hecho de tener que guionizar y dibujar mes a mes, seamos justos, porque recuerdo que su trabajo en ShadowHawk era mejor que este) y la trama logra atraparte durante horas. No son los Guardianes de la Galaxia del cine, pero desde luego que la serie no está nada, nada mal.