Han pasado 35 años desde que Marvel decidiese echar a sus guionistas de mayor talento para poner en su lugar a jóvenes dibujantes, este Marvel Gold de X-Force es una buena prueba de lo que éstos fueron capaces de hacer y de por qué acabaron por crear Image Comics.

X-Force

Marvel Gold. X-Force 1
Contiene: The New Mutants 98-100 y Annual 7, X-Force 1-15 y Annual 1 y Spider-Man 16.
Guión: Todd Mcfarlane, Dan Slott, Terry Shoemaker, Fabian Nicieza
Dibujo: Rob Liefeld, Brian Murray, Gavin Curtis, Mike Mignola, Sandu Florea, Mark Pacella, Marat Mychaels, Greg Capullo
Páginas: 568
Tamaño: 17X26
Cartoné
Precio: 54,00 €

¡Los Nuevos Mutantes se han graduado! ¡No les llames nunca más bebés-X! Liderados por Cable y conducidos por el incombustible arte y la imaginación de Rob Liefeld, Bala de Cañón, Bum-Bum, Sendero de Guerra, Dominó, Estrella Rota, Feroz, Siryn, Rictor y Mancha Solar se han convertido en una milicia mutante: el equipo necesario para enfrentarse contra el misterioso Dyscordia y su Frente Mutante de Liberación. Asiste a la mítica y legendaria presentación de X-Force, en un tomo que lo tiene todo: los debuts de Masacre y Dominó, el regreso de los Morlocks, la presentación de una nueva Hermandad de Mutantes Diabólicos y un vistazo al pasado de Cable.

Rob Liefeld llamó la atención de propios y extraños cuando se hizo cargo de los lápices de la serie regular de Halcón y Paloma (para DC Comics y publicada aquí por Zinco) que guionizaban Karl y Barbara Kesel y que, a priori, llamaba muchísimo la atención porque parecía que el californiano tenía potencial y algo de interés que demostrar. Por supuesto todo esto fue un engaño ya que Karl Kesel, además de guionizar, se encargó de las tintas y estoy cien por cien seguro de que fue él quien hizo que estos lápices no fuesen tan nefastos como los de Los Nuevos Mutantes y X-Force. Después de eso Rob dio el salto a Marvel Comics para aterrizar en la serie regular de Los Nuevos Mutantes donde pronto demostró que tenía IDEAS para la serie, IDEAS tan interesantes que en Marvel no dudaron en echar a Louise Simonson como guionista de la serie y relanzarla con Fabian Nicieza escribiendo y Liefeld «dibujándola». Pronto vemos que las IDEAS de Rob no pasaban sino por militarizar el grupo y poco más, echando por la borda sin mayor preocupación a personajes que llevaban años siendo de los favoritos de los lectores, añadiendo nuevos personajes diseñados por él con una profundidad que a menudo era lo mínimo esperable y que no ocultaban su escaso talento como dibujante incapaz de dibujar pies, manos, muñecas, hombros… algo que suplía, y suple, con mucha rayita, mucho diente y mucho músculo.

X-ForcePor suerte Liefeld tan sólo destrozó las páginas de X-Force durante 9 números, aunque continuó acreditado como responsable del argumento 3 números más y lo cierto es que vivimos una travesía por el desierto, de incluso peores dibujantes, hasta que un joven Greg Capullo comenzó a despuntar como dibujante regular de la serie hasta que McFarlane se lo llevó a su sello editorial para dibujar Spawn, pero mientras tantos pudimos disfrutar de un crecimiento artístico impresionante que le llevó a pastos más verdes y a seguir definiendo su estilo hasta convertirse en la actualidad en uno de los mejores dibujantes del mercado. Por desgracia tuvimos que soportar a un joven Mark Pacella o a Marat Mychaels hasta que llegó CapulloPacellaMychaels en ese momento eran dibujantes terribles.

Argumentalmente Fabian Nicieza, porque dudo mucho que los aportes del dibujante californiano fuesen mucho más allá de pedir violencia, tiros y peleas, poco a poco va contruyendo la mitología en torno al grupo, la mitología en torno a la que giraría la franquicia mutante poco tiempo después con eventos como La Canción del Verdugo, aunque el chicle se estiró muchísimo también nos ofreció a personajes como Deadpool (sin los diálogos de Nicieza jamás habría llegado a nada), Weapon X, Dyscordia, etc. Lo cierto es que la alineación de X-Force, compuesta por Dominó, Bala de Cañón, Siryn, Rictor, Mancha Solar, Feroz, Estrella Rota, Bum-Bum y Sendero de Guerra sufrirá cambios cuando Rictor parta en busca de Rahne, con la marcha de Mancha Solar o con un par de aliados que ya venían de Factor-X que por algún motivo deciden pasarse a los malos.

Hay potencial en estas páginas, tanto por parte de un Liefeld que eligió centrarse en el espectáculo olvidando la anatomía, los pies, los fondos, el detalle, etc, pero con composiciones de página potentes, adecuadas para los guiones de Nicieza, quien tras la marcha de Rob demostró que sí, que había futuro en X-Force y que no todo pasaba por dar sólo espectáculo, había que dar también contexto y profundidad a las historias. La serie fue a más sin el atractivo de contar con el dibujante «hot» que logró un récord de ventas en Marvel pero que, asumámoslo, nunca mereció ese éxito en base a su trabajo y los resultados finales.

X-Force

Liefeld tenía nociones de cómo hacer bien las viñetas pero le vencía la vagancia